Gianni Cersósimo es hoy una de las influencers de viajes más reconocidas de Argentina, con más de un millón de seguidores en redes sociales y más de 80 países recorridos. Pero antes de convertirse en referente de turismo y dar la vuelta al mundo, su vida era muy distinta: fue abogada, vendió ropa, trabajó como recepcionista, camarera y hasta fue extra en televisión. Recientemente, sorprendió a sus seguidores con un relato inesperado sobre cómo financió sus primeras aventuras internacionales: “Cris Morena me pagó mis primeros viajes por el mundo”.
La confesión llegó a través de un video en Instagram. La historia se remonta a la época en que Gianni era estudiante y necesitaba ahorrar para viajar. Una de sus fuentes de ingresos fue trabajar como extra en la exitosa tira Casi Ángeles, creada y producida por Cris Morena. “Así como me ven, fui parte del decorado móvil, esa planta que está ahí atrás, más o menos lo mismo, pero yo vestida de colegio para ir al Mandalay”, contó entre risas. El trabajo, lejos de ser glamoroso, era rutinario y demandaba cumplir horarios estrictos. “Lo que sí, llegar era un garrón. Había veces que te citaban a las 7 de la mañana y esto era a unas cuadras de Telefe, en el Estudios Pampa, en Martínez. Yo vivía en Ituzaingó, me tenía que levantar a las 5, ir hasta Liniers y cruzar esos puentes del mal. Mi verdadero esfuerzo era el llegar”, recordó.

“Me ayudó a ahorrar un montón de plata y con eso hice un montón de viajes, sobre todo por Latinoamérica, que fueron mis primeros viajes por el mundo”, rememoró. Además, continuó: “Ir a grabar estaba buenísimo porque yo ya tenía el grupito de extras que era amiga, entonces ibas y te encontrabas con la gente. Yo a la vez estudiaba, entonces me servían un montón los baches para las cosas de la facultad y aprovechaba y leía. Total, nosotros no teníamos que hacer nada. Te decían: ‘Caminá para allá’, y era eso. No tenías ninguna responsabilidad. Más que obviamente cumplir un horario y hacer lo que te dijeran”.
El rol de extra tenía sus beneficios: “Nos pagaban rebién, sobre todo escenas como el final de una temporada que lo grabamos en San Pedro. Ahí nos hacían tirarnos a la pileta y había un par de chicas que no se querían tirar porque tenían hecha la planchita, estaban re maquilladas… Yo siempre fui una crota, entonces cuando decían: ‘¿Quién se quiere tirar?’, yo respondía: ‘¡Yo, yo!’. Porque eso te lo pagaban más, y pensaba: ‘Con esta plata me voy a ir a Costa Rica’”, relató. Así, Gianni ahorró lo suficiente para financiar sus primeros viajes por Latinoamérica.

Finalmente, usó el espacio para agradecerle a la creadora de la serie juvenil. “Gracias, Cris. Gracias por dejarme ser parte de tu decorado móvil”, señaló. En los comentarios, la propia Cris Morena reaccionó con un corazón y la frase: “Qué lindo”.
El trabajo en televisión no era el único recurso. Durante sus años de estudiante, alternó múltiples empleos para juntar dinero. Fue abogada, ejerció la profesión y llegó a escribir para Lonely Planet, una de las guías de viajes más prestigiosas del mundo. Todo este esfuerzo le permitió construir la base para su proyecto personal. “Hace unos diez años, cuando las redes sociales todavía no eran el fenómeno masivo que son hoy, empecé a trabajar fuerte en plataformas digitales. Abrí mi cuenta de Instagram en 2013 y, dos años después, en 2015, empecé a publicar contenido a diario”, explicó.

A medida que ganaba seguidores, su crecimiento fue sostenido y constante. Hace aproximadamente seis años, tuvo que elegir entre la abogacía y los viajes: “La abogacía y el trabajo en redes ya no podían convivir. Tuve que elegir. Y sin dudas, elegí el camino de los viajes y la creación de contenido”, aseguró. Desde entonces, Gianni vive completamente de sus redes sociales, aprendió a editar videos de manera autodidacta y se encarga de toda la producción de su contenido.

