Estefanía Pasquini generó preocupación entre sus seguidores al compartir en sus redes sociales una foto con el brazo derecho completamente vendado tras sufrir una caída que terminó en fractura. La nutricionista y esposa de Alberto Cormillot eligió el humor para dar la noticia: junto a la imagen en la que se muestra frente al espejo del baño en ropa de entrecasa, con el brazo inmovilizado y el celular en la mano izquierda, escribió una sola frase: “No paro de triunfar”.
La caída ocurrió de manera doméstica. La imagen del brazo enyesado rápidamente se viralizó entre sus seguidores de Instagram, donde la nutricionista también comparte su trabajo en el programa Cuestión de Peso (El Trece) y su vida familiar. Lejos de dramatizar, Pasquini optó por mantener el tono irónico que la caracteriza en redes y publicó una segunda historia en la que aparece de pie, con el brazo inmovilizado en alto, y un texto que resumió la reacción de su marido ante el episodio: “Cuando tu marido te quiere atar a los almohadones para que estés asegurada”.

El momento más comentado de la jornada, sin embargo, fue el intercambio que la nutricionista tuvo con su hijo Emilio, de 4 años, fruto de su relación con Cormillot. El pequeño la vio llegar con el yeso y, con la lógica directa de los niños, le preguntó si estaba enferma. Pasquini le aclaró que no era una enfermedad, sino un golpe. La conversación tomó un rumbo inesperado cuando Emilio, sin rodeos, sentenció: “Entonces sos retorpe, ma”. La madre intentó matizar: “Bueno, pará, tampoco tan torpe. Tuve un desliz”. Pero el niño no cedió: “Entonces sos retorpe”.
“¡No, no! Porque me estás diciendo que básicamente soy una bolud… Solo soy un poquitín torpe. Un chiquito, tan grande así no. Un poquitín”, respondió Pasquini entre risas, en un video que sus seguidores recibieron con entusiasmo. La escena, lejos de generar alarma, terminó siendo uno de esos registros cotidianos que la nutricionista suele compartir con naturalidad y que conectan con su audiencia.

La conversación con Emilio tuvo una segunda parte, igualmente reveladora. El niño le preguntó qué era lo que más le dolía. La respuesta de Pasquini dejó en claro su sentido del humor: “Lo que más me duele es haber pagado el mes anticipado y haber pagado el anual para volver a natación”. Y agregó que calcula que por aproximadamente dos meses no podrá moverse con normalidad, lo que la obliga a pausar esa actividad física que acababa de retomar. “Emilio, ¿te importa lo que mamá te está contando? ¡Sos un turro!”, le dijo entre risas al ver la despreocupación del pequeño.
En un posteo posterior en su feed de Instagram, Pasquini amplió la reflexión y convirtió el accidente en un mensaje para sus seguidores. “Me siento como el que compra la caminadora y la usa de perchero hoy”, escribió, en alusión directa a la natación que no podrá practicar pese a haber pagado el año por adelantado. Lejos de quedarse en el lamento, sumó: “Me gustan dos términos para no enojarme: uno es ‘esto también pasará’ y el segundo es ‘Shit happens’”.
La nutricionista también adelantó de qué manera piensa aprovechar el tiempo de reposo. Según contó, usará el período de recuperación para avanzar en contenido nuevo para la Fundación Alco (@fundacion.alco), planificar el lanzamiento de un curso online de nutrición y alimentación consciente previsto para septiembre junto a su colega Silvia Cotignola, y preparar otro curso sobre alimentación saludable. “Para todos los que viven lo inesperado, esto también pasará”, cerró, con un mensaje que sus seguidores tomaron como propio.

