Del barrio a TikTok: así reclutan las bandas criminales a niños y adolescentes en Ecuador

Del barrio a TikTok: así reclutan las bandas criminales a niños y adolescentes en Ecuador

Solo en el 2023 cerca de 500 niños, niñas y adolescentes fueron detenidos por la Policía de Ecuador en actos delictivos.

En un barrio de Durán, una de las ciudades más violentas de Ecuador, un niño de nueve años recorría las calles en bicicleta para vigilar los movimientos de las patrullas policiales. Por cada información que entregaba a las organizaciones criminales recibía entre 10 y 20 dólares. Su trabajo consistía en observar y avisar. Sin embargo, aquella actividad aparentemente sencilla podía convertirse en el primer escalón de una trayectoria criminal que comienza cada vez a edades más tempranas.

El caso fue documentado por una investigación de Indómita Media, publicada en septiembre de 2026, que revela cómo las bandas ecuatorianas han extendido sus mecanismos de reclutamiento desde los barrios y las escuelas hasta TikTok, WhatsApp y otras plataformas digitales. La captación ya no depende exclusivamente del contacto presencial: también puede comenzar con un video, una canción o una interacción en redes sociales.

La investigación, realizada por Thalíe Ponce y Paúl Mena Mena como parte del proyecto regional El algoritmo reclutador, coordinado por el Centro Latinoamericano de Periodismo de Investigación (CLIP), describe un sistema de captación que combina promesas económicas, códigos culturales, intimidación y estrategias digitales.

El fenómeno encuentra respaldo en un estudio de UNICEF titulado Aproximación al reclutamiento de niños, niñas y adolescentes en Ecuador, que identifica factores económicos, familiares, comunitarios e institucionales asociados con la incorporación de menores a organizaciones criminales.

Christian de 16 años fue detenido como autor material del asesinato de un fiscal en Guayaquil. (Policía Nacional)

Según el organismo internacional, los adolescentes varones de entre 13 y 15 años aparecen como las principales víctimas de reclutamiento, aunque también existen casos de niños más pequeños y adolescentes mujeres, quienes enfrentan modalidades específicas de explotación y violencia.

El estudio establece que el 58,6% de los docentes y trabajadores sociales encuestados identificó a los amigos del barrio como una vía de reclutamiento, mientras que el 24,2% mencionó a compañeros de escuela. Las redes sociales fueron señaladas por el 5,73% de los participantes. Estos porcentajes corresponden a las respuestas de los encuestados y no representan una medición nacional de víctimas.

La diferencia entre los mecanismos tradicionales y digitales resulta significativa. Mientras el reclutamiento territorial aprovecha relaciones personales y proximidad física, las plataformas permiten difundir contenidos criminales entre audiencias mucho más amplias.

Agasajo navideño organizado por alias JR en El Triunfo. ARCHIVO

El antropólogo digital ecuatoriano Gabriel Brito, citado por Indómita Media, advierte que TikTok puede funcionar como un mecanismo de aproximación progresiva. Según su investigación, los contenidos relacionados con violencia pueden alcanzar una amplificación hasta un 76% superior a la de publicaciones ordinarias.

Los algoritmos de recomendación identifican las interacciones de los usuarios y pueden ofrecerles contenidos similares. De esta manera, un adolescente que consume publicaciones relacionadas con determinadas organizaciones puede quedar expuesto reiteradamente a imágenes, símbolos y mensajes asociados con ellas.

Sin embargo, la exposición a estos contenidos no demuestra por sí sola que exista reclutamiento. La investigación distingue entre la difusión de una identidad criminal, la interacción digital y los contactos que pueden conducir a la incorporación efectiva de menores a las bandas.

Las bandas criminales del Ecuador producen música y videoclips para difundir su estilo de vida, para mostrar su poder e infundir temor.

La música constituye otro componente de este proceso. En octubre de 2023, Infobae ya advirtió cómo organizaciones como Los Choneros y Los Tiguerones utilizaban canciones de rap, trap, reguetón y narcocorridos para difundir mensajes sobre dinero, violencia, lealtad y poder.

Los videoclips incorporaban armas, vehículos, joyas y referencias a sus cabecillas. Algunas producciones presentaban la actividad criminal como una forma de ascenso económico y reconocimiento social, mientras otras contenían amenazas contra organizaciones rivales.

La exdirectora nacional de Rehabilitación Social Alexandra Zumárraga explicó entonces a Infobae que estas expresiones contribuyen a construir una cultura delincuencial y un sentimiento de pertenencia. La influencia no se limita a las canciones: incluye celebraciones comunitarias, regalos y otras actividades mediante las cuales las organizaciones buscan legitimidad en los territorios que controlan.

Las bandas criminales reclutan a los niños desde los 13 años, en promedio. Sin embargo, hay registro de que cada vez los cooptan más pequeños.

En marzo de 2023, otra investigación de Infobae había advertido sobre la relación entre abandono estatal, violencia y reclutamiento infantil. Los registros policiales consultados entonces mostraban que las detenciones de menores de edad pasaron de 1.975 en 2021 a 2.129 en 2022. Estas cifras correspondían a detenciones por presuntos delitos, no exclusivamente a víctimas de reclutamiento.

Tres años después, la expansión de los mecanismos digitales añade una dimensión al problema sin reemplazar sus causas estructurales.

La investigación de Indómita Media también evidencia las dificultades para dimensionar el fenómeno. Según información proporcionada por el Ministerio de Educación, entre 2024 y agosto de 2026 solamente se registraron cuatro casos oficiales de reclutamiento en el sistema educativo nacional.

Durán es una de las ciudades más violentas de Ecuador. REUTERS/Luisa Gonzalez

La cifra contrasta con los testimonios recogidos en comunidades afectadas por la violencia. En Durán, los registros educativos analizados por el medio muestran que la matrícula disminuyó de 69.070 estudiantes en 2022 a 61.568 en 2025, una reducción cercana al 11%. No obstante, esa caída no puede atribuirse exclusivamente al reclutamiento criminal.

Las niñas y adolescentes enfrentan riesgos particulares. UNICEF identifica mecanismos de captación mediante relaciones afectivas con integrantes de organizaciones delictivas, que pueden derivar en explotación sexual, trata de personas y otras formas de violencia.

El organismo también advierte que las amenazas, la dependencia económica y los vínculos familiares pueden dificultar la desvinculación de quienes ya fueron incorporados.

Frente a este escenario, UNICEF plantea fortalecer la permanencia escolar, los sistemas comunitarios de protección, el acompañamiento psicológico y las estrategias preventivas en entornos digitales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *