Una investigación confirma que 15 minutos en la naturaleza mejoran la salud mental

Una investigación confirma que 15 minutos en la naturaleza mejoran la salud mental

Una investigación científica indicó que 15 minutos en la naturaleza aportan beneficios reales a la salud mental, incluso en ciudades (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una nueva investigación científica respalda que basta con 15 minutos en la naturaleza para observar beneficios reales en la salud mental, incluso en ciudades. Según TIME, dedicar un breve periodo diario a estar al aire libre contribuye a reducir el estrés y la ansiedad, y a mejorar el ánimo y la vitalidad emocional.

Investigaciones recientes citadas por TIME han destacado que la exposición breve a la naturaleza, incluso en contextos urbanos, produce un cambio comprobable en la salud mental. Un metaanálisis publicado en Nature Cities en 2025 recopiló 78 estudios experimentales con alrededor de 6.000 personas y concluyó que tan solo 15 minutos al aire libre pueden reducir la ansiedad, la depresión, el enfado y la fatiga, al mismo tiempo que elevan la vitalidad y el ánimo positivo.

TIME señaló que dedicar un breve periodo diario al aire libre ayuda a reducir el estrés y la ansiedad (Imagen Ilustrativa Infobae)

Este efecto es especialmente relevante entre adultos jóvenes, de 19 a 25 años. Según Anne Guerry, codirectora de la Natural Capital Alliance en la Universidad de Stanford, las personas jóvenes suelen enfrentar un mayor grado de estrés, por lo que el contacto con la naturaleza podría tener para ellas un efecto aún más notable.

Efectos directos de la naturaleza en la salud mental

La exposición a entornos naturales urbanos genera una disminución probada del estrés y la fatiga, junto con un aumento del ánimo positivo y la energía física y mental. Las zonas densamente arboladas en ciudades sobresalen en este sentido por la sensación de escape que proporcionan al mitigar el ruido, la contaminación y otras fuentes cotidianas de tensión.

Guerry resaltó a TIME que la clave está en la posibilidad de desconectarse auténticamente de las preocupaciones diarias y centrar la atención en el entorno inmediato. Este proceso se relaciona con la restauración de la atención, fase en la que se recupera la concentración y mejora la regulación emocional.

La importancia de estar presente en la naturaleza

Para Miles Richardson, líder del Grupo de Investigación de Conexión con la Naturaleza en la Universidad de Derby, el beneficio depende más de la actitud consciente que del tiempo total pasado al aire libre. Como citó TIME, “importa lo que haces más que cuánto tiempo lo haces”.

La conexión con la naturaleza aporta beneficios cuando existe una actitud consciente durante el tiempo al aire libre (Imagen Ilustrativa Infobae)

Richardson observa que muchas personas prolongan su estancia en espacios verdes sin realmente conectar con ellos, lo que limita los efectos positivos. Experiencias breves, pero atentas—como observar la luz en las hojas o escuchar aves—pueden lograr un impacto real en la salud mental.

Este enfoque impulsa ejercicios prácticos como “Tres cosas buenas en la naturaleza”, consistente en anotar tres aspectos positivos del entorno natural cada día. Quienes lo practican durante al menos una semana presentan una mayor conexión emocional con lo natural y mantienen mejores indicadores de bienestar aun después de un mes.

Cinco formas de fortalecer la conexión con los espacios verdes

Especialistas sugieren cinco rutas para potenciar la relación emocional con la naturaleza.

  1. Activar los sentidos: escuchar, oler y tocar los elementos del entorno, como el canto de aves o la textura de las plantas.
  2. Emoción: concederse momentos para experimentar asombro y alegría ante detalles cotidianos, como la envergadura de un árbol o el vuelo de un pájaro.
  3. Apreciación de la belleza: observar un atardecer o tomar fotografías para recordar la experiencia, por ejemplo. Es fundamental que la tecnología ayude a reflexionar sobre lo vivido y no distraiga de la conexión.
  4. Encontrar significado: reflexionar sobre las emociones generadas y preguntarse por qué ciertos elementos naturales inspiran calma o inspiración. Escribir diarios, reflexiones breves o incluso poemas ayuda en este proceso.
  5. Compasión o acción: colaborar con el cuidado del entorno natural mediante iniciativas como sembrar flores para aves e insectos, o participar en actividades de voluntariado para la preservación de espacios verdes.

La apreciación de la belleza en la naturaleza incluye observar un atardecer o tomar fotografías para recordar la experiencia (Imagen ilustrativa Infobae)

El acceso cotidiano a los entornos naturales

Estos beneficios psicológicos no requieren grandes esfuerzos logísticos. Un paseo corto o incluso contemplar un árbol desde una ventana puede ser suficiente. Guerry afirma que “ver un árbol, aunque sea desde la ventana del apartamento, es bueno para el cerebro”, como destacó TIME.

La tecnología y la rutina urbana suelen desviar nuestra atención de la naturaleza, por lo que la reconexión consciente adquiere un valor particular. Richardson señala que, durante la infancia, la curiosidad por la naturaleza surge espontáneamente, pero la vida adulta y los dispositivos pueden restar espacio a esas experiencias sensoriales.

TIME subraya que muchas ciudades ofrecen parques y jardines a menos de 10 minutos a pie y facilitan la integración de estos hábitos en la vida diaria. El verdadero reto está en elegir prestar atención genuina a la naturaleza.

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