Panamá interviene antigua mina de oro tras deslizamiento que amenaza fuentes de agua

Panamá interviene antigua mina de oro tras deslizamiento que amenaza fuentes de agua

La antigua mina de oro Remance, ubicada en el distrito de San Francisco, en Veraguas, sufrió un deslizamiento de tierra durante el terremoto del 9 de octubre, que movilizó sedimentos hacia fuentes de agua cercanas. Captura de video

El Ministerio de Ambiente de Panamá inició un plan de remediación ambiental en la antigua mina de oro Remance, ubicada en la provincia de Veraguas, después de que el terremoto del 9 de octubre provocara un deslizamiento de tierra que arrastró sedimentos hacia fuentes de agua cercanas.

La intervención contempla obras sanitarias, contención de materiales y posibles sistemas de tratamiento para comunidades expuestas.

La institución explicó que la emergencia ocurrió en una explotación minera abandonada hace 27 años, sin un proceso formal de cierre, donde el movimiento sísmico movilizó materiales acumulados durante décadas.

Las autoridades buscan atender las alteraciones microbiológicas del agua y la contaminación por metales en el suelo, mediante acciones coordinadas con los ministerios de Comercio e Industrias y Salud.

El Ministerio de Ambiente anunció un plan de remediación para contener los riesgos de contaminación en la antigua explotación minera, abandonada hace 27 años sin un proceso formal de cierre. Captura de video

La primera fase del programa se concentrará en la comunidad de La Gorda, en el distrito de San Francisco, donde los análisis identificaron niveles elevados de coliformes fecales en el agua cruda.

Para reducir esos riesgos, se construirán servicios sanitarios individuales con tanques sépticos, destinados a mejorar las condiciones de saneamiento y proteger las fuentes utilizadas por la población.

Las obras tendrán un plazo aproximado de 50 días hábiles y una inversión de 37.930,81 dólares, según el comunicado oficial del 23 de octubre. Los trabajos estarán a cargo de Técnicos en Construcciones Generales S.A., bajo supervisión de la Dirección de Verificación del Desempeño Ambiental y con acompañamiento del Ministerio de Salud.

La segunda etapa contempla la contención y remediación de la zona afectada por el deslizamiento de la antigua mina, para impedir que continúe el desplazamiento de materiales hacia el entorno. La empresa Ingeniería Estrella S.A. tiene previsto ingresar al área el 24 de octubre, con el propósito de levantar información y definir las intervenciones necesarias.

Las comunidades de La Gorda, Mesillas y Pato Alto figuran en una propuesta para instalar cuatro sistemas modulares de tratamiento de agua, con una inversión estimada de 780.000 dólares. Tomada de MiAmbiente

De manera paralela, MiAmbiente evalúa una propuesta para instalar cuatro sistemas modulares de tratamiento de agua en las comunidades de La Gorda, Mesillas y Pato Alto. Los equipos tendrían capacidad individual para procesar 1.500 litros por hora, utilizando electrocoagulación, electrofloculación, filtración y desinfección para mejorar las condiciones del abastecimiento.

La propuesta, presentada por Corporación Quality Services S.A., contempla una inversión estimada de 780.000 dólares, que incluye equipos, componentes de generación solar, instalación y puesta en funcionamiento.

También incorpora monitoreo y repuestos durante un año, aunque su ejecución dependerá de la evaluación técnica que actualmente desarrolla el Ministerio de Ambiente.

La institución señaló que mantendrá las labores de monitoreo, evaluación y seguimiento técnico iniciadas después del terremoto, junto con los equipos del Ministerio de Comercio e Industrias.

Las acciones se desarrollan en coordinación con el Ministerio de Salud, para atender los riesgos ambientales y sanitarios identificados en las comunidades próximas a Remance.

La antigua explotación aurífera de Remance cerró sus operaciones industriales a finales de la década de 1990, dejando depósitos de residuos que habían sido objeto de investigaciones ambientales. Captura de video

El ministro de Ambiente, Juan Carlos Navarro, había advertido que las explotaciones mineras no pueden quedar abandonadas sin procedimientos adecuados de cierre y rehabilitación.

Tras conocerse el incidente, sostuvo que las autoridades debían determinar científicamente las sustancias movilizadas y establecer las medidas necesarias para contener sus efectos.

La antigua mina Remance operó industrialmente hasta finales de la década de 1990 y utilizó procesos de recuperación de oro que generaron depósitos de residuos. Investigaciones científicas anteriores identificaron cianuro y elementos potencialmente tóxicos en materiales del área, aunque esos antecedentes no permiten determinar las concentraciones presentes después del reciente deslizamiento.

El ministro de Comercio e Industrias, Julio Moltó, señaló el que las autoridades mantenían las evaluaciones técnicas sobre la situación de la mina. El funcionario indicó que, con la información disponible, no tenía conocimiento de condiciones graves relacionadas con el agua, aunque reconoció la importancia de continuar las inspecciones y adoptar las precauciones correspondientes.

Por su parte, el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) reforzó los controles de calidad en las plantas potabilizadoras de Santiago y San Francisco de Veraguas. La medida responde a la alerta emitida por MiAmbiente el 12 de octubre, después de que el deslizamiento provocara el arrastre de sedimentos hacia la quebrada Veneno.

Las autoridades mantienen bajo vigilancia la quebrada Veneno, afluente del río Santa María, después del arrastre de sedimentos provocado por el deslizamiento en la antigua mina Remance. Cortesía

Este cauce es afluente del río Santa María y se encuentra aguas arriba de las captaciones utilizadas por ambas plantas potabilizadoras. Ante la situación, el IDAAN intensificó la vigilancia del agua cruda y tratada, además de los controles operacionales destinados a detectar cambios que puedan afectar el suministro.

La entidad informó que las evaluaciones realizadas no han identificado condiciones que comprometan los procesos de potabilización. Los análisis del agua tratada se mantienen dentro de los valores establecidos por el Reglamento Técnico DGNTI-COPANIT 21-2019, que fija los criterios de calidad aplicables al agua destinada al consumo humano.

Como precaución adicional, el IDAAN incorporó carbón activado al tratamiento que realizan sus plantas, como complemento de los procedimientos habituales de potabilización. La institución aseguró que continuará monitoreando las fuentes y verificando la calidad del suministro, mientras avanzan las acciones de remediación ambiental en la antigua zona minera.

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