El presente de Mauro Icardi atraviesa uno de los momentos más complejos desde el inicio de su carrera. El futbolista se vio forzado a abonar una suma millonaria por deuda alimentaria a Wanda Nara, en medio de un fallo judicial adverso, escándalos personales y la incertidumbre sobre su futuro profesional. El tema salió a la luz en SQP (América TV), donde Yanina Latorre confirmó que, tal como lo aconsejaban sus abogadas, terminó pagándole a su exesposa por su obligación legal.
Hace menos de una semana la Cámara Civil resolvió en contra de Icardi y desestimó todos los recursos que había presentado para evitar el pago de la deuda alimentaria que mantiene con Wanda. El futbolista debía saldar una suma acumulada durante dieciocho meses, con una cuota establecida en 30 mil dólares mensuales, más intereses y las costas del proceso que incluyen los honorarios de la abogada Ana Rosenfeld. La cifra final superó los 400 mil dólares, además de 105 dólares en concepto de multas que Wanda había acumulado y que, según lo planteado en la negociación, podrían restarse al monto total.

Según relató Yanina, la transferencia se realizó por consejo de las abogadas de Icardi y, aunque el dinero ya ingresó al Banco Nación, aún resta que el juzgado la haga efectiva para que la madre de las niñas pueda cobrarla. “A él le viene saliendo todo mal en la justicia porque no pagaba la deuda alimentaria. Por consejo de sus abogadas, finalmente las escuchó y Mauro pagó la deuda alimentaria”.
El pago de la deuda se produce en un contexto emocional delicado para el futbolista. Yanina Latorre atribuyó la decisión, en parte, a un intento de revertir la mala racha que atraviesa: “Está tan deprimido que pagó para ver si le empiezan a salir un poquito mejor las cosas”. El conflicto con la China Suárez—quien habría abandonado la “casa de los sueños” tras conocerse una fuerte pelea desatada por la presencia de Ekaterina Ojeda en un boliche y unos supuestos mensajes que él habría escrito—se sumó al cúmulo de problemas personales. En el ciclo, especularon con que la salida de la actriz influyó en la actitud de Icardi, quien finalmente accedió a cumplir con la obligación judicial.

El futuro profesional de Mauro Icardi permanece incierto. Aunque su último club fue el Galatasaray, la continuidad está en duda y no hay ofertas firmes confirmadas. El panel resaltó la preocupación por el impacto de estos conflictos en la carrera del delantero, quien permanece en Argentina al cuidado de sus hijas.
Yanina remarcó la inestabilidad que atraviesa el jugador y la dificultad para proyectarse más allá del fútbol. Recordó que, tras el primer escándalo con la China Suárez, Icardi entregó la mayoría de sus bienes a Wanda Nara para demostrarle su fidelidad y evitar la separación. De ese proceso resultó la división de varias propiedades, entre ellas una casa en el Lago di Como, departamentos en Roma y Milán, y unidades en el Chateau, mientras Wanda se quedó con la propiedad de Santa Bárbara.
Las panelistas subrayaron que, a diferencia de otros deportistas, Icardi no habría planificado un futuro más allá del fútbol. “Hace todo por impulso y creo que tendría que empezar a pensar un poco”, sentenció, al analizar el presente económico y personal del jugador.

Según un informe de UNICEF de 2024 sobre deuda alimentaria en la Argentina, indica que más de la mitad de las mujeres responsables de la crianza de sus hijos no recibe la cuota alimentaria establecida. Si se considera el incumplimiento parcial, la cifra sube a casi siete de cada diez. La legislación argentina define la deuda alimentaria como la falta de cumplimiento no sólo de la cuota de alimentos, sino también de gastos relacionados con vivienda, salud, educación, vestimenta y recreación de los hijos. Se considera situación de impago cuando existen tres cuotas consecutivas o cinco alternadas sin abonar.
Seis de cada diez madres afirman que el progenitor tampoco asume gastos directos en la vida diaria de los hijos. Para quienes reciben alguna ayuda, cerca de una cuarta parte sostiene que no llega a cubrir las necesidades básicas. El principal motivo de incumplimiento, según lo declarado a UNICEF, es la mala relación entre el padre y sus hijos, seguido por la falta de trabajo o ingresos suficientes.
Las consecuencias económicas y emocionales recaen principalmente sobre las madres, quienes deben afrontar solas el sostenimiento de sus hijos. La mayoría de los padres ausentes no realiza aportes complementarios, y cuando existen, resultan insuficientes.

