
Las llamadas pastillas azules, utilizadas para tratar la disfunción eréctil, aparecieron entre las mercancías incautadas durante un allanamiento en el corregimiento de San Felipe, en la capital panameña.
Inspectores de la Autoridad Nacional de Aduanas encontraron miles de comprimidos de sildenafil de 50 miligramos, sin registro sanitario, junto con cigarrillos valorados en aproximadamente USD 18.000, en un depósito destinado al almacenamiento y distribución de productos.
El sildenafil es el principio activo del medicamento comercializado originalmente bajo la marca Viagra, conocido popularmente como la pastilla azul por su presentación más reconocida.
Se utiliza para tratar problemas de erección, pero su consumo requiere precauciones médicas debido a posibles efectos secundarios e interacciones con otros medicamentos, especialmente entre pacientes con enfermedades cardiovasculares.

El peligro aumenta cuando estos productos carecen de registro sanitario, porque no se ha acreditado ante la autoridad reguladora nacional que cumplan los requisitos de calidad, seguridad y eficacia.
Además, en los medicamentos de procedencia desconocida no puede darse por garantizada la concentración del principio activo, las condiciones de fabricación ni la ausencia de sustancias contaminantes.
Uno de los riesgos más graves del sildenafil es su interacción con medicamentos que contienen nitratos, utilizados para tratar determinadas afecciones cardíacas, como la angina de pecho.
Esta combinación puede provocar una caída peligrosa de la presión arterial. También pueden presentarse dolores de cabeza, mareos, alteraciones visuales y erecciones prolongadas que requieren atención médica urgente.
El Ministerio de Salud de Panamá ya había advertido sobre estos peligros en 2019, cuando decomisó 18.000 tabletas de sildenafil y 8.000 unidades en gel sin autorización sanitaria, procedentes de la India.

En aquella ocasión, las autoridades recomendaron evitar medicamentos de origen dudoso y recordaron que su utilización sin supervisión puede comprometer la salud.
En el caso más reciente, la Dirección de Prevención y Fiscalización Aduanera (DPFA) realizó el allanamiento en un inmueble de San Felipe, corregimiento donde se encuentra el Casco Antiguo de la ciudad.
Los inspectores actuaron con apoyo de la Policía Nacional, pero no hubo personas aprehendidas, debido a que el depósito estaba desocupado durante la diligencia.
La mercancía fue trasladada a las instalaciones de la Autoridad Nacional de Aduanas para continuar los procedimientos legales y las investigaciones. La institución no precisó cuántas pastillas fueron encontradas, su procedencia ni su valor comercial, mientras la incautación de cigarrillos fue estimada en USD 18.000.
El contrabando de tabaco representa uno de los principales problemas del comercio ilícito panameño. Según cifras divulgadas por Aduanas, durante 2025 se incautaron cigarrillos por un valor aduanal de USD 8,5 millones.

Al sumar operaciones coordinadas con otras instituciones, el valor de las retenciones superó los USD 14,3 millones, equivalentes a aproximadamente 19,7 millones de unidades.
La magnitud del fenómeno también aparece en un estudio publicado en 2026 por investigadores de la Universidad de Panamá, que cita estimaciones de Nielsen correspondientes a 2024. Según esos datos, el 96,2% del consumo nacional de cigarrillos procedía del mercado ilícito, una proporción que evidencia las dificultades para controlar su distribución.
La Alianza Contra el Comercio Ilícito de Panamá estima que las pérdidas fiscales asociadas al contrabando de cigarrillos superan los USD 100 millones anuales. Esta cifra corresponde a una estimación del sector y no a una recaudación oficialmente auditada, pero permite dimensionar el impacto económico atribuido a la comercialización irregular de productos de tabaco.
El decomiso en San Felipe ocurrió durante el operativo “Navidad sin Contrabando”, iniciado el 1 de noviembre para intensificar las inspecciones en comercios, depósitos y puestos de control. La iniciativa busca combatir el contrabando, la falsificación y la defraudación fiscal aduanera durante una temporada caracterizada por mayor movimiento comercial.

En la campaña navideña de 2025, Aduanas reportó 146 casos y mercancías de contrabando valoradas en USD 1,75 millones. También informó sobre productos falsificados por USD 489.470 y USD 355.530 en dinero no declarado por viajeros que ingresaron al país entre octubre y diciembre.
Bajo el lema “Esta Navidad, que tu regalo sea legal”, la entidad recomienda conservar las facturas que acrediten la procedencia de las compras para facilitar las verificaciones. Las denuncias pueden presentarse mediante el correo [email protected] o la línea 311, mientras continúan los controles en diferentes regiones del país.

