Jabón común o antibacteriano: qué recomiendan los especialistas para lavarse las manos

Jabón común o antibacteriano: qué recomiendan los especialistas para lavarse las manos

El lavado de manos con jabón regular durante al menos 20 segundos reduce en más de un 20% el riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas (Imagen Ilustrativa Infobae)

En los últimos años, la industria de los productos de higiene impulsó el desarrollo de fórmulas especializadas, con especial énfasis en los jabones antibacterianos como herramienta clave de protección cotidiana.

Sin embargo, especialistas como el Dr. Charles Garven, médico de familia, advierten que la diferencia respecto de las opciones tradicionales no es tan relevante como suele promocionarse.

En esa línea, Cleveland Clinic señaló que el jabón convencional, junto con el agua, es suficiente para eliminar gérmenes durante el lavado de manos, una práctica esencial para prevenir enfermedades. La preocupación por la higiene personal se intensificó a partir de alertas sobre la propagación de infecciones y cuadros respiratorios, lo que reavivó el debate sobre la necesidad real de recurrir a productos específicos.

De acuerdo con la institución médica, en la mayoría de los usos domésticos, la efectividad del jabón común equipara a la de aquellos que incorporan agentes antibacterianos.

Jabón antibacteriano: origen y componentes

El jabón antibacteriano contiene sustancias químicas específicas diseñadas para eliminar bacterias. Entre los ingredientes habituales se encuentran el cloruro de benzalconio, el cloruro de benzetonio y el cloroxilenol (PCMX). Estos componentes no aparecen en los jabones tradicionales y su presencia fue objeto de debate.

El jabón antibacteriano contiene compuestos como cloruro de benzalconio y cloroxilenol, ausentes en los jabones tradicionales y sujetos a debate científico (Imagen Ilustrativa Infobae)

En 2016, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) prohibió la inclusión de 19 ingredientes químicos en jabones antibacterianos de venta libre, citando la ausencia de pruebas sobre su seguridad a largo plazo y su eficacia superior frente al jabón común.

Entre los compuestos prohibidos figuran el triclosán y el triclocarbán. Según lo reportado por Cleveland Clinic, la decisión de la FDA se basó en la falta de evidencia científica que respalde los beneficios adicionales de los jabones antibacterianos en la prevención de enfermedades.

La función real del jabón al lavarse las manos

El lavado de manos cumple una función esencial en la protección contra infecciones. El Dr. Garven, citado por Cleveland Clinic, explicó que el propósito principal del jabón es aflojar la suciedad y los microorganismos, lo que facilita su eliminación a través del agua.

Lavarse las manos con jabón común y agua corriente durante al menos 20 segundos es una de las medidas más importantes que se pueden tomar para evitar enfermarse y contagiar gérmenes a otras personas”, afirmó el especialista a la institución médica.

El uso frecuentemente innecesario de jabones antibacterianos podría favorecer la resistencia bacteriana y una falsa sensación de protección en la higiene diaria (Imagen Ilustrativa Infobae)

El jabón, por sí solo, no mata las bacterias, sino que contribuye a su eliminación física. Este procedimiento reduce la propagación de enfermedades infecciosas, incluidas las respiratorias, en más de un 20 %, según los datos proporcionados por Cleveland Clinic.

Además, muchas infecciones habituales, como los resfriados, tienen un origen viral, por lo que los beneficios teóricos de los jabones antibacterianos no alcanzan a la mayoría de los agentes infecciosos presentes en la vida cotidiana.

Ventajas y riesgos de los jabones antibacterianos

El uso de jabones antibacterianos aporta una ventaja limitada fuera de contextos específicos. Según el Dr. Garven, estos productos pueden recomendarse al manipular carne cruda o en casos de infecciones cutáneas bajo indicación médica. Para la higiene diaria, los expertos señalaron que no existe necesidad de utilizar estos compuestos.

El uso constante de ingredientes antibacterianos podría favorecer la aparición de resistencia bacteriana, complicando en el futuro el tratamiento de infecciones. Además, la presencia de estos compuestos en productos de uso cotidiano puede generar una falsa sensación de protección.

Cómo realizar un lavado de manos efectivo

Las autoridades sanitarias, como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), estiman que hasta el 80% de las enfermedades infecciosas se transmiten por contacto.

Para una higiene eficaz, se recomienda frotar las manos con jabón, entre los dedos y debajo de las uñas, durante 20 segundos con agua tibia o fría (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para lograr una higiene adecuada, los expertos de Cleveland Clinic recomendaron usar una pastilla de jabón o al menos una cucharadita de jabón líquido, frotar entre los dedos y debajo de las uñas durante 20 segundos, y enjuagar con agua tibia o fría.

El Dr. Garven indicó que el uso de agua tibia puede facilitar la remoción de grasas de la piel, aunque ambos tipos de agua resultan efectivos.

La recomendación principal es centrarse en la técnica y el tiempo de lavado, ya que estos factores determinan la eficacia en la eliminación de bacterias y virus. Según la información recopilada por Cleveland Clinic, las tasas de contagio son las mismas entre quienes usan jabón común y quienes usan jabones antibacterianos, siempre que el lavado se realice de manera adecuada.

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