Nadia Podoroska no pudo coronar una gran semana: cayó en la final del WTA 250 de San Pablo

Nadia Podoroska tuvo una gran semana en Brasil (Crédito: @spopenoficial)

Nadia Podoroska quedó a las puertas del título en el WTA 250 de San Pablo: pese a que la española Kaitlin Quevedo se llevó el triunfo por 4-6, 6-4 y 6-2 en la final, la rosarina cerró una semana memorable en las primeras estaciones de su regreso al circuito, tras un año y tres meses de inactividad.

La jugadora de 29 años disputó por primera vez en su carrera una definición de un torneo WTA tras eliminar a la ex número 2 del mundo, la española Paula Badosa, por 6-3 y 6-4 en semifinales. Con ese triunfo, Podoroska rompió una racha de 13 años para el tenis femenino nacional: el último antecedente de una definición en ese nivel le pertenecía a Paula Ormaechea, que en 2013 fue finalista en Bogotá, donde cayó ante la serbia Jelena Jankovic.

Aunque no pudo levantar el título en el certamen brasileño, la rosarina confirmó su regreso a los primeros planos del tenis internacional y, con la actualización del ranking WTA este lunes, dio un salto de 117 puestos: había comenzado su participación en el San Pablo Open en la posición 317 y ahora figura 200°.

Podoroska comenzó mejor y rápidamente consiguió una ventaja de 3-0, después de concretar dos quiebres consecutivos. Quevedo, de 20 años y 105° en la clasificación de la WTA, reaccionó y recuperó uno de los breaks. La argentina, sin embargo, sostuvo la diferencia y se llevó el primer set por 6-4.

En el segundo parcial, Podoroska volvió a golpear de entrada. Quebró el servicio de su rival en cero en el primer game, aunque Quevedo respondió enseguida y recuperó el break en el siguiente.

A partir de entonces, la paridad se mantuvo hasta el tramo decisivo del set. En el décimo juego, Quevedo aceleró y con un nuevo quiebre se quedó con la manga por 6-4.

Ese fue el punto de inflexión del partido. En adelante, la española tomó el control de las acciones y consiguió dos breaks consecutivos para colocarse 5-0 arriba. Podoroska recuperó uno y buscó una última remontada, pero Quevedo mantuvo el foco: volvió a quebrar en el octavo game, cerró el parcial por 6-2 y se llevó el título en la primera final de su carrera.

La argentina, sin embargo, cerró una gran actuación sobre las canchas rápidas al aire libre del Parque Villa-Lobos. Superó a la italiana Lucrezia Stefanini, a la alemana Eva Lys -quinta preclasificada-, a la neerlandesa Suzan Lamens y, en semifinales, protagonizó el gran golpe del torneo al eliminar a Badosa.

El triunfo ante la ex número 2 del mundo le había permitido a Podoroska alcanzar por primera vez una final del circuito WTA. Hasta esta semana, había tenido cuatro apariciones en semifinales: Roland Garros 2020, Chennai 2022, Budapest 2023 y Ningbo 2023, pero nunca había logrado avanzar hasta una definición.

Nadia Podoroska sigue creciendo en el ranking (Crédito: @spopenoficial)

La actuación en San Pablo llegó además después de un largo período alejada de la competencia. La argentina regresó esta temporada tras 15 meses de inactividad y utilizó su ranking protegido para disputar el US Open. Allí consiguió una victoria ante la suiza Simona Waltert y luego cayó frente a la polaca Iga Swiatek, ex número 1 y actual 9° del mundo.

Su mejor resultado previo en un torneo WTA había sido aquella histórica semifinal de Roland Garros 2020, cuando llegó desde la clasificación y se convirtió en la primera tenista argentina de la Era Abierta en alcanzar la instancia de las cuatro mejores en París.

La derrota ante Quevedo le impidió conquistar el primer título WTA de su carrera, pero Podoroska se reencontró con su mejor versión y se llevó la certeza de que todavía puede competir al máximo nivel en la élite.

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