El único partido contra la invasión de Rusia en Ucrania busca aumentar su apoyo en medio de la persecución del Kremlin

El único partido contra la invasión de Rusia en Ucrania busca aumentar su apoyo en medio de la persecución del Kremlin

El presidente ruso, Vladimir Putin, asiste a una reunión con el director ejecutivo y presidente de la junta directiva de Ferrocarriles Rusos (RZhD), Oleg Belozerov, en el Kremlin de Moscú (Rusia), el 31 de julio de 2026 (Sputnik/Alexander Kazakov/REUTERS)

Las restricciones y la represión estatal en Rusia no impidieron que el partido liberal Yábloko insista en su mensaje: pedir un alto el fuego en Ucrania y proponer una alternativa de oposición en las elecciones parlamentarias de septiembre. La organización, fundada en 1993, enfrenta un panorama marcado por el control estricto del proceso electoral y la persecución a sus integrantes, pero sus líderes consideran que la campaña ya ha dado frutos en la movilización de nuevos simpatizantes.

En la coyuntura actual, el partido Yábloko se presenta como la única agrupación relevante que pide abiertamente detener la guerra y apuesta por las negociaciones de paz. Aunque las encuestas más recientes le otorgan apenas un 3% de apoyo, por debajo del umbral necesario para ingresar a la Duma Estatal, la formación liberal sostiene que su actividad está ampliando la base, especialmente entre la juventud.

El contexto de las elecciones rusas plantea una paradoja: el partido gobernante, Rusia Unida, triunfó en todas las parlamentarias desde 2003 en un escenario de competencia limitada. Pero la frustración por el poco avance en la invasión a Ucrania y el descontento por los cortes de internet abrieron una vía para que Yábloko difunda su mensaje antibelicista.

A la pregunta sobre la situación de Yábloko y su papel en las próximas elecciones, la respuesta es clara: el partido no tiene posibilidades reales de acceder a escaños en la Duma debido al control del proceso, pero utiliza la campaña para dar visibilidad nacional a su postura contraria a la guerra, captar a nuevos seguidores, sobre todo entre jóvenes, y denunciar la represión estatal que sufren sus integrantes

La infografía expone la estrategia judicial y política para excluir al partido Yábloko de las elecciones legislativas en Rusia. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El líder del partido, Nikolay Rybakov, explicó a la agencia AFP: “Si logramos acercar la paz aunque sea un solo día, nuestra participación en todo esto no habrá sido en vano”. Rybakov advirtió que las tensiones derivadas del conflicto podrían llevar a una catástrofe global: “Nuestros principales expertos afirman que estamos más cerca de una guerra nuclear que nunca”.

La organización incorporó a decenas de activistas jóvenes. Marijat Ramazanova, encargada de redes sociales, ilustró el cambio generacional: “Yábloko, que en su día fue una organización formada por personas de cuarenta y tantos años, está ahora en auge, sobre todo entre los menores de 20”. Ramazanova, con 28 años, figura entre los cerca de 400 candidatos que presenta el partido, de los cuales casi un tercio son menores de 30. Ivan Dorofeyev, otro joven militante, resumió el sentir de muchos de sus compañeros: “Vivir nuestros mejores años con miedo no es normal”.

La represión contra la oposición es constante. El subdirector de Yábloko, Maxim Kruglov, fue condenado a siete años de prisión en junio por criticar la guerra en redes sociales. El jefe del partido en Pskov, Lev Shlosberg, también fue arrestado en 2023. El propio Rybakov recibió una multa en diciembre tras publicar una foto de Alexéi Navalny en sus redes, lo que le impide postularse en estas elecciones.

Maxim Kruglov, líder adjunto del partido liberal ruso Yabloko —acusado de difundir deliberadamente mentiras sobre el ejército ruso en medio del conflicto militar contra Ucrania—, permanece en el recinto para acusados ​​antes de una audiencia judicial en Moscú, Rusia, el 22 de abril de 2026 (REUTERS/Ramil Sitdikov)

El partido enfrenta, además, la amenaza de ser excluido del proceso electoral. El Tribunal Supremo tiene previsto examinar una demanda de un partido nacionalista que pide la inhabilitación de sus candidatos, mientras que el Kremlin y los medios oficialistas acusan a Yábloko de ser “extremista” y de recibir apoyo de figuras exiliadas, como Yulia Navalnaya.

A pesar de todo, la organización liberal sigue sumando apoyos. Rybakov denunció que “alrededor de 40 activistas del partido se enfrentan a un proceso judicial” y que ocho de ellos permanecen bajo custodia.

Las encuestas reflejan que el hartazgo con la guerra está muy extendido. El Centro Levada, catalogado como “agente extranjero” por el gobierno ruso, determinó en junio que el 64% de la población apoya negociaciones de paz con Kiev, porcentaje que sube al 78% entre los jóvenes de 18 a 24 años.

No obstante, algunos analistas y opositores en el exilio dudan de la efectividad de la campaña de Yábloko. El columnista Andrey Volna sugirió que las autoridades toleran su participación para simular pluralidad y garantizar “participación masiva”. Por su parte, el analista independiente Konstantin Kalachev sostuvo que el partido carece de “canales de comunicación suficientes” para desafiar a Vladimir Putin.

Yulia Naválnaya, activista de derechos humanos y esposa del fallecido líder opositor ruso Alexéi Navalny, asiste a un acto de prensa para el lanzamiento de un nuevo canal de televisión destinado a honrar la memoria de Alexéi Navalny y promover la libertad de expresión en Rusia, en las oficinas de Reporteros Sin Fronteras (RSF) en París, Francia, el 3 de junio de 2025 (REUTERS/Abdul Saboor)

Las restricciones a internet y la represión política han llevado a muchos jóvenes a aproximarse a la política, como explicó Ramazanova: “Queremos vivir en un país libre y normal y construir nuestro futuro allí”.

Rybakov resumió el espíritu de la formación opositora en una frase: “¿Por qué debería alguien más decidir si vivo o no? Simplemente queremos vivir. Denle a la gente esa oportunidad”.

Aunque las posibilidades de lograr representación parlamentaria son mínimas y la represión estatal persiste, Yábloko insiste en ocupar el espacio de oposición pacifista y captar a una nueva generación desencantada con el rumbo del país.

(Con información de AFP)

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