Mar Tarrés volvió a ser tendencia en redes sociales, esta vez con un video en el que aseguró que sus perros quedaron “traumados” después de que otro can les revelara, en plena plaza, que eran adoptados. El relato forma parte de una saga que comenzó cuando la influencer cordobesa reclamó un regalo por el Día de la Madre en un restaurante de Carlos Paz por considerarse “mamá perruna”.
Todo empezó con un regalo que nunca llegó
Según detalló el periodista Juan Etchegoyen en Infobae en Vivo, Tarrés fue a comer a uno de sus locales favoritos en Carlos Paz durante los festejos del Día de la Madre. El lugar ofrecía un obsequio a cada madre que visitara el establecimiento. Cuando la moza le preguntó si era mamá, la influencer respondió que sí: “Soy mamá de muchos perritos”. La empleada le deseó un feliz día, pero no le entregó ningún regalo.
Tarrés publicó un descargo en sus redes: “Hasta cuándo van a subestimar la maternidad perruna o gatuna. Me parece que es discriminación lo que he sufrido”, planteó. Y fue más allá: “Yo a mi perro lo parí”, sentenció en el video que rápidamente se viralizó y dividió opiniones.
Insultos, haters y un bulldog francés “muy creído”
Días después, la comediante y rescatista animal grabó un nuevo video en sus historias de Instagram. Contó que recibió “muchísimos insultos de periodistas, haters en las redes, de gente diciéndome que yo no soy mamá de perros, que yo no parí a mi perro”.
Pero el núcleo del relato fue otro. Según contó, sus perros Rulo, Gabriel y Barbie Tiffany salieron “como siempre con su paseador a la plaza donde van siempre” y allí un bulldog francés “muy creído, agrandado porque tiene papeles, porque es de una familia millonaria del barrio, fino, comprado” les reveló que eran adoptados. “Ellos no sabían que eran adoptados”, dramatizó Tarrés. “¿Cómo hago yo ahora ¿Cómo les explico que yo no los parí, que no los tuve tres meses en mi panza”, preguntó a cámara.
La influencer también se quejó del costo de tratar el supuesto daño: “Ciento cincuenta mil pesos sale la consulta con la veterinaria conductual, que es la psicóloga de perros”, detalló. “¿Vos sabés el trauma que tienen esas criaturas? Si no, averigüen, no les estoy mintiendo”. Y cerró ese tramo con un pedido: “Frenar tanto hater hacia mí y hacia mi familia perruna”.
El video, sin embargo, dio un giro hacia un pedido concreto. Tarrés, que se presenta como rescatista independiente con más de 300 perros rescatados en su haber, reclamó que Córdoba declare la emergencia animal. “Necesitamos un Estado presente. Las proteccionistas no pueden más”, afirmó, y pidió un playón para albergar animales que quedan en la calle tras las lluvias y más campañas de castración y adopción.

“Córdoba, ey, gobernador, la municipalidad, el intendente, hagan algo por los animales”, exigió en el cierre de su video, y aseguró que las proteccionistas están dispuestas a trabajar de forma voluntaria si el Estado aporta la infraestructura.
Veterinarios, famosos y una “clase de viralización”
En Infobae en Vivo, Etchegoyen sumó un dato que alimentó la polémica: dijo haber consultado a una red de veterinarios que, según el periodista, le respondió que Tarrés “tiene toda la razón”. Además, señaló que varios famosos salieron a respaldarla en redes.
La propia influencer matizó su postura en un audio enviado al programa: “Claramente no menosprecio el trabajo de una mamá humana, que es mil veces más grande que una mamá perruna”, aclaró, pero sostuvo que “el amor de madre perruna o gatuna existe de verdad” y que muchas veces las mascotas “vienen a tapar dolores, a ocupar lugares de personas que hoy no están”.
En el panel de Infobae en Vivo, uno de los conductores sintetizó lo que varios analistas de redes percibieron: que Tarrés armó la controversia con plena conciencia del mecanismo viral, exageró la situación y, una vez captada la atención, introdujo el reclamo político por los animales. “Era una clase ejemplar de viralización y política”, concluyó.

