4 ejercicios respaldados por Harvard para potenciar el equilibrio y prevenir caídas

4 ejercicios respaldados por Harvard para potenciar el equilibrio y prevenir caídas

El equilibrio corporal es clave para la autonomía, la movilidad y la calidad de vida en la adultez y envejecimiento (Imagen Ilustrativa Infobae)

El equilibrio corporal es mucho más que una destreza física: representa una habilidad motora esencial que integra fuerza, agilidad y flexibilidad, y cuyo mantenimiento se asocia con una mejor calidad de vida a medida que se envejece. Este atributo se considera un indicador relevante de longevidad y del modo en que transcurre el envejecimiento, ya que contribuye a la autonomía y la seguridad en las actividades cotidianas.

La importancia del equilibrio cobra especial relevancia en la adultez mayor. El personal de la Mayo Clinic señala que, a partir de los 65 años, el riesgo de caídas aumenta significativamente, lo que puede derivar en lesiones graves y pérdida de independencia. El Ministerio de Salud de la Nación, en Argentina, señala que aproximadamente el 30% de los adultos mayores independientes sufre al menos una caída al año, una cifra que se eleva al 50% en personas que superan los 80 años.

Este declive natural del equilibrio está vinculado a una serie de factores fisiológicos: la pérdida progresiva de masa muscular, cambios en la visión, alteraciones en la respuesta neuromuscular y una disminución de la propiocepción, es decir, la conciencia espacial del cuerpo. Todos estos elementos, según explica Carmen Swain, directora del programa de ciencias de la salud y el ejercicio de la Universidad Estatal de Ohio, afectan la estabilidad y la movilidad a lo largo de la vida adulta.

A partir de los 65 años, el riesgo de caídas aumenta y afecta hasta el 50% de los mayores de 80 años, advierte el Ministerio de Salud (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un entrenamiento regular para mantener o mejorar el equilibrio puede ser determinante para prevenir caídas y conservar la independencia funcional. Como puntualiza la fisioterapeuta Kristina Dunlea, del Hospital Brigham and Women’s de Harvard, incluso “un minuto de ejercicio de equilibrio tiene un efecto acumulativo”. El equilibrio, por tanto, no solo facilita actividades como caminar, levantarse o subir escaleras, sino que también contribuye a la seguridad y autonomía diarias.

Cuáles son los ejercicios para mantener el equilibrio

Diversas rutinas permiten fortalecer el equilibrio, desde ejercicios sencillos en casa hasta prácticas basadas en estudios científicos recientes. A continuación, se describen cinco ejercicios clave, cada uno con instrucciones específicas para su realización.

1. Flexión del tronco y presión abdominal en posición supina

Acostado boca arriba, con los pies planos sobre el suelo y las rodillas flexionadas, se realiza una presión ligera en zonas específicas alrededor del ombligo. Este movimiento facilita la activación y el fortalecimiento del tronco sin la influencia gravitacional directa, explica un estudio publicado por Plos One en abril de 2026.

Ejercicios de equilibrio como la presión abdominal en posición supina ayudan a fortalecer el tronco y mejorar la estabilidad general (Imagen Ilustrativa Infobae)

2. Contracción de caderas tipo puente

Igualmente, en posición boca arriba, contraer las caderas simulando el movimiento de un puente. La propia investigación explica que este ejercicio fortalece la musculatura de la zona lumbar y las caderas, contribuyendo a la estabilidad general del cuerpo.

La contracción de caderas tipo puente refuerza glúteos y zona lumbar, esenciales para mantener el equilibrio corporal y prevenir caídas (Imagen Ilustrativa Infobae)

3. Flexión y deslizamiento del talón

Con un pie apoyado completamente en el suelo y la rodilla flexionada, y la otra pierna extendida, se aprietan los dedos del pie y se flexionan hacia la zona de la tibia. Luego, manteniendo la posición, se desliza el talón hacia adelante a la vez que se baja lentamente la pierna flexionada. Este ejercicio mejora la coordinación entre el pie y el tronco, detallan los expertos del ensayo científico.

Flexión y deslizamiento del talón coordinan los movimientos de pie y tronco, incrementando el control y la seguridad postural (Imagen Ilustrativa Infobae)

4. Equilibrio sobre una pierna

De pie, se eleva una pierna y se mantiene la postura hasta por 30 segundos. Para mayor dificultad, se puede realizar sobre una superficie inestable o mientras se sostiene un objeto pesado, como una mancuerna. Este ejercicio, según Harvard y Mayo Clinic, es útil para reforzar la estabilidad del tren inferior y se puede realizar en cualquier momento del día.

Sostener el equilibrio sobre una pierna fortalece el tren inferior y puede practicarse en casa utilizando objetos como soporte (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo incorporar ejercicios de equilibrio en la vida diaria

No requiere grandes cambios ni largas sesiones de entrenamiento. Como sugiere la fisioterapeuta Kristina Dunlea, del Hospital Brigham and Women’s a Harvard, basta con aprovechar “momentos libres” a lo largo del día, como cuando se espera a que se prepare el café o mientras se cepillan los dientes, para realizar movimientos simples que contribuyen al desarrollo de la estabilidad corporal. Incluso un minuto de práctica en distintos momentos tiene un efecto acumulativo positivo en el equilibrio y la funcionalidad cotidiana.

El personal de la Mayo Clinic recomienda iniciar con ejercicios sencillos como el desplazamiento del peso corporal o el equilibrio sobre una pierna. Estas actividades pueden realizarse en casa, utilizando una mesa o un mostrador como soporte en caso de necesitar estabilidad adicional.

La clave está en mantener la constancia e ir aumentando gradualmente la dificultad, ya sea añadiendo repeticiones, extendiendo el tiempo de cada ejercicio o incorporando superficies inestables como una almohada.

Incorporar rutinas de equilibrio en actividades cotidianas contribuye a la mejora funcional y la prevención de accidentes en adultos mayores (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para quienes buscan un desafío mayor, la clínica estadounidense también sugiere sumar movimientos de fuerza, como flexiones de bíceps con mancuernas, mientras se mantiene el equilibrio sobre una pierna. Además, otro tipo de prácticas, como el taichí, ofrecen beneficios adicionales, ya que combinan el trabajo de la estabilidad con el aprendizaje de técnicas adecuadas bajo la guía de un instructor.

Es fundamental considerar las condiciones individuales antes de iniciar cualquier rutina. Si existen problemas graves de equilibrio, afecciones óseas o musculares, o si se sienten inseguridades al intentar los ejercicios, se recomienda consultar previamente con un profesional de la salud o fisioterapeuta, como subraya el informe de la Mayo Clinic. Evitar ejercicios que resulten demasiado difíciles o impliquen riesgo de caída es esencial para mantener la seguridad.

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