
La venta de autos nuevos en Panamá mantiene su ritmo de crecimiento en 2026 y consolida al segmento de las SUV como el principal motor del mercado automotriz. Entre enero y mayo se inscribieron 26,689 vehículos nuevos, un aumento de 12.7% frente a las 23,679 unidades registradas en el mismo periodo de 2025, según cifras preliminares de la Contraloría General.
El resultado confirma que la industria avanza por encima de la proyección inicial de crecimiento que manejaba el sector para este año. La expectativa preliminar apuntaba a un aumento cercano al 5% y a un cierre de alrededor de 63 mil unidades, pero el comportamiento observado hasta mayo sugiere que esa meta podría ser superada si la demanda mantiene el impulso durante el segundo semestre.
En 2025, el mercado cerró con 60,233 autos nuevos vendidos, un crecimiento de 10.8% frente a 2024, cuando se comercializaron 54,384 unidades. De sostenerse la tendencia acumulada hasta mayo, 2026 podría convertirse en otro año de expansión para una actividad que viene recuperándose de forma sostenida tras la pandemia, apoyada en mayor oferta de modelos, competencia de precios, nuevas marcas y acceso al crédito.
El crecimiento no ha sido uniforme durante el año. Marzo fue el mes de mayor dinamismo, con 6,473 autos nuevos inscritos, un salto de 42.5% frente al mismo mes de 2025. Abril moderó el ritmo con 5,312 unidades y un incremento de 4.1%, mientras que mayo cerró con 4,972 vehículos, 7.4% más que en igual mes del año anterior.

El liderazgo del mercado sigue concentrado en las SUV, que se han convertido en el modelo preferido por los consumidores panameños. Entre enero y mayo se inscribieron 14,987 SUV, lo que representa 56.2% del total de autos nuevos vendidos en el país. Este segmento creció 12.8% frente a las 13,283 unidades registradas en el mismo periodo de 2025.
La preferencia por las SUV responde a una combinación de factores: mayor sensación de seguridad, espacio interior, altura de manejo, versatilidad familiar y una oferta cada vez más amplia en versiones compactas, medianas y grandes.
Otro de los factores que continúa transformando el mercado automotriz panameño es la consolidación de las marcas chinas. La mayor disponibilidad de modelos, una estrategia de precios más competitiva y una oferta cada vez más amplia de tecnología y equipamiento han permitido que estos fabricantes ganen terreno frente a las marcas tradicionales.
De acuerdo con estimaciones de la industria, las marcas de origen chino ya representan cerca del 30% de las ventas de vehículos nuevos en Panamá, una participación que ha venido aumentando de forma sostenida en los últimos años.

Este cambio ha intensificado la competencia entre distribuidores y ha ampliado las opciones para los consumidores, especialmente en el segmento de las SUV, donde se concentra buena parte de la oferta de fabricantes chinos. No obstante, las marcas japonesas continúan liderando el mercado, con Toyota manteniendo la primera posición en ventas, respaldada por su red de distribución, servicio posventa y trayectoria en el país.
Después de las SUV, los automóviles regulares ocuparon el segundo lugar del mercado con 5,282 unidades, un crecimiento de 23.9%, el mayor avance entre los segmentos de alto volumen. Esta categoría incluye sedanes, coupés, camionetas y hatchbacks.
Le siguieron los pick ups, con 3,663 unidades, un aumento de 11.6%, impulsados por la demanda comercial, agropecuaria y de usuarios que buscan vehículos de trabajo con doble propósito.
El segmento de autos de lujo mostró un avance más moderado, con 975 unidades inscritas hasta mayo, apenas 1.5% más que en el mismo periodo de 2025. Aunque el crecimiento es bajo, mantiene una tendencia positiva en una categoría que durante varios años tuvo un comportamiento más débil por el encarecimiento del financiamiento y la cautela en el consumo de mayor valor.

No todos los segmentos crecieron. Las minivans cayeron 18.5%, al pasar de 367 a 299 unidades; los buses bajaron 25.7%, con 211 unidades; y los camiones retrocedieron 4.7%, hasta 785 unidades. Estos descensos muestran que la recuperación está más concentrada en vehículos de uso particular y en segmentos de alta preferencia familiar.
Hacia adelante, voces de la industria prevén que el desempeño dependerá de tres factores principales: disponibilidad de inventario, condiciones de crédito y confianza del consumidor. El financiamiento seguirá siendo clave, porque una parte importante de las compras de autos nuevos se realiza mediante préstamos bancarios o planes ofrecidos por financieras vinculadas a las agencias.
Si el ritmo actual se mantiene, Panamá podría cerrar 2026 por encima de las 63 mil unidades estimadas inicialmente y consolidar otro año de crecimiento para uno de los sectores más visibles del consumo interno.

