
El Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires clausuró el geriátrico David de Mar del Plata por irregularidades que ponían en riesgo a sus residentes. El establecimiento ya estaba bajo investigación judicial por el maltrato a dos mujeres mayores registrado en cámaras de seguridad.
Según La Capital de Mar del Plata, en la resolución, se afirmó que las deficiencias observadas representaban un “flagrante peligro para la salud de los pacientes”. Aunque la resolución no detalló una por una las anomalías verificadas, sí dejó asentado que se trató de incumplimientos vinculados con las normas que regulan las residencias para personas mayores.
En ese contexto, la autoridad sanitaria tomó la decisión de seguir adelante con el procedimiento de clausura del establecimiento, el cual no es definitivo. La propia resolución prevé que la medida pueda levantarse si el establecimiento corrige las deficiencias observadas y si una nueva intervención oficial constata que el lugar cumple con las condiciones exigidas por la normativa vigente.
Además se dispuso la aplicación de una sanción económica dirigida específicamente a la empresa que tiene a su cargo la administración del geriátrico. En la información pública relevada sobre la medida, sin embargo, no se precisó el monto de la multa.
El cuidador del geriátrico que maltrató a dos ancianas
El geriátrico había quedado expuesto por una investigación penal abierta tras la difusión de filmaciones internas. En esos registros, incorporados a la causa, se observaron agresiones físicas y verbales contra dos residentes de 83 y 93 años.
Por esos hechos fue acusado Nicolás Gastón Cichero, un cuidador de 37 años que trabajaba en el establecimiento. La denuncia que dio inicio al expediente fue presentada luego de que familiares de las residentes advirtieran lesiones y de que se revisaran las cámaras de seguridad del lugar.
Uno de los episodios investigados ocurrió el 27 de julio. De acuerdo con la imputación fiscal, el trabajador alimentaba a una mujer de 83 años que se desplazaba en silla de ruedas y dependía de terceros para tareas cotidianas. En esa secuencia, le habría introducido una cuchara de manera violenta en la boca y luego la habría golpeado con el mismo elemento.
El examen forense determinó que la víctima sufrió un politraumatismo dentoalveolar, fracturas alveolares y la pérdida de dos piezas dentarias, con un tiempo de curación superior a 30 días. La fiscalía sostuvo que la lesión afectó la capacidad de la mujer para masticar y elevó el riesgo de broncoaspiración durante la deglución. Ese dato fue uno de los elementos que dieron mayor peso a la imputación por lesiones graves.
En paralelo, las cámaras captaron otra escena que también quedó incorporada al expediente. Según la acusación, ese mismo día el cuidador trasladó a otra residente y, mientras la acostaba, la insultó y la sometió a un trato degradante. “Bueno, ya es hora de que te mueras. ¿Por qué no te morís, vieja hija de putaMorite de una. Morite. Morite, hija de puta. Dejanos de molestar”, le dice mientras la mujer, de 93 años llora.

Cichero fue detenido el 31 de julio en un operativo realizado por la Delegación Departamental de Investigaciones de Mar del Plata, luego de un pedido del fiscal Carlos Russo autorizado por el Juzgado de Garantías N°1, a cargo de Daniel De Marco.
El planteo se apoyó en las filmaciones, informes médicos, fotografías, testimonios, registros de WhatsApp y actas de visualización reunidas en la investigación. También se mencionaron dudas sobre su arraigo, a partir de cambios de domicilio y de una dirección que, según la acusación, no existía cuando fue notificado sobre la causa.
Finalmente, el juez De Marco dictó la prisión preventiva y dispuso que el acusado siguiera alojado en la Unidad Penal N° 44 de Batán. La imputación comprende lesiones graves agravadas por violencia de género, coacción y amenazas, cargos que sostienen el avance judicial mientras la investigación continúa.

