
Mientras las ventas de la Lotería Nacional de Beneficencia (LNB) registraron una caída durante el primer trimestre de 2026, las apuestas en casinos, tragamonedas, plataformas digitales y otros juegos de azar continuaron creciendo a doble dígito en Panamá.
Este panorama refleja un cambio cada vez más marcado en las preferencias de los jugadores y una expansión sostenida de la industria del entretenimiento regulado dentro del territorio nacional.
Las cifras divulgadas por la Contraloría General de la República muestran que las ventas brutas de la LNB disminuyeron 3.6% entre enero y marzo de este año, un cambio notable. El indicador pasó de $206.6 millones en el primer trimestre de 2025 a $199.3 millones en igual período de 2026.
En contraste, las apuestas brutas de los operadores de juegos de suerte y azar aumentaron un notable 16.1%. El monto saltó de $671.7 millones a $779.6 millones. La diferencia entre ambos segmentos se ha ampliado de forma significativa durante los últimos meses de evaluación económica.

Mientras la lotería tradicional vendió cerca de $199 millones durante el trimestre, los casinos y operadores de apuestas movilizaron casi cuatro veces esa cifra, consolidando una tendencia clara.
Esta preferencia se ha fortalecido en los últimos años. Los datos muestran que el principal motor de las apuestas en Panamá continúa siendo el segmento de máquinas tragamonedas tipo “A”.
Este sector específico registró apuestas por $552.1 millones entre enero y marzo. Este monto representa cerca del 71% de todas las apuestas contabilizadas por la Contraloría General.
Los registros también son compartidos por la Junta de Control de Juegos. Estas máquinas se caracterizan por permitir múltiples apuestas dentro de una misma jugada en el establecimiento.
Ellas operan principalmente en casinos autorizados por el Estado. Su crecimiento durante el período fue de 6.9% respecto al año anterior, lo que demuestra la solidez de este mercado

Sin embargo, el segmento que más creció fue el de juegos de suerte y azar a través de internet. Las apuestas en plataformas digitales alcanzaron $170.4 millones de dólares. Esto ocurrió durante el primer trimestre, un aumento de 60.7% frente a los $106.1 millones reportados en igual período de 2025 en los informes previos de la institución.
No obstante, las cifras de abril comenzarán a reflejar el impacto del fin de la lotería electrónica en Panamá, luego de que el pasado 21 de abril se realizara el último sorteo de productos como Lotto y Pega 3.
Se eliminaron del mercado opciones como Lotto y Pega 3, después de que la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia declarara ilegal la Adenda No. 5 del contrato suscrito. El acuerdo se había dado entre la Lotería Nacional de Beneficencia y Scientific Games LLC. La decisión dejó sin sustento jurídico la operación de estos juegos electrónicos en el país.
El éxito radicaba en la frecuencia de sus sorteos y en la facilidad de acceso. Su cierre también coincidió con la posición expresada desde 2024 por el presidente José Raúl Mulino. El mandatario cuestionó la rentabilidad del modelo para el Estado y ordenó revisar su continuidad de forma estricta. La próxima semana se divulgarán los nuevos indicadores económicos correspondientes.
Mientras la Lotería enfrenta el reto de aumentar las ventas de sus productos más conocidos, los operadores privados de juegos de suerte y azar continúan expandiendo sus ingresos.

Las mesas de juego también mostraron una expansión importante con el pasar de las semanas. Las apuestas en este segmento alcanzaron $43.7 millones, un incremento de 25% respecto al año anterior. Estas mesas operan exclusivamente en casinos completos bajo los parámetros de la ley.
Otros segmentos mostraron comportamientos mixtos. Las apuestas en hipódromos disminuyeron 8.4%, al totalizar $6.7 millones, mientras que las salas de bingo crecieron 5.2% hasta $1.6 millones.
Las salas de apuestas deportivas registraron una leve caída de 1.4%, con $4.4 millones apostados durante el trimestre. Las estadísticas también muestran que los juegos instantáneos se movieron. Este sector movió cerca de $689 mil durante los tres primeros meses del año. Aunque representan una porción pequeña del mercado, forman parte de una oferta diversificada.
Sin embargo, las cifras publicadas por la Contraloría no reflejan la totalidad del universo de apuestas existente en Panamá. Los datos incluyen casinos, hipódromos, bingos y plataformas digitales.

También se incluyen las máquinas tragamonedas tipo “A”, pero dejan fuera un segmento importante del mercado. Se trata de las máquinas tragamonedas tipo “C”, instaladas en comercios.
Estas se encuentran en pequeños restaurantes, bares y comercios locales. A diferencia de las máquinas tipo “A”, estas solo aceptan una apuesta por jugada y bajo otra regulación.
Las estadísticas de estas máquinas no forman parte del informe económico trimestral divulgado, por lo que el volumen real apostado en Panamá podría ser significativamente superior al anunciado.

