
Nicolás Tomás Garrido Aparicio, un futbolista de 20 años que se desempeña en la Reserva del Club Atlético Independiente, enfrenta una denuncia que presentó su expareja por violencia de género. La víctima, oriunda de La Plata, se presentó este fin de semana ante la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema y relató el calvario al que fue sometida por el deportista. La Justicia analizó el caso y resolvió la imposición de una medida de restricción perimetral para el deportista, entre otras medidas.
La denuncia se formalizó después de un episodio que, según consigna el medio platense 0221.com.ar, la víctima decidió sacar a la luz a través de un extenso relato. De acuerdo al testimonio que ofreció en la OVD, los hechos ocurrieron durante la madrugada del último sábado, cuando coincidió con su expareja en un boliche y luego se dirigió al departamento del joven en CABA.
La damnificada contó que mientras se trasladaba hacia el lugar comenzó a recibir mensajes en los que Aparicio la acusaba de situaciones que, según aseguró ante las autoridades, nunca habían ocurrido. Incluso, la joven confirmó que le compartió la ubicación del viaje a su exnovio para demostrarle que se dirigía directamente al departamento. Pero eso no alcanzó para evitar el brutal castigo.
Al llegar al edificio, no pudo ingresar porque se había dado aviso a la seguridad para que no le permitieran el acceso. Más tarde, cuando Garrido regresó, ambos subieron a la unidad y allí se habría desencadenado la agresión.
“Durante aproximadamente dos horas y media me golpeó de forma constante. Me pegó piñas, me tiró del pelo, me rompió la ropa, me tiró al piso, me pisó la cabeza, me ahorcó y me dejó encerrada sin poder salir ni pedir ayuda”, relató la denunciante, según consigna el citado medio de noticias.
Además, la joven dijo que sufrió una fractura de nariz y que permaneció incomunicada porque su exnovio le quitó el teléfono celular. “Después de más de dos horas, logró calmarse y me dejó ir. Me fui con el cuerpo lleno de golpes, la nariz fracturada, dolor en todo el cuerpo y completamente en shock”, expresó.
Más tarde, la joven informó lo ocurrido a su familia y realizó la denuncia en la OVD. La documentación judicial da cuenta de que los profesionales que intervinieron en el caso concluyeron que se trata de una situación de violencia de género, calificada como de “riesgo alto”. En ese contexto, la denunciante solicitó una restricción perimetral y la entrega de un botón antipánico.
Según se desprende del informe elaborado por la OVD, uno de los episodios que padeció la víctima se desató por un planteo de celos y un “arranque irascible” por parte de Aparicio.
Tras analizar la denuncia, el Juzgado Civil N° 83 de CABA resolvió hacer lugar de manera urgente y provisoria a las medidas solicitadas para resguardar la salud física y psíquica de la víctima mientras avanza la investigación.
Así, la Justicia ordenó para el denunciado una prohibición de acercamiento en un radio de 200 metros, la suspensión de cualquier tipo de contacto electrónico, telefónico o por redes sociales por parte de Aparicio y la continuidad del botón antipánico que ya había sido entregado a la joven durante el último fin de semana.

