La primera presentación de Robbie Williams en Buenos Aires después de 20 años tuvo una frase que reactivó una de las historias más comentadas de la farándula argentina. Durante su show en el Movistar Arena, el cantante británico bromeó con un supuesto reencuentro íntimo entre el público y desató las asociaciones con Amalia Granata, con quien protagonizó un breve romance en 2004.
“Bueno, realmente no debería contar esto, pero acabo de ver a un fan con el que me acosté la última vez que estuve aquí. No es quién creen”, dijo Williams ante el estadio. El músico señaló a un hombre ubicado entre los asistentes, a quien las cámaras enfocaron para acompañar el acting.
La escena continuó con tono humorístico. “No lo reconocí porque ahora lleva barba. Ahí está. Fuiste un amante muy tierno. Reconocería esos ojos en cualquier parte. Qué bueno verte de nuevo, Diego”, lanzó el ex integrante de Take That.
El comentario ocurrió pocas horas después de que Granata fuera registrada al ingresar al Hotel Faena, en Puerto Madero, donde se hospeda el artista. La diputada santafesina aclaró que había asistido al cumpleaños de una amiga que se realizaba en el edificio y negó que se hubiera tratado de una visita a Williams.
En diálogo con La mañana con Moria, el ciclo conducido por Moria Casán, Granata se refirió a la coincidencia. “Voy a invocar una frase tuya: me impresiona mi fama”, respondió entre risas ante la conductora, quien remarcó la casualidad entre la estadía del músico y el evento al que la exvedette había sido invitada.
Según relató, la abogada Mariana Gallego, la cumpleañera en cuestión, le había enviado la invitación el 22 de septiembre. Granata había confirmado su asistencia, luego tuvo un imprevisto y finalmente decidió pasar para saludar a la homenajeada, llevarle un regalo y participar del momento de la torta.
“Cuando fui me encontré que él estaba ahí alojado, qué sé yo”, explicó. La charla derivó en el vínculo que ambos mantuvieron a comienzos de los años 2000, cuando la rosarina tenía 23 años, según precisó. “Es como extraño”, admitió Granata, antes de revelar que, tras el episodio ocurrido en Argentina, viajó a Los Ángeles para el casamiento de una amiga. Vivía entonces en Chile y, luego de un almuerzo en Beverly Hills, surgió el tema de Robbie Williams en una conversación con dos periodistas.
“Le escribí que venía a Estados Unidos, no chequeé el mail”, explicó al recordar las limitaciones tecnológicas de 2007, cuando los correos electrónicos no estaban disponibles de forma permanente en los teléfonos. Los periodistas aseguraron conocer la dirección del músico y ella aceptó ir hasta allí.
El grupo llegó a una zona residencial ubicada en una montaña, que Granata describió como un barrio donde vivían figuras de Hollywood. Al llegar, su amiga habló con el personal de seguridad y dio su nombre.
Tras recibir la autorización, ingresaron Granata y su amiga, quien cumplió el rol de traductora. Los periodistas se quedaron afuera. La ex participante de realities relató que Williams estaba recuperándose de una extracción de muelas de juicio y tenía el rostro hinchado. “No podía hablar mucho”, señaló.
La visita tuvo un tono distendido. Granata recordó que el artista le hizo un recorrido por la propiedad y que, entre bromas, le reprochó que no hubiera aprendido inglés. Ella le respondió con otra pregunta: “¿Vos aprendiste a hablar español?”. La respuesta de Williams fue que había aprendido francés.
A lo largo de la entrevista, Moria Casán indagó sobre la primera noche que Granata y Williams compartieron en Buenos Aires. La diputada relató que se quedó a dormir con él y que la comunicación se resolvió a través de una computadora con traductor.
“Antes de llegar a los hechos hablamos un montonazo. Me contó de cosas de su vida, miramos tele juntos, nos abrazamos”, contó. Granata definió la situación como un encuentro romántico y aseguró que el vínculo estuvo lejos de la imagen de una aventura fugaz.

“Fue hasta como romántico, porque dormimos juntos como si fuésemos novios”, afirmó. Más adelante, dio más detalles sobre la dinámica de aquella noche: “Arrancó en el sillón porque estábamos viendo tele. Él me abrazó, cucharita, todo muy romántico”.
La actual diputada sostuvo que hubo intimidad, aunque evitó entrar en precisiones. “Fue romántico y fogoso, pero no salvaje ni guarango”, describió. También recordó que ambos se quedaron dormidos abrazados y que, a la mañana siguiente, ella le anunció que se iba con una expresión breve en inglés: “I go”.
Williams le propuso que se quedara para acompañarlo a un recital que tenía previsto en Telefe y, según Granata, también la invitó a sumarse a un tramo de su gira por Latinoamérica. Ella rechazó la propuesta: “Yo tenía una vida, me tenía que ir a Rosario”, expresó.
Tras aquella despedida, intercambiaron direcciones de correo electrónico y mantuvieron contacto durante un tiempo. La actual diputada explicó que, aunque el romance le dio visibilidad, no quería que su nombre quedara ligado únicamente al británico. “Yo quería buscarme un nombre en el mundo del espectáculo, en la tele o en los medios, no quería ser ‘la mujer de’ o salir de groupie por todos lados”, agregó. Para Granata, la decisión de no continuar el vínculo más allá de esa experiencia tuvo relación con su intención de desarrollar una carrera propia en los medios.
La conversación tomó otro rumbo cuando Moria Casán mencionó que Williams habló públicamente sobre sus problemas de salud mental, las adicciones y el descubrimiento, ya de adulto, de que tiene trastorno por déficit de atención (TDA). Granata contó que ese tema le generó un interés distinto por un eventual reencuentro.
La diputada recordó que uno de sus hijos tiene TDA y señaló que sigue de cerca los contenidos vinculados con ese diagnóstico. “Hoy sería de otro lugar el encuentro”, sostuvo sobre el músico británico.
Granata preside la fundación Somos Vida, que trabaja sobre TDA y dislexia, y planteó un deseo concreto: “Me encantaría que sea el padrino de mi fundación”. Según explicó, perdió el contacto directo con Williams hace alrededor de 20 años y no sabe cómo hacerle llegar la propuesta.
Al cierre de la charla, contó que su marido también reaccionó ante la posibilidad de un nuevo cruce. “Mi marido me dijo: ‘Invitalo a comer un asado a casa’”, reveló Granata, que dejó abierta la puerta a un encuentro con el músico, esta vez lejos del romance que los vinculó en el pasado. “Si me reencuentro con Robbie Williams, sería desde otro lugar.

