Juega en la selección que está penúltima en el ranking FIFA, tiene el pelo más largo del mundo y por su cabello hizo expulsar a dos rivales

Dos expulsiones por tirones de cabello marcaron el triunfo de Antigua y Barbuda por 5-0 ante Anguila en un encuentro de la Liga de Naciones de la Concacaf disputado en el estadio Sir Vivian Richards. Los dos jugadores del conjunto ganador recibieron la tarjeta roja directa tras sujetar las rastas de Aedan Scipio, delantero del perdedor, durante los últimos minutos del partido.

El resultado ya estaba definido cuando Scipio ingresó al campo, ya que Antigua y Barbuda ganaba por cinco goles de diferencia ante el seleccionado que ocupa el puesto 210 en el ranking FIFA. El equipo que representa al país caribeño ocupa el penúltimo lugar de la clasificación, sólo por delante del combinado de San Marino.

La secuencia se volvió viral en las redes sociales por el peinado que tiene el delantero de 36 años, que se distingue por unas rastas que le llegan hasta los tobillos. Y es por eso que los medios internacionales destacaron que es el jugador con el “pelo más largo del mundo”. Para jugar, las lleva sujetas al cuerpo con una cinta alrededor de la cintura. Esa característica quedó en el centro de las acciones que derivaron en las dos expulsiones del conjunto local.

Scipio ingresó al minuto 69 del partido, ya con el marcador definido. Su participación en el encuentro duró poco más de 20 minutos, aunque alcanzó para alterar el cierre de un partido que parecía resuelto.

El futbolista Aedan Scipio ingresó desde el banco en el último partido

Apenas tres minutos después de su ingreso, Keon Greene intentó detener al atacante de Anguila después de que este recuperara el balón. El jugador de Antigua y Barbuda lo sujetó de las rastas y lo tiró hacia atrás.

El árbitro mostró una tarjeta roja directa a Greene en el minuto 71, según la cronología del partido. La infracción dejó a Antigua y Barbuda con 10 futbolistas, aunque el resultado no se modificó. La acción tuvo lugar en un tramo del encuentro en el que Anguila buscaba reducir la desventaja. Scipio había ingresado como una alternativa ofensiva, pero quedó involucrado en una jugada que derivó en la primera expulsión del equipo dirigido por Jacques Passy.

La segunda tarjeta roja tuvo una secuencia similar. En el tiempo añadido, Shalon Knight tomó desde atrás el cabello de Scipio cuando el delantero avanzaba con el balón y lo derribó. El árbitro volvió a sancionar la acción con expulsión directa. Antigua y Barbuda terminó el partido con nueve jugadores, tras las rojas a Greene y Knight por faltas sobre el mismo rival.

Scipio reaccionó ante la infracción de Knight después de caer al césped. La situación concentró la atención en los minutos finales, por encima de un marcador que ya reflejaba una diferencia amplia entre ambos equipos.

Su equipo cayó por 5-0

El delantero de Anguila, que cuenta con solo 799 seguidores en sus redes sociales, divide su tiempo entre el Caribe y Londres y tiene una licenciatura de la Universidad de Hull en administración de empresas. En esta ocasión, su presencia en el campo quedó asociada a un hecho puntual: dos rivales fueron expulsados tras tirar de sus rastas en el mismo partido.

Pese a las dos expulsiones, Antigua y Barbuda sostuvo la ventaja y se impuso por 5-0. El encuentro correspondió a la Liga C por el Grupo B, de la Liga de Naciones de la Concacaf y se jugó en el estadio Sir Vivian Richards, ubicado en Antigua y Barbuda. La derrota mantuvo a Anguila ante un desafío deportivo marcado por su ubicación en la clasificación mundial.

El representativo caribeño, administrado por la Asociación de Fútbol de Anguila, se incorporó formalmente como miembro de la FIFA y de la Concacaf en 1996. Con una población de unos 15 mil habitantes en el territorio británico de ultramar, el equipo nacional compite habitualmente en los torneos de la región contra selecciones de la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf).

En la tabla oficial actualizada por el máximo organismo del fútbol mundial, el conjunto de la isla figura con puntos que lo ubican en la base del ordenamiento, una colocación que ha mantenido de forma recurrente debido a la escasez de victorias en partidos internacionales de categoría ‘A’. Su promedio histórico en la clasificación ronda el puesto 202, habiendo alcanzado su registro más alto, la posición 189, en junio de 1997.

A pesar de las limitaciones estructurales de su liga local, el equipo masculino firmó el logro más relevante de su trayectoria en marzo de 2024, cuando superó la primera ronda de las eliminatorias mundialistas de la Concacaf por primera vez. Tras igualar sin goles en la ida frente a Islas Turcas y Caicos, el seleccionado empató 1 a 1 en el partido de vuelta en Providenciales y se impuso 4 a 3 en la tanda de penaltis.

Aquel resultado posibilitó el acceso a la segunda fase de la clasificación hacia la Copa del Mundo de 2026, donde integró el Grupo F junto a rivales de mayor envergadura como Puerto Rico, El Salvador y Surinam. El entrenador trinitense Keith Jeffrey asumió la dirección técnica en 2024 para encabezar el proceso en la Liga de Naciones de la Concacaf y en los compromisos amistosos internacionales.

El futbolista contaba con menos de mil seguidores en sus redes sociales al momento de disputar el partido

El equipo disputa sus partidos como local en el Centro Técnico Raymond E. Guishard, un complejo deportivo situado en El Valle, la capital del territorio. Las instalaciones cuentan con superficie de césped sintético y tribunas con capacidad reducida, orientadas al desarrollo del balompié de base en la isla.

La nómina de futbolistas está integrada predominantemente por jugadores que actúan en la liga local anguilana —que cuenta con clubes como Roaring Lions y East Enders FC— junto a algunos elementos radicados en el fútbol semiprofesional del Reino Unido.

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