Lourdes Sánchez eligió un escenario singular frente a la Laguna Brava para protagonizar su primera meditación junto al agua, una experiencia que compartió en sus redes y que resume un momento de reconexión personal. En una imagen en blanco y negro, se la observa de espaldas, junto a otra persona, extendiendo los brazos hacia el paisaje acuático. La postal transmite la búsqueda de calma y la apertura a nuevas prácticas de bienestar en el entorno natural que rodea su casa en Corrientes.
La meditación frente al agua significó para Lourdes un reencuentro con sensaciones profundas. En sus propias palabras, el agua “siempre termina encontrándome. Está en mis obras de arte, en mis elecciones, en los paisajes que me conmueven”. Este elemento no solo aparece como un símbolo recurrente en su vida artística, sino que también guarda para ella un significado íntimo: “Tal vez porque alguna vez fue mi primer hogar. Tal vez porque, como buena pisciana, allí reconozco mi lenguaje”. La relación entre su signo zodiacal y la afinidad con el agua se convierte en parte de su relato personal, dotando de sentido a este ritual de introspección.
Durante la meditación, dice haber comprendido una dimensión nueva de su vínculo con el agua: “Hoy entendí que el agua no solo fluye: también abraza, ordena y recuerda el camino de regreso a casa”. Con esta reflexión, la artista sugiere que el entorno natural no solo es un marco para el relax, sino un agente activo en la configuración de su estado emocional y su proceso de autoconocimiento.

La elección de Corrientes como refugio no es casual. Aunque gran parte de la vida de Lourdes transcurre en Buenos Aires, encontró junto a Pablo el Chato Prada en la provincia litoraleña un espacio donde bajar el ritmo y construir un ambiente más conectado con la naturaleza. La casa, levantada en las cercanías de la capital provincial y frente a la Laguna Brava, combina un estilo campestre con detalles playeros, pensados para el descanso, las reuniones familiares y el disfrute del paisaje. La proximidad del agua y el verde circundante fueron determinantes para la pareja a la hora de elegir el lugar donde pasar sus días de ocio.
El regreso a su tierra natal se enlaza con un cambio en el rumbo profesional de Lourdes. Desde diciembre último, asumió la presidencia del Instituto de Cultura de Corrientes, luego de dejar la dirección del Teatro Vera, el espacio cultural más relevante de la provincia. Su designación fue realizada por el gobernador Juan Pablo Valdés. El paso de Lourdes por la gestión pública comenzó en septiembre de 2024 como directora del Teatro Vera, donde lideró la reapertura del edificio tras una etapa de restauración y presentó una cartelera variada de espectáculos. Esta etapa le permitió compaginar su trabajo administrativo con la actividad artística y su presencia como influencer.

La trayectoria de Lourdes Sánchez abarca distintos escenarios. Originaria de Corrientes, alcanzó notoriedad nacional con su participación en el Bailando, de Marcelo Tinelli, y luego se consolidó en televisión como panelista de LAM y otras producciones. Su llegada a la gestión cultural marcó un punto de inflexión: primero al frente del Teatro Vera y, más tarde, al Instituto de Cultura, cargos desde los que profundizó su compromiso con la vida pública y el desarrollo de la escena cultural provincial.
La meditación frente al agua, convertida en un hito personal, condensa la búsqueda de equilibrio entre la vida profesional, la exposición mediática y el deseo de enraizarse en un entorno que le resulta familiar y reconfortante. Lourdes agradeció especialmente “a sus amigos y a su corazón por ser tan fuerte”, señalando el valor del acompañamiento y el apoyo en este proceso de introspección y cambio.

