Los regresos tienen un sabor especial, sobre todo cuando traen consigo recuerdos de inicios, aprendizajes y afectos que dejaron huella. Así vivió Zaira Nara su reencuentro con La Peña de Morfi (Telefe), el ciclo creado por Gerardo Rozín que marcó un punto de inflexión en su carrera televisiva. La modelo y conductora aprovechó la ocasión para compartir el momento con su hija Malaika, en una jornada cargada de emociones y agradecimientos.
Desde sus redes sociales, Zaira abrió el álbum de los recuerdos y sorprendió a sus seguidores con una serie de imágenes junto a Malaika, quien, aunque hoy la acompaña en los estudios, era apenas una beba cuando comenzó aquel desafío laboral. “Hace 10 años me llamaba Gerardo Rozín para proponerme conducir Morfi Café. Yo no podía creer la oportunidad, aunque lo dudé unos días ya que Mali tenía tan solo 3 meses”, escribió la hermana de Wanda Nara, dejando al descubierto la mezcla de alegría y temor que sintió en aquel entonces.
“Hoy volví a caminar esos pasillos y me reencontré con toda esa misma linda energía que solo un programa como La Peña de Morfi puede tener”, expresó la conductora, visiblemente emocionada por el reencuentro con el ciclo que forma parte de su historia profesional. “Gracias por tan lindo domingo. Qué lindo poder volver con Mali”, completó luego de visitar el estudio que actualmente conducen Diego Leuco y Carina Zampini.

El posteo generó cientos de mensajes y muestras de cariño. “Qué lindo camino estás recorriendo”; “Hermosas”; “¡Cómo pasa el tiempo!”; “Se te extraña”, fueron algunos de los mensajes que le dejaron los usuarios. Su madre, Nora Colosimo, también se sumó con palabras de orgullo y ternura: “¡Qué orgullo! Qué lindo recuerdo y qué buen mensaje para tus hijos. Siempre tan responsable y trabajadora. Te amo hija”.
Zaira no solo compartió el presente, sino que también volvió sobre el origen de su vínculo con el programa y, especialmente, con Rozín, su creador y mentor. La modelo ya había recordado con cariño su paso por el ciclo, especialmente en marzo de 2022, poco después del fallecimiento del productor. En aquella ocasión, asistió al velatorio visiblemente conmovida y habló con la prensa sobre el importante rol que Rozín tuvo en su carrera. “Desde la primera reunión que tuvimos, en la que me dijiste: ‘Armé este programa para vos, en 15 días me bajo’, y yo tan desconfiada te dije: ‘Mirá si te vas a bajar de un éxito en Telefe’, y así fue”, relató Zaira sobre el comienzo de la historia compartida.


La confianza de Rozín fue determinante. “A los 15 días después de prepararme y darme las herramientas necesarias, te bajaste y me dejaste al mando del programa”, recordó. Sin embargo, el vínculo profesional nunca se cortó: “Y ahora, hace unos días tuvimos una reunión tan linda, la cual te agradezco tanto, en la que hablamos de un proyecto que hubiera sido tan importante para ambos, en el que una vez más me tenías en cuenta para pisar fuerte, cuando yo creía que me quedaba enorme”.
En su texto, Zaira destacó la creatividad y la generosidad que Rozín mantuvo hasta el final. “Confiabas más vos en mí, más que yo misma. En esta última reunión tampoco te creí, me dijiste: ‘Me estoy muriendo’, y yo como siempre desconfiada y un poco tratando de seguir con nuestro humor, no te creí, ni te quise creer”, confesó. “Y no me estabas mintiendo. Una vez más, me estabas preparando para lo que se venía, te preocupabas de no preocuparme con las noticias de tu salud, pero esta vez quisiste verme y eso te lo voy a agradecer siempre”.


El regreso de Zaira a La Peña de Morfi fue mucho más que un paso por el estudio: fue el reencuentro con una etapa fundamental, un homenaje a quien le abrió la puerta grande de la conducción y la oportunidad de compartir con su hija el valor de la gratitud, el trabajo y los afectos. Las fotos y palabras que eligió compartir son reflejo de un camino recorrido y, al mismo tiempo, de la certeza de que los lazos verdaderos trascienden el paso del tiempo y siguen marcando el presente.

