La clave después de las 17 horas: los alimentos que ayudan a estabilizar la glucosa

La clave después de las 17 horas: los alimentos que ayudan a estabilizar la glucosa

Especialistas en nutrición recomiendan consumir verduras sin almidón, pescado azul, palta, frutos secos y aceite de oliva luego de las 17 (Imagen Ilustrativa Infobae)

A partir de las 17 horas, la preocupación por mantener estable la glucosa crece entre quienes buscan cuidar su salud metabólica. De acuerdo con especialistas en nutrición, elegir opciones como verduras sin almidón, pescado azul, palta, frutos secos y aceite de oliva virgen extra ayuda a regular los niveles de azúcar tras la cena.

Esta recomendación responde a la necesidad de reducir el riesgo de fluctuaciones nocturnas de glucosa y prevenir complicaciones relacionadas con la diabetes. El consejo se basa en estudios recientes y la experiencia clínica de profesionales que trabajan con pacientes con alteraciones metabólicas. En ese marco, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que la diabetes tipo 2 representa alrededor del 90% de los casos de diabetes.

De acuerdo con la dietista estadounidense Sheri Gaw citada por la revista especializada en salud y bienestar, EatingWell, las verduras sin almidón ocupan un lugar central en la planificación de cenas saludables. Incluir al menos la mitad del plato con vegetales como espinaca, brócoli o espárragos aporta fibra y baja cantidad de carbohidratos.

Además, la combinación de bajo contenido calórico y alto aporte de fibra contribuye a ralentizar la absorción de azúcar, según explicó Lauren Manaker, nutricionista estadounidense y consultora en alimentación saludable. Ambas especialistas señalaron a EatingWell, que las cenas ricas en verduras sin almidón, acompañadas de una fuente de proteína y un cereal integral, favorecen la estabilidad glucémica.

El rol de los pescados grasos y los ácidos omega-3

Nutricionistas destacan que incluir verduras sin almidón, fuentes magras de proteína y cereales integrales en la última comida del día (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los pescados azules como el salmón, el atún y la trucha ofrecen proteínas y ácidos grasos omega-3. Este grupo de alimentos ralentiza la digestión de los carbohidratos y mejora la sensibilidad a la insulina, un aspecto central para el equilibrio glucémico, de acuerdo con las expertas. Además, a diferencia de otras fuentes de proteínas, el pescado azul resulta especialmente beneficioso por su efecto antiinflamatorio. “El salmón y la trucha aportan nutrientes que facilitan una absorción más lenta de los azúcares”, detalló Gaw.

Las especialistas sugirieron alternar recetas, desde pescados al horno con limón y eneldo, hasta hamburguesas de salmón o ensaladas de atún, para diversificar el menú nocturno.

Beneficios de la palta o aguacate y su relación con la glucosa

La palta o aguacate contiene antioxidantes, fibra y grasas saludables. Estas características permiten combatir la inflamación y lograr una liberación gradual de azúcar en sangre. Según un estudio publicado y citado por EatingWell, una porción diaria de aguacate durante 12 semanas mejoró el control glucémico en adultos. Además, otra investigación reciente vinculó el consumo de aguacate con menor riesgo de diabetes, especialmente en mujeres.

Cocinar guacamole, incorporar rodajas de aguacate en ensaladas y preparar tostadas integrales con palta y huevo son opciones recomendadas por nutricionistas para la cena.

Los frutos secos aparecen como aliados en la prevención de picos de glucosa. Estos alimentos concentran grasas saludables, proteínas y fibra, lo que permite retardar la absorción de carbohidratos y evitar subidas bruscas de azúcar. Además, muchos frutos secos contienen magnesio, mineral útil para el metabolismo de la glucosa y la sensibilidad a la insulina.

Los expertos recomendaron sumar verduras en meriendas. “Al elegir zanahorias se logra una mezcla equilibrada de proteína, grasas saludables y fibra, lo que ayuda a liberar la glucosa de manera gradual”, precisaron.

El aceite de oliva virgen extra y la dieta mediterránea

Estudios recientes y la experiencia clínica asocian el consumo habitual de palta o aguacate y aceite de oliva virgen extra con un mejor equilibrio glucémico (Imagen Ilustrativa Infobae)

El aceite de oliva virgen extra, en la cena, ayuda a prevenir y controlar la diabetes tipo 2. Este ingrediente contiene polifenoles antioxidantes y grasas monoinsaturadas, que contribuyen a ralentizar la digestión de los carbohidratos, informó Gaw. El aceite de oliva, base de la dieta mediterránea, suma vitamina E y polifenoles como el hidroxitirosol y la oleuropeína, relacionados con una mejor sensibilidad a la insulina, según datos recabados por EatingWell.

Preparar aderezos caseros y rociar aceite de oliva sobre verduras asadas son dos formas recomendadas de incorporarlo en las comidas nocturnas.

Consejos adicionales y hábitos saludables

Además de estos alimentos principales, los especialistas sugieren optar por cereales integrales en vez de refinados. La quinoa y la pasta integral aportan magnesio, prebióticos y antioxidantes, beneficios que contribuyen al control glucémico aun manteniendo el mismo valor calórico. Además, ajustar el tamaño de la porción de carbohidratos a 1/4 o 1/3 del plato ayuda a quienes presentan dificultades en el manejo del azúcar, según Manaker.

Otra recomendación práctica consiste en caminar durante 10 minutos luego de cenar. Un estudio reciente, citado por EatingWell, comprobó que esa breve caminata favorece el control del azúcar en sangre. Consultar con un profesional de la nutrición permite adaptar el plan alimenticio a las necesidades individuales y evitar complicaciones asociadas con la diabetes.

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