
Las recientes inspecciones realizadas en Isla Contadora, ubicada en al Pacífico panameño, han puesto en evidencia una serie de incumplimientos ambientales vinculados a proyectos de construcción y movimientos de tierra.
Funcionarios técnicos del Ministerio de Ambiente señalaron que la acumulación de estas infracciones afecta especialmente la frágil capacidad del territorio insular para soportar cargas ambientales.
Durante el operativo, las autoridades constataron la disposición inadecuada de escombros y la ausencia de permisos ambientales, lo que derivó en la imposición de sanciones inmediatas por un total de $7.280.
El hallazgo de materiales y residuos de construcción almacenados irregularmente, incluso en áreas próximas al lago de agua dulce que abastece a la comunidad, motivó la decisión de intervenir y reforzar la vigilancia ambiental.
De acuerdo con la directora Nacional de Verificación Ambiental, Marilyn García Paredes, el impacto ambiental en la isla no se limita a las obras individuales, sino que responde a una presión acumulativa generada por la simultaneidad de numerosos proyectos.

La funcionaria advirtió que “Contadora es un territorio insular, por lo que la suma de los impactos de estas actividades incrementa de forma grave los procesos de erosión, escorrentía y arrastre de sedimentos, residuos u otros materiales hacia quebradas, drenajes naturales, áreas costeras y finalmente hacia el medio marino”.
La institución ambiental ha ordenado la vigilancia permanente en el sitio, con la finalidad de garantizar que las actividades de construcción y movimiento de tierra solo se desarrollen bajo autorización previa y en estricto cumplimiento de la normativa.
Los técnicos realizaron verificaciones de campo y monitoreos de calidad ambiental, incluyendo la toma de muestras en cuerpos de agua, para determinar el alcance de las afectaciones y establecer las medidas correctivas, preventivas o de mitigación necesarias.
Las inspecciones detectaron que el almacenamiento de materiales y la movilización de maquinaria pesada han incrementado la erosión y el riesgo de contaminación en zonas sensibles.
La presión generada por el desarrollo simultáneo de numerosos proyectos representa una amenaza para los recursos hídricos, los bosques secos y los ecosistemas marino-costeros de la isla.

El Ministerio de Ambiente ha enfatizado que no permitirá la utilización de áreas para la disposición de residuos de construcción fuera de la norma, especialmente cuando estas prácticas pongan en peligro cuerpos de agua o comunidades de flora y fauna.
Los responsables de las obras sancionadas deberán cumplir con las medidas ordenadas y asegurar la adecuada disposición de los materiales identificados.
Para responder a la pregunta sobre lo ocurrido en Isla Contadora, las autoridades indicaron que Inspectores ambientales detectaron violaciones a la normativa durante un operativo en la isla, lo que llevó a la imposición de sanciones económicas y a la orden de reforzar la fiscalización.
El objetivo, según se informó, es evitar que el desarrollo constructivo supere la capacidad ambiental del territorio y proteger los recursos naturales de la zona.
Contadora cobró relevancia mundial cuando a mediados de la década de 1970 fue escenario de un encuentro clave entre los entonces presidentes de Colombia, Costa Rica, Venezuela, Alfonso López Michelsen, Daniel Oduber y Carlos Andrés Pérez, respectivamente, y el general panameño Omar Torrijos Herrera para analizar la política regional y los avances de las negociaciones entre Panamá y Estados Unidos por la devolución del Canal de Panamá.

De esa cita surgió la llamada “Declaración de Contadora”, un documento que respaldó las aspiraciones de Panamá en el tema del Canal y expresó preocupación por el lento avance de las negociaciones con Estados Unidos.
La relevancia histórica de este territorio se suma ahora al desafío de equilibrar su desarrollo con la protección ambiental.
Las autoridades reiteran que mantendrán una fiscalización activa y un enfoque integral, destinado a asegurar que el crecimiento de la isla sea compatible con la conservación de sus ecosistemas y recursos estratégicos.

