
La transmisión del dengue en la República Dominicana ha encendido las alarmas epidemiológicas al experimentar un notable repunte durante las últimas semanas. De acuerdo con el boletín oficial de la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública, correspondiente a la semana epidemiológica 42 de 2026, la enfermedad abandonó la franja de seguridad en el corredor endémico para situarse formalmente en la zona de alarma, como consecuencia de una curva ascendente sostenida que comenzó a acelerarse desde la semana 24.
Los datos numéricos reflejan con claridad esta advertencia:
- Disparo semanal: En la semana 42 se confirmaron 76 casos en el país, lo que contrasta drásticamente con apenas dos contagios reportados durante la misma semana de 2025.
- Duplicación del acumulado: En lo que va de año, República Dominicana acumula 556 casos confirmados de dengue frente a 267 registrados en el mismo período del ciclo anterior. Esto representa un incremento del 103% en la tasa de incidencia acumulada, pasando de 3,08 a 6,24 contagios por cada 100 mil habitantes.
- Concentración de alertas tempranas: El Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE) emitió 83 alarmas en 31 demarcaciones de salud; de ellas, más de la mitad (43 notificaciones) correspondieron a cuadros de enfermedad febril hemorrágica, la manifestación clínica habitualmente vinculada al dengue.

Ante este escenario, las autoridades de salud pública han intensificado los operativos en terreno para frenar la cadena de contagios. Las Direcciones Provinciales y Áreas de Salud han desplegado planes de contención comunitaria e institucional que priorizan la búsqueda activa de pacientes febriles, el bloqueo vectorial focalizado (fumigación) y la promoción masiva de la estrategia «Tapa, Limpia y Elimina» para erradicar recipientes que acumulen agua limpia en los hogares.
A pesar de que las autoridades destacan una reducción en los casos sospechosos graves y una baja letalidad en comparación con ciclos anteriores, instan a la población a acudir a los centros médicos al primer signo de fiebre alta, dolor detrás de los ojos o dolores articulares, evitando automedicarse con fármacos como aspirina o ibuprofeno.
La situación regional y los factores del incremento
El comportamiento del dengue en el país caribeño coincide con una dinámica compleja en todo el continente americano. Según reportes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) integrados en el informe epidemiológico, hasta la semana 39 de 2026 la Región de las Américas notificó 1,813,577 casos sospechosos de dengue, de los cuales 565,945 fueron confirmados por laboratorio, 3,834 correspondieron a cuadros graves y se registraron 614 fallecimientos.

Aunque a nivel hemisférico el total acumulado representa un descenso global del 55% frente a las cifras extraordinarias de 2025, diversos países experimentan picos fuera de sus temporadas típicas. Especialistas de la OPS y organismos sanitarios explican que el dengue mantiene una constante amenaza debido a múltiples factores:
- Variabilidad climática: El aumento paulatino de las temperaturas y los regímenes irregulares de lluvias acortan los tiempos de reproducción del mosquito Aedes aegypti y expanden su presencia geográfica hacia zonas antes libres del vector.
- Urbanización acelerada: El crecimiento urbano sin planificación adecuada y la intermitencia en el suministro de agua potable obligan a almacenar agua en tanques y cubos domésticos sin tapas herméticas, creando criaderos idóneos.
- Cocirculación de serotipos: La presencia simultánea de varios serotipos del virus eleva la susceptibilidad comunitaria y el riesgo de reinfecciones.
La respuesta oportuna en los hogares y el saneamiento barrial continúan siendo las herramientas más efectivas para revertir la tendencia antes de que el país alcance un nivel de brote generalizado

