La Policía Federal de Brasil denunció formalmente a 16 empleados y ex trabajadores de la aerolínea Voepass por el accidente aéreo de 2024 que provocó la muerte de las 62 personas a bordo. Entre los acusados figura José Luiz Felicio Filho, propietario y presidente de la compañía, en relación con el siniestro ocurrido en la ciudad de Vinhedo, en las afueras de San Pablo. La fiscalía local debe decidir aún si presentará cargos formales contra los implicados.
Los investigadores identificaron presuntos actos de mala praxis, omisión y negligencia por parte de la aerolínea. Además, la policía acusó a los denunciados de poner en peligro la seguridad del tráfico aéreo, delito que puede acarrear penas de hasta 12 años de prisión. Contra algunos de los acusados también pesan cargos por omitir fallos técnicos en los registros de las aeronaves.
El accidente ocurrió el 9 de agosto de 2024, cuando un avión turbohélice ATR 72-500, que cubría la ruta entre Cascavel (Paraná) y el aeropuerto internacional de Guarulhos, cayó desde 13.000 pies de altitud y se precipitó en el patio trasero de un condominio cerrado, causando la muerte de 58 pasajeros y cuatro tripulantes.

Los investigadores señalaron que las cajas negras del avión revelaron fallas recurrentes en el sistema antihielo, que fue activado y desactivado manualmente durante 136 vuelos. El investigador de la Policía Federal, André Ribeiro, afirmó que la aeronave recibió autorización de despegue de forma irregular en condiciones de formación de hielo severas, pese a haber registrado fallas en el sistema antihielo en tres vuelos previos ese mismo día.
“Esto marca un hito en cuanto a desastres aéreos en el país”, indicó Ribeiro, quien además sugirió que la fiscalía investigue posibles nuevas acusaciones contra la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC) de Brasil.
Ribeiro detalló que los jefes de los pilotos dieron instrucciones de no informar los fallos del avión con el fin de evitar que las autoridades impidieran los vuelos de Voepass.
El abogado de las familias de las víctimas, Thalles Andrade, anunció que exigirá indemnizaciones “contra todos los responsables, personas y empresas, incluidos los directores, las empresas involucradas en la operación y en la venta de entradas”. Andrade subrayó: “Iremos tras todos aquellos que, por acción u omisión, hayan contribuido a esto”, subrayó.

El Centro de Investigación y Prevención de Accidentes Aeronáuticos (Cenipa) concluyó que la aeronave no debió haber realizado el vuelo debido a una avería en el limpiaparabrisas derecho, especialmente ante la previsión de lluvia durante el trayecto. Tras el accidente, la Anac suspendió las operaciones de Voepass en marzo de 2025 y, tres meses después, revocó el Certificado de Operador Aéreo (COA) de la compañía, impidiéndole continuar con vuelos comerciales.
Las 16 personas formalmente acusadas en el caso no emitieron comentarios sobre la actuación de la policía federal. Las conclusiones de la investigación se dieron a conocer en una rueda de prensa, tras dos años de pesquisas. La Policía Federal concluyó que omisiones deliberadas, prácticas de mantenimiento inadecuadas y fallas organizativas contribuyeron directamente a que el avión enfrentara condiciones meteorológicas peligrosas.

El mes pasado, una investigación de la fuerza aérea brasileña confirmó que una combinación de hielo severo, fallas en los sistemas mecánicos y distracciones del piloto influyeron en el accidente, considerado el más grave en la aviación brasileña desde 2007.
(Con información de EFE y Reuters)

