En la ciudad de Miami, Maxi López se instaló para seguir de cerca los partidos del Mundial de fútbol que se disputan en Estados Unidos, México y Canadá. En medio de la expectativa por los encuentros y la presión de generar contenidos para el stream y las redes, el exfutbolista compartió una anécdota que se propagó entre los fanáticos argentinos y despertó comentarios entre sus seguidores: la historia de la cábala que le reclama el público tras la victoria de la Selección ante Argelia.
Según relató mientras caminaba por las calles de Miami, Maxi recibió numerosos mensajes en los que los hinchas le piden que repita exactamente lo que había hecho en el primer partido, cuando la Argentina venció a Argelia tres a cero. El detalle no es menor, porque en ese encuentro él había llegado diez minutos tarde al estadio. “Tengo muchos mensajes que me dicen que tengo que respetar la cábala. No fue cábala, no fue cábala. Entré tarde, pero Argentina ganó tres a cero. ¿Manu?”, comentó López, buscando la complicidad de Manu Olivari, uno de los productores con los que comparte la ruta mundialista.
La escena se dio en plena vía pública, con el director ejecutivo de Telefe, Fede Levrino, acompañando la caminata. Maxi insistió: “Entré tarde al estadio por algunos inconvenientes”. La conversación, distendida y espontánea, reflejó el clima que se vive alrededor de la Selección en cada Copa del Mundo, donde las cábalas y supersticiones se multiplican. El exmarido de Wanda Nara, lejos de subestimar los mensajes, contó que ahora todos le dicen: “Tenés que entrar tarde porque es la cábala”.

El exdelantero reconstruyó el momento con precisión. “¿En qué minuto? ¿Te acordás?”, preguntó Olivari. “Y arranqué tipo minuto diez, entré. ¿Hay que respetar la cábala, decís vos?”, volvió a consultar Maxi. La respuesta fue inmediata: “Por supuesto que sí. El lunes entrás a las diez”. En ese instante, López buscó la aprobación de Levrino: “Señor, ¿estoy autorizado a entrar tarde?”. El aval llegó sin rodeos: “Entrá tarde”.
Acto seguido, fiel a su estilo divertido, Maxi remarcó que eso es lo que hará en el encuentro del próximo lunes contra Austria. “Me parece que voy a entrar tarde para que siga como está yendo todo”.
La anécdota, que rápidamente circuló entre los televidentes y seguidores en redes, mostró un costado humano y cotidiano del exfutbolista, lejos de los protocolos de prensa. La gente, relató, sentía que su llegada tardía al estadio había traído suerte y ahora esperaban que repitiera el ritual para el próximo partido frente a Austria.

Cabe destacar que mientras Maxi se dedica a comentar los partidos y a contar datos de color sobre la Copa del Mundo, su pareja, Daniela Christiansson, se encuentra en Europa con sus dos hijos. La modelo viajó a Suiza para terminar la mudanza a Argentina aprovechando la estadía de López en Estados Unidos. Durante ese tiempo, Christiansson aprovechó para cumplir con compromisos laborales y pasar tiempo con su familia, antes de regresar a la Argentina para instalarse junto a López y sus dos niños, Elle y Lando.
La mudanza representa un cambio importante para Daniela, ya que nunca vivió en el país. En su breve estadía, se mostró entusiasmada por descubrir costumbres locales: probó asados preparados por Maxi, disfrutó del paisaje frente al lago de Nordelta y se animó a experimentar con diferentes sabores de la gastronomía argentina, desde cortes de carne hasta milanesas, mate y churros con dulce de leche. En sus propias palabras, estos últimos se convirtieron en una de sus nuevas pasiones.
La modelo compartió en redes sociales su nuevo rumbo profesional en el país, tras sumarse a una prestigiosa agencia argentina para desarrollar campañas y trabajos como modelo. La familia eligió Nordelta como lugar de residencia, donde Christiansson empezó a adaptarse a la vida local y a las costumbres argentinas en compañía de sus hijos y de López.

