
Cristiano Ronaldo abandonó la concentración de Portugal en Copenhague, tomó su avión privado y dejó a sus compañeros a horas del partido ante Dinamarca por la UEFA Nations League. Antes, el seleccionador Jorge Jesus había elevado la temperatura con sus palabras en rueda de prensa, luego de no haberle dado minutos en el triunfo 2-1 ante Noruega, en el que el delantero de 41 años calentó durante casi media hora sin ingresar al campo. Pero entre los análisis que generó la ruptura surgió una teoría que nadie esperaba: que en esta historia, de alguna manera, también está Lionel Messi.
El exjugador de la selección de Colombia y de Atlético Nacional, Víctor Hugo Aristizábal, fue quien formuló esa hipótesis en el programa F360 de ESPN Colombia. “Tengo una teoría fuerte sobre eso y me voy con esa teoría. ¿Sabe qué le pasó a Cristiano? Que Messi se le adelantó y él no quiso seguir detrás, porque ellos han competido hasta en eso, porque Messi sacó el comunicado, dijo ‘me voy’ y todo eso. Puede ser que Cristiano también lo estaba pensando y dijo: ‘No voy a hacer eso, no voy a hacer eso detrás de Messi como Messi lo hizo, Cristiano también lo hizo’. Ellos, para mí, competían hasta en eso”, sostuvo el ex delantero.
La referencia de Aristizábal apunta a la despedida que protagonizará Messi el próximo 6 de octubre en el estadio Monumental de Buenos Aires, con la selección argentina, frente a Benín. Un adiós anunciado, planificado y celebrado: 21 años de carrera internacional condensados en una noche que todo indica se convertirá en un acontecimiento sin precedentes para el fútbol. Mientras tanto, Ronaldo, con 23 años en la selección portuguesa y 234 partidos internacionales, se fue sin ceremonia, en mitad de una convocatoria y a bordo de un jet privado cerca de la medianoche.
La diferencia numérica entre ambos también alimenta el debate: Ronaldo llega a ese final —o lo que parezca serlo— con 146 goles con Portugal, en tanto que Messi registra 125 anotaciones con Argentina y podría sumar alguno más ante Benín. Pero la Pulga, de 39 años, ostenta una presa que CR7 nunca pudo conquistar: la Copa del Mundo. Además, llegó a la final en la edición 2026 del Mundial (cayó ante España).
El diario Mundo Deportivo, por su parte, publicó una portada con la comparación, bajo el título “cara o cruz”. “A Messi le espera el día 6 una gran despedida con Argentina y Cristiano deja Portugal por la puerta de atrás”, subrayó.
El detonante del conflicto de Cristiano
La chispa que encendió la salida de Ronaldo fue la rueda de prensa de Jesus del martes por la noche. Pero el detrás de escena, según el periodista Edu Aguirre, amigo cercano del delantero del Al Nassr, revela una secuencia mucho más tensa. En declaraciones recogidas por El Chiringuito, Aguirre describió lo ocurrido en la reunión previa entre el entrenador, el capitán y el presidente de la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF), Pedro Proença: “Jorge Jesús le pide perdón a Cristiano por el ninguneo de tenerle calentando durante 30 minutos y ni sacarle. Y no solamente le pide perdón en privado, sino que le dice que va a pedirle perdón públicamente. Va a decir públicamente que se ha equivocado, es la promesa de Jorge Jesus a Cristiano. Sale en rueda de prensa y dice esta cantidad de mentira que no se cree nadie. Por eso explota Cristiano: porque se siente traicionado”.
El cronista fue más lejos y detalló la contradicción punto por punto: “No hay más. Es así. Tu entrenador te viene en privado: no lo gestioné bien, estamos juntos, perdóname, tengo rueda de prensa y voy a aclararlo, va a quedar todo solucionado. ¿Sales a las 12 horas a la rueda de prensa y dejas peor a Cristiano? Sacando pecho diciendo que mandas tú y que Cristiano es uno más. A casa y a otra cosa”. Y remató: “Jorge Jesus ha dicho en rueda de prensa ‘me obligaron a tener una reunión con Cristiano’. ¡Jorge Jesus quería hablar con Cristiano después del partido y por la noche! Estaba deseando hablar con Cristiano, pero puertas hacia adentro uno se hace pequeñito y puertas hacia afuera quiere sacar pecho”.
En efecto, Jesus había comparecido ante la prensa con una postura que dejó al capitán sin margen. “Soy el entrenador, le dije al jugador que no iba a jugar. ‘Te pondré en el banquillo. Si te necesito durante 30 minutos, jugarás; si no, no’. Ningún jugador me hará cambiar de opinión. Ni él, ni nadie en el fútbol. Ni ningún presidente. Jamás, absolutamente nadie”, declaró el técnico de 72 años. Poco después, Ronaldo publicó su comunicado: “Después de la rueda de prensa del entrenador de la Selección Nacional, y tras una conversación con el presidente de la Federación Portuguesa de Fútbol, decidí abandonar el campo de entrenamiento de la Selección. A su debido tiempo contaré la verdad a todos los portugueses sobre las razones que me motivaron a dejar la selección, a la que siempre me dediqué. Ahora es el momento de desear buena suerte a Portugal y a todos mis compañeros de equipo, sin excepción”.
Proença voló especialmente a Copenhague para intentar desactivar el conflicto: canceló un viaje previsto a Ponta Delgada para asistir a un partido de la selección sub-21 y se reunió con ambas partes. No alcanzó. El diario español Marca reportó que, cerca de la medianoche, Jesus y el propio presidente de la FPF fueron hasta el aeropuerto en un último intento. “En tierra quedaban también dos protagonistas de la historia, que hicieron una última intentona de convencer al futbolista. Jorge Jesus, seleccionador, y Pedro Proença, presidente de la federación, se fueron tras Cristiano al aeropuerto para intentar retenerle en Copenhague, junto al resto de los jugadores convocados. Pero pese a sus intentos, el gran capitán de Portugal no atendió a razones, se montó en el avión y les dejó plantados”, firmó el periodista Nuno Luz en el medio español.

Abucheos a Jesus, el “Siuuu” de Hojlund y la intervención del primer ministro
Portugal igualmente venció a Dinamarca 4-2, pero el partido dejó una escena difícil de encuadrar solo en lo deportivo. Rasmus Hojlund, ex delantero del Manchester United y actual atacante del Napoli, marcó el 2-2 parcial para los locales y festejó el gol con el salto en el aire y el “Siuuu” característico de Ronaldo, en señal de apoyo al ídolo de su infancia. “Cristiano siempre ha sido mi ídolo desde pequeño. Siempre pensé que era el mejor futbolista del mundo y simplemente intenté aprender de él. Es el mejor goleador de todos los tiempos, probablemente”, había declarado el danés tiempo atrás. Tras el pitazo final, cuando Jesus se acercó a saludarlo, Hojlund lo apartó de manera brusca en pleno campo.
En las tribunas, la tensión también era palpable. Según el diario luso A Bola, Jesus recibió abucheos tanto en el hotel como en el estadio, con los hinchas del lado de Ronaldo. El entrenador eligió el perfil bajo ante las cámaras: “Estoy bien. Han sido días de locura. Llevo muchos años involucrado en el fútbol y sé que no hice nada para impedir que el proceso continuara como antes. Tengo la conciencia completamente tranquila”, dijo en declaraciones a Sport TV.
La repercusión escaló hasta el gobierno portugués. El primer ministro Luís Montenegro mantuvo conversaciones telefónicas con Jesus, con Ronaldo y con Proença, según informó el medio luso SIC Notícias. El propio capitán del equipo, Bruno Fernandes, quien asumió la cinta ante Dinamarca, y el defensor Rúben Dias prefirieron no entrar en el fondo de la polémica en sus declaraciones previas al partido. “Por mi parte, y creo que por la de todo el grupo, no hay cabos sueltos, estamos listos para el partido”, señaló Dias.
La salida de Ronaldo también tiene una lectura estatutaria. El artículo 160 del Reglamento Disciplinario de la FPF establece que un jugador citado que abandone una concentración sin justificación puede recibir una suspensión de entre uno y seis meses, además de una multa económica de entre 500 y 1.000 euros. El mismo reglamento prevé la suspensión preventiva automática. La FPF, por su parte, se limitó a emitir un escueto comunicado que confirmó la partida del capitán y aseguró que “toda la delegación permanece totalmente centrada en los próximos compromisos”. Rafael Leão recibió la camiseta número 7, dado que el reglamento de la UEFA exige numeración del 1 al 23.

