
Desde hoy, la ciudad de San Salvador será escenario de la Cumbre de la Industria 2026, un evento organizado por la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI) que convocará a representantes del sector productivo, autoridades regionales y expertos internacionales con el objetivo de analizar la situación actual y las perspectivas del sector industrial en El Salvador y Centroamérica.
La cita coincide con el Día Nacional de la Industria y se presenta como una plataforma para debatir temas estratégicos, como la integración regional, la relación comercial con Estados Unidos y el impacto de la reconfiguración global de las cadenas de valor.
Jorge Arriaza, presidente de la ASI, destacó esta mañana en la entrevista Frente a Frente que uno de los ejes centrales de la cumbre será el análisis de la integración regional, con la participación de autoridades de Honduras y Guatemala.
El evento contará con la presencia de Melvin Redondo, ministro de Comercio de Honduras, y representantes del Ministerio de Economía guatemalteco, así como de la ministra de Economía de El Salvador, María Luisa Hayem.
Según Arriaza, la integración es clave para fortalecer la capacidad exportadora y consolidar la posición de Centroamérica como bloque comercial ante socios estratégicos como Estados Unidos. “Todos tenemos un interés común en Estados Unidos, especialmente el Triángulo Norte”, puntualizó.

La programación incluye un acto conmemorativo por los 250 años de independencia de Estados Unidos, principal socio comercial de El Salvador y origen de una parte significativa de las remesas que llegan al país. Arriaza describió la relación bilateral como una “amistad y vinculación comercial de larga data”, aspecto que, según el empresario, será resaltado durante las actividades de la cumbre.
En la edición de este año, la ASI rendirá homenaje póstumo a Ricardo Poma, empresario salvadoreño fallecido en agosto de 2025, quien recibirá un reconocimiento por su legado al sector productivo nacional. La decisión, adoptada por unanimidad de la junta directiva de la asociación, busca resaltar el impacto de Poma como referente para nuevas generaciones de empresarios y trabajadores.
Sobre la coyuntura industrial salvadoreña, Arriaza dijo que muestra señales positivas, y señaló que, según el Banco Central de Reserva, se refleja “un crecimiento bastante grande”, lo que anticipa un incremento del Producto Interno Bruto (PIB) superior al promedio histórico del país. “Este va a ser el año de mayor crecimiento en las últimas dos décadas o más”, pronosticó el presidente de la ASI, quien mencionó la posibilidad de alcanzar un aumento de hasta el 6 por ciento en el PIB, cifra que colocaría a El Salvador como la economía de mayor expansión en la región.
El clima de seguridad ha sido identificado como un pilar fundamental para el desarrollo industrial. Arriaza atribuyó al gobierno salvadoreño la creación de condiciones favorables para la operación de empresas y la generación de empleo, señalando que la seguridad permite planificar turnos y operaciones sin restricciones, lo que contribuye a un ambiente propicio para la inversión y el crecimiento. “La base del crecimiento es la seguridad, y ese es un logro grande del presidente y de su gobierno”, expresó el líder gremial.

El Salvador cuenta actualmente con diecinueve zonas francas y parques industriales, y según Arriaza, existe margen para ampliar la capacidad instalada y atraer nuevos proyectos, tanto en el sector textil como en otras ramas manufactureras orientadas al mercado internacional.
La integración de las cadenas de valor regionales figura como uno de los objetivos prioritarios de la agenda industrial, en consonancia con tendencias globales en las que la producción de bienes depende de la colaboración entre múltiples países. “El sesenta, setenta por ciento del mundo ahora está basado en las cadenas de valor”, explicó Arriaza, quien consideró que Centroamérica debe avanzar en la consolidación de alianzas productivas para aumentar su competitividad.

