
El 21 de mayo de 2025, el departamento 6to A de la calle Aguirre al 200, en Villa Crespo, se convirtió en la escena de uno de los crímenes más impactantes de la historia reciente. Esa mañana, la empleada de la familia Seltzer llegó al domicilio para trabajar, como cualquier otro día. Al abrir la puerta, sin embargo, se topó con una imagen macabra: había sangre por todos lados, un cuerpo en la entrada y otros tres distribuidos en los diferentes ambientes de la vivienda. Estaban todos muertos.
Las víctimas fueron identificadas como Laura Fernanda Leguizamón y Bernardo Adrián Seltzer, un matrimonio, y sus dos hijos adolescentes, Ian e Ivo. Fue a uno de ellos a quien vio la mujer cuando entró al departamento: su cadáver estaba recostado sobre un charco de sangre en el suelo, cerca de la puerta de ingreso. Luego, ya con la policía, encontró a su hermano en una habitación; a su padre en el dormitorio principal y su madre en el baño.
El caso se esclareció rápido. Las primeras tareas de los investigadores permitieron confirmar que los ingresos no estaban forzados, por lo que la hipótesis de un ataque de terceros estaba descartada. En contraparte, sí encontraron en la casa elementos clave como un cuchillo ensangrentado y una carta en la cocina. Además, confirmaron que una de las víctimas estaba en tratamiento psiquiátrico.
Con esa información, sumado al análisis forense y los resultados de las autopsias, la principal teoría de la Justicia quedó delineada: un triple crimen seguido de suicidio. La asesina se determinó que fue Laura Leguizamón, quien, según la reconstrucción, primero mató a su esposo, luego a sus hijos y finalmente a ella.

Aunque no se pudo establecer con precisión cuánto duró el ataque, los forenses señalaron que la mujer murió al menos una hora y media después que el resto. El dato surgió al observar que tenía un grado de rigidez cadavérica menor al de ellos, que era similar entre sí. Esto indicó que los asesinatos ocurrieron en rápida sucesión, y que luego Leguizamón permaneció con vida el tiempo suficiente para escribir la carta, dejarla sobre la mesa y dirigirse al baño, donde murió.
Cómo fue el ataque
Todo ocurrió entre las 5 y las 6 de la madrugada de un miércoles. Según la reconstrucción del hecho, la mujer comenzó el ataque hiriendo a su esposo mientras dormía. Seltzer estaba acostado en la cama matrimonial y no llegó a levantarse. Tenía una herida punzocortante en la parte superior derecha del tórax, cerca del manguito rotador, otra herida cortante en el mismo nivel pero del lado izquierdo, y una tercera lesión detectada durante la autopsia. No había signos de defensa.
Además, sus pies estaban limpios, sin rastros de sangre, y tampoco el calzado que estaba a un costado de la cama tenía manchas, por lo que los peritos concluyeron que el hombre nunca se movió de su lugar.
En habitación también había huellas de pies descalzos marcadas en sangre, que correspondían a la mujer. Al no haber rastros de pisadas con calzados, se reforzó la hipótesis de que no participó ninguna tercera persona.

Siguiendo la reconstrucción, después de herir mortalmente a su esposo, la mujer se dirigió al cuarto contiguo, donde dormía el mayor de sus hijos. El chico intentó escapar, pero ya herido. En su habitación se hallaron manchas de sangre con una dispersión de 2,56 mm.
Como pudo, el adolescente huyó hasta el living comedor, donde fue alcanzado por su madre y asesinado. Allí encontraron su cuerpo. Tenía dos heridas punzocortantes en la espalda, una en el pecho similar a la del padre, y cortes defensivos en manos y muñecas.
La siguiente víctima fue el menor de los hermanos. Según el informe forense, fue atacado mientras dormía en la parte superior de una cama cucheta donde se hallaron manchas de sangre. Recibió al menos cinco heridas punzocortantes en la espalda, una en la nuca y una en la cara. También presentaba lesiones defensivas en los antebrazos y en las manos. Su cuerpo fue hallado en el piso la habitación: los investigadores creen que cayó desde la cama.

Luego del ataque a sus hijos, la mujer se habría acostado nuevamente en la cama matrimonial. Allí dejó un charco de sangre del lado en el que dormía y sobre el suelo uno de los cuchillos; el otro apareció entre las sábanas.
Después se arrastró hasta el baño, donde murió. Sus manos estaban sucias con pelusas del piso, signo típico de quien se arrastra por el suelo. Las heridas que tenía eran múltiples, todas en el pecho, directamente al corazón. Las estocadas eran muy cercanas entre sí, algo que, según explican los expertos, solo ocurre en casos de lesiones autoinfligidas.
Además, Leguizamón tenía una marca de uña en el cuello, que los investigadores atribuyen a un intento de defensa de uno de los chicos. No presentaba heridas en la espalda ni lesiones defensivas.
Quiénes eran los Seltzer-Leguizamón

Seltzer, de 53 años, era consultor en una empresa nacional de granos y tenía una larga trayectoria en el sector agropecuario. Había nacido en Rivera y era el menor de tres hermanos.
Adrián solía destacar públicamente a su esposa y a sus hijos como “uno de los bienes más preciados” de su vida y agradecía haber formado esa familia. Nueve años atrás, y en el marco del Congreso Argentina Supermercado del Mundo 2017, brindó una charla sobre los riesgos que enfrentan los productores del sector. Durante su alocución, eligió una foto de su esposa y sus hijos y se refirió a ellos.
“Yo hago una producción, soy productor agropecuario, produzco, corro ciertos riesgos, cómo yo administro mis riesgos. Entonces empecé a pensar en qué era de mi vida y los riesgos. Bueno, voy a ponerles mis cosas valiosas. Esta es una foto de mi familia, tengo dos hijos hermosos, una esposa amorosa, fantástica, agradezco muchísimo a la vida tenerla y haberla encontrado… Entonces, ¿qué hago con mi esposa, con mi familia, que es uno de los bienes más preciados que tengo? Me comporto como hay que hacerlo para que no me suceda a mí, lo que le sucede, quizás a la gente de la farándula, que las vemos en la televisión, habitualmente, diciendo ‘uy cometí un error, no sabía que me estaban grabando’“, planteó el hombre en su discurso.
Y en esa línea, reflexionó: “Para no correr con ese peligro, no corro el riesgo. No arriesgo nada que no quiera perder. No quiero perder a mi familia, por ende no la arriesgo. Me comporto como tengo que comportarme”.
Leguizamón (50), por su parte, era oriunda de Lanús. A menudo compartía su vida familiar en sus redes sociales, con fotos junto a Ian (15) e Ivo (12), quien había egresado de la primaria de la escuela ORT en diciembre de 2024.
El matrimonio y sus hijos acostumbraban viajar juntos y celebrar fechas importantes en familia. Durante el último verano antes del hecho, estuvieron de vacaciones en Uruguay. Meses atrás, en octubre de 2024, también habían visitado República Dominicana con motivo de celebrar los 50 años de Laura Fernanda.
El cierre de la causa
Los dos cuchillos usados en el ataque fueron peritados. En ambos se hallaron rastros papilares visibles en la sangre. En los dos casos, los rastros eran de la mano izquierda de la mujer. No se detectaron huellas de ningún otro integrante de la familia ni de terceros.
Respecto de la carta escrita a mano, estaba apoyada sobre la mesa de la cocina y alrededor había huellas de pies descalzos marcadas en sangre, de tamaño compatible con los de la mujer y no con los de los chicos.

A pesar de que no se obtuvieron rastros papilares útiles para identificación en la hoja, se hizo un cotejo caligráfico con los cuadernos encontrados en la casa, con escritos de la madre y los hijos, además de legajos de trámite de documentos de identidad. El resultado fue contundente: la escritura de la carta coincidía con la de Leguizamón. Las pericias sobre la letra de la carta confirmaron signos de alteración mental.
En el lugar también se secuestraron medicamentos psiquiátricos recetados para trastornos de personalidad y cuadros psicóticos.
La brutalidad del ataque, el ensañamiento, la violencia de las heridas -especialmente las que recibió el menor- y todo el resto de prueba recabada estableció la hipótesis de, justamente, un episodio psicótico.
Así, la causa se dio por finalizada tiempo después, según confirmaron fuentes judiciales a este medio.

