Desde jugadas producciones de fotos a causar sensación como figura del mundo de la moda, Marta Fort impacta a sus seguidores con su belleza natural. En ese marco, tras su viaje de negocios a Alemania para involucrarse en la empresa familiar, la joven se robó todas las miradas en las redes al mostrar su nueva rutina de ejercicios.
“Probando ejercicios nuevos”, escribió la influencer para describir su rutina de entrenamiento. En el video que compartió en su perfil de Instagram se la veía de espaldas, sentada en una máquina, sosteniendo una barra sobre su cabeza. La joven fortalecía su espalda, trabajando sus hombros, dorsales y trapecios.
La hija de Ricardo Fort lucía un top color aqua, el cual combinaba con una calza del mismo color. Además, el video permitía ver algunos de sus tatuajes, luciéndose de esta forma el diseño de líneas con una cruz y un escorpión. Según había mostrado la influencer tiempo atrás, este tatuaje está compuesto por líneas negras finas, simétricas y de estética abstracta, que se extienden desde los hombros hasta la parte baja de la espalda.
El trabajo fue realizado por el estudio Golden Ink Palermo, especializado en tatuajes artísticos y de alto impacto, y se suma a otros diseños que Marta ya llevaba en su cuerpo, aunque ninguno de esta magnitud. En su siguiente posteo, Marta publicó una imagen que se tomó frente a un espejo. En la foto se la veía sosteniendo un vaso de hidratación brillante de color rosa.

Tiempo atrás, en una charla con uno de sus entrenadores, Marta había revelado un particular detalle de su entrenamiento: “Siempre me gustó mucho entrenar brazo”. Al escucharla, su coach la observó y marcó: “Le mete al tren superior y a veces es raro que las chicas le metan al tren superior. Por lo general, todas me dicen: ‘Entrenemos glúteos’. Y ella me dice que no, tiremos unos doble biceps y a la lona. Tenés buena caja. Lo tenés súper entrenado el tren superior. Tiene buenos brazos también”.
Semanas atrás, Fort había sorprendido a su público en redes sociales al mostrarse a cara lavada. “Con esa cara tallada por los dioses, nenita” fue uno de los mensajes que acumuló la publicación. Otro decía: “Por favor, qué piel saludable. Tu padre está súper orgulloso de lo reina que sos”. Una seguidora fue más directa: “Si te dejás sin maquillaje la piel te queda mejor, hermosa”. Y hubo quien cerró con doble elogio: “Ella es literalmente icónica y vos sos increíble”.
La aparición sin maquillaje fue el punto de partida de una producción elaborada para un evento de moda. El maquillador trabajó primero la piel: bronceó el rostro para igualarlo al tono del cuerpo, aplicó rubores en dos tonos para dar dimensión y reforzó el contorno con polvos. El centro del rostro quedó iluminado con correctores, y polvos traslúcidos sellaron el conjunto.
Los ojos concentraron la mayor parte del trabajo. Se usó una prebase blanca para acompañar el vestido del mismo color —confeccionado en crepé suizo, bordado a mano con cristales y con una cola de tul de seda con capas troqueladas—, sombras suaves en tono visón y blanco en la línea de agua interior. Se aplicó la técnica de baking bajo los ojos como precaución ante posibles caídas de sombra.
Los labios se delinearon en gris con Make Up For Ever y se completaron con un labial de larga duración. Como último ajuste, el maquillador oscureció levemente la esquina externa de los ojos para lograr un efecto foxy eyes. El vestido, firmado por la diseñadora Claudia Arce, llevaba engarzados en el frente y la espalda los crucifijos originales de uno de los rosarios de Ricardo Fort.

