
El último movimiento de Wanda Nara en redes sociales sumó tensión a una saga de capítulos familiares que no deja de crecer. La empresaria y conductora decidió compartir en sus historias de Instagram el contenido de un intercambio privado con Maxi López, su exmarido y padre de sus hijos mayores. La captura muestra fragmentos del chat y una frase que muchos interpretaron como una indirecta a su otra expareja, Mauro Icardi.
En la imagen difundida, puede leerse el mensaje de Maxi López: “Me acaba de llamar la odontóloga y yo estoy al aire con Telefe. Lo que digas vos va a estar bien”. La respuesta de Wanda, acompañada de un emoji de flores, no dejó lugar a dudas sobre el tono amistoso de la relación: “Ay Maxi tener un ex así es lo mejor que me pasó en la vida. Gracias.” En el mismo hilo, López agrega: “Arreglá lo de los nenes”. La conversación continúa con referencias a llamadas perdidas y mensajes de voz.
Sobre la captura, Wanda escribió: “Llevarte bien con un ex” y un tilde, como si se tratara de una asignatura cumplida. Más abajo, la empresaria sumó: “Feliz por vos”, junto a varios corazones rosas. El gesto no pasó desapercibido para sus seguidores, quienes interpretaron este intercambio como una comparación velada con la conflictiva relación que mantiene con Mauro Icardi.

La elección de Wanda Nara de mostrar este diálogo en sus redes coincidió con un contexto de alta exposición pública por su vínculo con Icardi, quien desde hace semanas permanece en el país junto a su actual pareja, la China Suárez. La publicación funcionó como un mensaje doble: por un lado, exhibió la buena sintonía que logró reconstruir con Maxi López tras años de enfrentamientos legales y mediáticos; por otro, sugirió un contraste con la falta de acuerdos que atraviesa con el futbolista del Galatasaray.
La reacción no tardó en llegar en el universo digital, donde los seguidores de Wanda analizaron la publicación como una clara indirecta dirigida a Icardi. El hecho de destacar la armonía con un exmarido, en medio de una disputa judicial y mediática con el padre de sus hijas menores, fue leído como una declaración de principios y también como un pase de factura público.
En los últimos días, la relación entre Wanda Nara y Mauro Icardi se caracterizó por nuevos cruces y acusaciones. El regreso del futbolista a la Argentina avivó las tensiones legales y personales, con situaciones judiciales de uno y otro lado. Entre las principales controversias figura la denuncia de Icardi por supuesta negligencia en el cuidado de una de sus hijas, a la que, según sus abogadas, la madre no habría seguido las indicaciones médicas tras una lesión de ligamentos.
Wanda Nara rechazó enfáticamente las acusaciones. En una comunicación telefónica con un programa de televisión, defendió su rol materno y aseguró que el tratamiento médico de la niña nunca se interrumpió. Remarcó que toda la información estaba disponible en el chat grupal que comparte con Icardi y la licenciada Matera, donde la comunicación se limita a cuestiones estrictamente vinculadas a las hijas.
Otro de los episodios que sumó tensión fue la decisión de Icardi de llevar a una de las hijas a realizarse cinco perforaciones en la oreja, sin consultar a Wanda. La conductora relató que se enteró en un acto escolar, al notar la infección en la oreja de la niña. Señaló que no autoriza piercings ni tatuajes para sus hijos y que el colegio tampoco permite asistir con múltiples aros.
“Llega un momento donde los chicos son chicos y son los grandes los que se tienen que poner de acuerdo”, afirmó durante una entrevista.
El conflicto familiar llegó a los medios cuando las abogadas de Icardi, Lara Piro y Elba Marcovecchio, declararon que una de las hijas tenía “los ligamentos rotos” y que la madre no respetó las indicaciones profesionales. Wanda negó esa versión y aseguró que tanto la médica de cabecera como los kinesiólogos supervisaron el seguimiento sanitario de la menor.

