
El dictador nicaragüense Daniel Ortega arremetió nuevamente contra el gobierno de Estados Unidos y lanzó duros calificativos contra el expresidente estadounidense Donald Trump, a quien llamó “desquiciado mental”, durante un acto público la noche del 20 de abril en Managua.
“El presidente de Estados Unidos dice que es un hombre de la paz, hasta el Nobel de la Paz estuvo peleando. Es un problema, diríamos, de desquiciamiento mental”, expresó Ortega.
Las declaraciones del presidente nicaragüense fueron recogidas y publicadas por el medio nicaragüense La Prensa, que detalló el contexto y los mensajes del mandatario en medio de la creciente tensión diplomática por las sanciones impuestas a su régimen y a funcionarios cercanos a su familia.
Ortega, acompañado de jóvenes de la Juventud Sandinista 19 de Julio y de altos mandos del Estado, reapareció en un acto en la Avenida Bolívar, organizado para conmemorar lo que el oficialismo denomina “paz”.
Sin embargo, el evento sirvió de plataforma para que Ortega descargara su ira contra Estados Unidos y criticara las sanciones que Washington ha impuesto a sus funcionarios, señalados internacionalmente por violaciones a los derechos humanos.

Ortega calificó esas medidas como “sanciones que atentan contra la vida de los ciudadanos, contra la soberanía de los pueblos, contra las leyes internacionales”, y cuestionó la autoridad moral de Estados Unidos para imponerlas. “Andan espiando a ver a quién sancionan, han sancionado a tantos nicaragüenses que andan buscando a quién sancionan, ¿con qué autoridad?”, citó La Prensa.
Estas declaraciones se producen pocos días después de que el gobierno estadounidense anunciara nuevas sanciones contra figuras vinculadas al oficialismo nicaragüense, entre ellas los hijos de Ortega, Maurice y Daniel Edmundo Ortega Murillo, y el viceministro del Interior, Luis Cañas Novoa.
Según la información de La Prensa, las sanciones también afectan a una red de negocios de oro y empresas mineras conectadas con el entorno familiar de Ortega y Murillo. Ortega reiteró su exigencia de que cesen las sanciones contra su gobierno, así como contra los regímenes de Cuba y Venezuela.
Durante el evento, la vicepresidenta Rosario Murillo proclamó que “Nicaragua triunfa en paz y unidad” y afirmó que desde la Plaza se honra a los mártires y héroes del país, renovando el compromiso de lucha contra la pobreza.
Más adelante, Murillo retomó el discurso para lanzar ataques contra los nicaragüenses desterrados por la dictadura, asegurando que “aquí el dolor de la traición ha quedado para las pocas y precarias páginas de la miseria humana”, y subrayó que “la vida es de porvenires para los que perseveran”, insistiendo en que en Nicaragua “se viven tiempos de paz”.
En un pasaje central de su intervención, el mandatario nicaragüense volvió a atacar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aunque sin mencionarlo por nombre. “Estamos convencidos de que en los Estados Unidos de Norteamérica no hay democracia”, afirmó Ortega, quien además criticó el envío de tropas estadounidenses al extranjero y el continuo lanzamiento de sanciones contra Nicaragua.
“Cuántas sanciones han lanzado en contra de Nicaragua, no hallan ni a quién sancionar aquí en Nicaragua”, insistió, según consigna La Prensa.

Ortega evocó episodios históricos de enfrentamiento con Estados Unidos en suelo nicaragüense, destacando la resistencia de Sandino y la retirada de las tropas estadounidenses tras ocho años de ocupación. “Sandino no se rindió… era una batalla que tenían perdida, que tenían bajas, ahí venían los aviones a traer heridos, y al final consideraron que no tenía sentido continuar en esa batalla. Ocho años y no lograron vencer a Sandino y tuvieron que retirarse derrotados”, rememoró Ortega.
El mandatario también criticó el gasto militar estadounidense en conflictos internacionales, especialmente en Irán, y denunció que “lo que gastan en esas guerras, en armamentos y el prestigio es lo que deben cuidar”. Ortega acusó a Estados Unidos de haber causado decenas de muertes en Irán y sostuvo que “la fuerza del amor que Dios le da a todos los pueblos se ha ido levantando y ha ido protestando por esas guerras”.
Finalmente, Ortega recordó el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya que condenó a Estados Unidos por actos de terrorismo y muertes en Nicaragua, reclamando el pago de la deuda pendiente: “Pagá, pagá y no andés matoneando y sancionando a los pueblos del mundo”, concluyó el dictador, en una intervención recogida con detalle por La Prensa de Nicaragua.

