Rocío Robles protagonizó un momento de angustia y llanto durante la grabación de MasterChef Celebrity (Telefe), luego de que un accidente en la cocina le hiciera perder gran parte de su preparación a pocos minutos de finalizar el tiempo de cocción. La periodista deportiva se dio vuelta para pedir un limón a sus compañeros y, sin darse cuenta, soltó la miniprocesadora que contenía su puré, el cual terminó desparramado en el piso.
“Che, ¿a alguien le sobró medio limón?”, preguntó Robles al resto de los participantes. La Negra Vernaci le respondió que tenía uno disponible, y mientras Sebastián Presta se lo acercaba, la actriz advirtió lo ocurrido con su preparación. “Lo tiré todo. No, no, no. Tengo ganas de llorar. Te juro. No me hablen porque voy a llorar y no tengo tiempo”, expresó, visiblemente afectada por la situación.

En medio de la angustia, Robles intentó rescatar lo poco que quedaba en el recipiente, aunque remarcó que la cantidad resultante no alcanzaría para una porción completa. “Veo adentro del jarrito un poquito de puré, muy poquito, pero lo voy a rescatar. Yo me quedo con hambre. Con esto, me quedo con hambre”, relató frente a cámara, mientras las lágrimas comenzaban a aparecer.
Damián Betular, uno de los jurados del certamen, se acercó de inmediato para contener a la participante, balde y secador de piso en mano para ayudar con la limpieza del incidente. “¿Estás angustiada”, le preguntó el chef, a lo que Robles respondió con una confirmación directa: “Ay, sí, boludo”. Betular insistió en conocer el motivo puntual de su malestar, y la periodista explicó: “Porque sí, porque me había quedado rico y era un montón”.

El jurado intentó restarle dramatismo a la situación y destacó que la consistencia final de la preparación, pese al accidente, no representaba un problema grave para el resultado del plato. “No pasa nada, te quedó divino. Te hizo un favor que se te caiga, porque le ibas a poner una barbaridad, una sopa”, le aseguró Betular a Robles, en un intento por aliviar la tensión del momento.
Tras asistir a la participante y limpiar el piso, el chef pidió colaboración al resto del elenco para acompañar a su compañera en ese instante de angustia. “Tenemos una compañera angustiada, chicos, o sea, colaboremos”, remarcó Betular frente a los demás competidores. Lizy Tagliani se acercó a abrazar a Robles, mientras que Edith Hermida le ofreció asistencia directa en la cocina. “Rocío, ¿qué necesitás que te ayude?”, le preguntó Hermida, a lo que la periodista respondió restándole importancia al pedido: “No, nada, boluda, que se me cayó todo”.
Betular continuó con la tarea de limpieza y cerró el episodio con una frase que buscó devolver la calma al clima general de la cocina. “Está colapsada, colapsó. No pasa nada, una lloradita y a seguir. Vamos”, sostuvo el jurado, mientras la Negra Vernaci coincidió con esa mirada y alentó a la participante a continuar con su preparación pese al contratiempo.

El incidente se produjo durante la noche de beneficios de la semana 2 del certamen, una instancia centrada en la elaboración de lenguado con un límite de 25 minutos para el uso de electricidad y gas. Pese al accidente con el puré, Robles logró completar su plato, un lenguado a la romana acompañado de puré de brócoli, zanahorias grilladas y alioli de yogur, que finalmente le valió la medalla dorada de la jornada.
Germán Martitegui evaluó la presentación del plato y le sugirió a la periodista un ajuste en el emplatado para futuras instancias. “Imaginate este plato presentado de manera distinta, tenés que dar un paso más”, le indicó el jurado, en una devolución que combinó el reconocimiento por el sabor con una corrección constructiva sobre la estética de la preparación.
Al final de la noche, la angustia de Rocío cambió a felicidad cuando el jurado la eligió como el mejor plato de la semana y la premió con la medalla de oro de la competencia.

