
Durante los últimos cuatro meses, la Alcaldía de San Salvador Centro ha impuesto más de 500 multas a personas y empresas por arrojar desechos sólidos en puntos o horarios no permitidos.
Esta cifra refleja la aplicación estricta de la normativa municipal para combatir la disposición inadecuada de basura en la ciudad y busca limitar una práctica que afecta la limpieza urbana y el sistema de drenaje. Melvin Perdomo, subdirector de Ornato Municipal, aseguró: “El que continúa y que persiste con este tema, se va a multar definitivamente”.
La información fue confirmada por Perdomo durante una entrevista en el programa radial El Corre Corre, donde detalló el funcionamiento del sistema de vigilancia y las medidas que se están empleando para persuadir a la ciudadanía y sancionar las reincidencias.
De acuerdo con el funcionario, la estrategia incluye la instalación de cámaras y bocinas inteligentes ubicadas en puntos estratégicos que advierten a quienes intentan tirar desechos fuera de los horarios o sitios autorizados.

Actualmente, San Salvador Centro cuenta con unas 800 cámaras de monitoreo y se prevé la incorporación de otras 300 en los próximos 6 meses. Estas herramientas están distribuidas en 144 puntos críticos identificados por la municipalidad, donde la acumulación de basura representa un problema frecuente.
El monitoreo se realiza en un centro de control ubicado en el edificio Diego de Holguín sobre el Paseo General Escalón, donde “es un monitoreo permanente, 24/7”, explicó Perdomo.
El subdirector indicó que las sanciones se aplican con base en 2 ordenanzas: la de manejo de residuos sólidos, vigente desde el año 2000, y la de contravenciones municipales, de 2020. Ambas establecen que tirar basura fuera de la hora en la que pasará el camión recolector o en lugares no autorizados constituye una falta.
Según Perdomo, “la multa va en dos vías: depende de la magnitud de la falta que hayan cometido”. Para personas naturales, el rango va de $51 a $900; para personas jurídicas, comercios o instituciones, puede alcanzar los $2,200 si la infracción es grave.

Casos recientes incluyen desde el abandono de bolsas pequeñas fuera del horario de recolección hasta el vertido de materiales de construcción en quebradas o ríos.
Uno de los incidentes más graves registrados por la alcaldía fue el lanzamiento de más de 200 llantas a un cauce, luego de la demolición de un muro de contención hecho con neumáticos. “Es increíble, pero sucede”, relató Perdomo.
Además, la municipalidad ha recogido en 4 meses más de 16,000 toneladas de residuos de tuberías, ríos y quebradas, de las cuales el 90% corresponde a desechos voluminosos como muebles, refrigeradoras y colchones.
La normativa también sanciona otras prácticas, como el uso de espacios públicos para necesidades fisiológicas. Perdomo explicó: “En el centro histórico se ha disparado en el tema de turismo, pero lamentablemente tenemos un promedio de 15 a 24 puntos críticos, no de generación de basura, sino de personas que son transeúntes y que hacen sus necesidades fisiológicas. A esas personas también se les va a aplicar esta sanción”.
El procedimiento para la imposición de multas consiste en la identificación del infractor a través del sistema de cámaras y la emisión de la sanción correspondiente. Si la multa no se paga, la persona o empresa queda impedida de realizar trámites municipales, como la obtención de licencias de funcionamiento o permisos. “Mientras ellos no paguen esa deuda, no va a tener acceso a esos trámites”, advirtió el subdirector.
Perdomo recalcó que el objetivo principal de la campaña no es sancionar, sino cambiar los hábitos ciudadanos y construir una nueva cultura de limpieza compartida.
“El alcalde, la municipalidad en términos generales, no buscamos afectar a las familias, no buscamos multar. Buscamos con estas iniciativas que precisamente esta contaminación que se genera al arrojar la basura ya no se continúe desarrollando”, dijo en la entrevista radial. No obstante, insistió en que quienes insistan en las malas prácticas serán sancionados conforme a la ley.
La municipalidad mantiene habilitado el número 2535-5636 para que la población solicite la recolección de desechos voluminosos y evite sanciones. El funcionario reiteró que este servicio es gratuito para muebles, electrodomésticos y otros residuos grandes, mientras que los desechos de construcción tienen un tratamiento especial y deben gestionarse aparte.
Javier Mejía, subdirector de Saneamiento Ambiental, también participó en la entrevista y sostuvo: “La campaña de los buenos salvadoreños no ensucian es más que un eslogan. Son un montón de acciones articuladas que permiten generar los espacios y las condiciones para la población”.
Añadió que la mayoría de incidentes pueden evitarse si las personas utilizan los basureros instalados en la vía pública o conservan sus residuos hasta encontrar un lugar adecuado para su disposición.

Las acciones de la comuna apunta a reducir la contaminación, liberar el sistema de drenaje y transformar la cultura urbana hacia una convivencia más responsable.

