
Un juez de la Corte Suprema de Brasil exigió este martes a la defensa de Jair Bolsonaro, actualmente en prisión domiciliaria, que explique en un plazo de 24 horas por qué el ex presidente poseía un arma de fuego que fue retenida durante un control policial.
El ex mandatario (2019-2022) cumple una condena de 27 años por un intento de golpe de Estado en 2022 y permanece bajo arresto domiciliario en su residencia en Brasilia desde marzo, durante un periodo de tres meses, mientras se recupera de una neumonía.
El juez Alexandre de Moraes otorgó un día de plazo a los abogados de Bolsonaro para que aclaren por qué “el condenado mantenía un arma de fuego en casa” y “en vísperas del cierre del período de 90 días (de domiciliaria) solicitó la realización de una reparación del armamento”, según una decisión judicial difundida por la corte.
El documento indica que la pistola Glock calibre nueve milímetros con cargador, registrada a nombre de Bolsonaro, fue retenida el lunes durante un control vehicular de rutina en Brasilia. Un hombre que se identificó como miembro del equipo oficial de seguridad del ex presidente llevaba el arma.

Inicialmente, el hombre informó a la policía que el arma estaba registrada a su nombre como servidor público, aunque en realidad pertenecía a Bolsonaro.
De acuerdo con la decisión de Moraes, el hombre declaró que “el armamento le fue entregado en razón de la constatación de una falla” y que lo retiró ese día para “realizar el arreglo del mecanismo” y devolverlo al día siguiente.
El juez dispuso que se verifique si “se está cumpliendo íntegramente la orden judicial de revisión de los autos que salen de la residencia” del ex presidente.
La corte condenó en 2025 a Bolsonaro por intentar perpetuarse en el poder tras su derrota electoral frente al actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Bolsonaro designó a su hijo mayor, el senador Flávio Bolsonaro, como su candidato para las elecciones presidenciales de octubre, en las que competirá contra Lula.

