Robaron en un club barrial de Río Negro y se llevaron dispositivos clave para realizar sus actividades

Robaron en un club barrial de Río Negro y se llevaron dispositivos clave para realizar sus actividades

El Club Social y Deportivo Barrio Matadero en Río Gallegos, sede de un reciente hecho delictivo durante la madrugada del pasado martes (Google Maps)

La inseguridad volvió a hacerse presente en el corazón de Río Gallegos, provincia de Santa Cruz, cuando se registró un robo en el Club Social y Deportivo Barrio Matadero. Los delincuentes se llevaron equipos esenciales para el funcionamiento diario de la institución.

El hecho, que tuvo lugar en la sede ubicada en Zapiola al 1760 durante la madrugada del martes, fue advertido en la mañana, cuando los responsables de la comisión directiva ingresaron a las instalaciones y constataron el faltante de una importante cantidad de equipos de tecnología y audio.

Según informó el portal del diario La Opinión Austral, el faltante de estos dispositivos impide el desarrollo de las actividades cotidianas del club, dejando a decenas de niños sin poder participar de sus clases.

La noticia del robo se propagó rápidamente entre los socios, simpatizantes y vecinos, quienes expresaron su malestar y describieron la situación como un golpe a la identidad barrial. Para muchos, el club es mucho más que un espacio físico: representa años de trabajo colectivo, solidaridad y compromiso con la comunidad. “El robo de estos equipos significa mucho más que una pérdida económica. Es el resultado de años de esfuerzo y colaboración de muchas familias”, señalaron desde la comisión directiva.

De acuerdo con la información brindada por el club, los autores del hecho aprovecharon la madrugada para ingresar al edificio sin ser advertidos. Una vez en el interior, recorrieron diferentes sectores y sustrajeron equipos de sonido, parlantes, consolas de audio, televisores, sistemas de iluminación y otros dispositivos tecnológicos, utilizados cotidianamente en las actividades del club. La comisión directiva remarcó que cada uno de estos elementos había sido adquirido progresivamente, gracias a la organización de rifas, eventos solidarios y el aporte de socios.

El impacto del robo, según la institución, trasciende el valor monetario de los objetos sustraídos. Los dirigentes explicaron que la reposición de los equipos demandaría años de gestión y esfuerzo voluntario, ya que el club no cuenta con recursos propios suficientes para realizar compras inmediatas. La pérdida compromete seriamente la continuidad de actividades deportivas, festivales comunitarios, encuentros sociales y eventos de recaudación que constituyen, en muchos casos, la única oferta recreativa y de contención social del barrio.

La investigación policial busca identificar a los responsables y recuperar los equipos robados

El club difundió un comunicado dirigido a vecinos, socios y simpatizantes, solicitando colaboración para recuperar los elementos robados y aportar datos útiles a la investigación.

La institución pidió que cualquier persona que cuente con información sobre el paradero de los objetos sustraídos o sobre la identidad de los responsables se comunique con la entidad o brinde datos a la Policía.

La dirigencia del club espera que la investigación policial avance rápidamente y permita identificar a los responsables, recuperar los equipos robados y garantizar la seguridad de la institución de cara al futuro.

Hace poco más de una semana, un grupo de delincuentes intentó robar en un club de barrio de Rosario, pero un vecino se percató de lo que estaba sucediendo y todo terminó a los tiros.

El hecho sucedió el domingo 5 de julio en las inmediaciones del club Los Amigos, situado en la intersección de las calles Heliotropo y España. En horas de la noche, cuatro sospechosos intentaron ingresar a la entidad. Un vecino los vio y advirtió a todos. Ante esto, los delincuentes respondieron con disparos.

Según se supo, el joven que advirtió la presencia de los intrusos no sufrió heridas. Horas después del ataque, la víctima formalizó la denuncia en la comisaría correspondiente, pero debió cumplir con su jornada laboral visiblemente afectado por el susto.

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