La bebida que recomiendan los dietistas después de cenar para dormir mejor

La bebida que recomiendan los dietistas después de cenar para dormir mejor

Dietistas consultados por la publicación Health recomiendan la infusión de manzanilla después de la cena por la ausencia de cafeína (Imagen Ilustrativa Infobae)

Después de cenar, la elección de una bebida puede acompañar el cierre de la jornada o introducir estímulos que dificulten el descanso. La infusión de manzanilla aparece entre las opciones que dietistas recomiendan para la noche, por su ausencia de cafeína y por su lugar dentro de una rutina orientada a bajar el ritmo antes de dormir.

La propuesta no equivale a una solución única para el insomnio ni reemplaza la atención profesional ante dificultades persistentes para descansar. Su interés está en ofrecer una alternativa sencilla frente a las bebidas con cafeína, el alcohol o las opciones con alto contenido de azúcar, que pueden alterar la calidad del sueño o generar despertares durante la noche.

Según publicó Health, el té de manzanilla es la mejor bebida para después de cenar si se busca favorecer el descanso, de acuerdo con la opinión de tres dietistas registrados consultados por el medio. La publicación sugiere tomar una taza entre 30 minutos y dos horas antes de acostarse.

El Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de Estados Unidos recomienda evitar la cafeína y el alcohol antes de dormir, además de las comidas abundantes y las grandes cantidades de líquido en las últimas horas del día.

La manzanilla se integra a una rutina nocturna sin cafeína

La manzanilla es una infusión de hierbas y carece de la cafeína presente en el té verde o el té negro (Imagen Ilustrativa Infobae)

La recomendación recogida por Health pone el foco en una infusión de hierbas, no en el té elaborado con hojas de la planta del té. Esa diferencia es relevante porque el té negro, el verde y otras bebidas de ese grupo pueden contener cafeína. La manzanilla suele consumirse como una infusión sin cafeína, por lo que no suma un estimulante al tramo final del día.

La diferencia entre una bebida que acompaña una rutina y un tratamiento para un trastorno del sueño resulta central. La infusión de manzanilla no debe presentarse como una cura del insomnio. Puede formar parte de un momento de menor actividad, con horarios regulares y sin exposición a otros factores que afectan el descanso, pero las dificultades reiteradas para dormir requieren una evaluación adecuada.

La Universidad Estatal de Ohio advierte que la cafeína ingerida durante la tarde puede seguir presente en el organismo a la hora de acostarse. También señala que el alcohol puede dar una sensación inicial de somnolencia, pero tiende a interrumpir el descanso durante la segunda mitad de la noche. Por esa razón, elegir una bebida caliente sin cafeína después de cenar también supone evitar opciones que compiten con el objetivo de dormir mejor.

El horario y la cantidad importan tanto como la bebida elegida

Los especialistas sugieren consumir la taza entre treinta minutos y dos horas antes de acostarse (Imagen Ilustrativa Infobae)

El horario y la cantidad también condicionan el lugar de la bebida dentro de la noche. Una infusión puede integrarse a un momento de pausa posterior a la cena, pero no necesita consumirse en grandes cantidades ni en el instante previo a acostarse. El objetivo es que acompañe una rutina de descanso sin introducir estímulos o molestias innecesarias.

La bebida puede ubicarse dentro de una rutina nocturna previsible, con un margen suficiente antes de acostarse para observar la tolerancia individual a los líquidos. Esta precaución evita que una elección pensada para acompañar el descanso se transforme en una causa de interrupciones durante la noche.

La Extensión de la Universidad Estatal de Pensilvania sostiene que el patrón general de alimentación tiene mayor influencia sobre el descanso que una bebida puntual. Su recomendación es evitar las bebidas con cafeína y el alcohol cerca de la hora de dormir. También advierte que ninguna alternativa, incluida la leche tibia o el jugo de cereza ácida, garantiza por sí sola una mejor noche de sueño.

Una revisión sistemática publicada en Complementary Therapies in Medicine reunió diez estudios clínicos con 772 participantes y encontró una mejora en las mediciones de calidad del sueño tras el uso de manzanilla. Sin embargo, los autores no observaron mejoras en la duración total del descanso, la eficiencia del sueño ni el funcionamiento diurno. También advirtieron diferencias importantes entre los estudios, por lo que pidieron investigaciones con mediciones más objetivas.

Esa perspectiva evita convertir la manzanilla en una respuesta universal. La utilidad de una bebida nocturna depende de que no aporte cafeína ni alcohol, se ajuste a la tolerancia personal y acompañe hábitos de descanso consistentes. Si el sueño continúa fragmentado, cuesta conciliarlo de manera frecuente o aparece cansancio durante el día, una taza de infusión no sustituye la consulta con un profesional de salud.

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