
Como parte de las acciones orientadas a fortalecer la atención de emergencias marítimas y mejorar la coordinación entre instituciones, el Benemérito Cuerpo de Bomberos de Costa Rica llevó a cabo este lunes una práctica conjunta con personal de Naviera Tambor a bordo del Tambor III, en el Puerto de Paquera.
El ejercicio se desarrolló como parte de los procesos de capacitación y preparación que realizan periódicamente las autoridades y operadores marítimos para responder de manera más eficiente ante eventuales incidentes durante las operaciones de transporte en el Golfo de Nicoya, una de las zonas de mayor tránsito de pasajeros y vehículos del país.
La práctica permitió simular distintos escenarios de emergencia dentro de la embarcación, incluyendo procedimientos de evacuación de pasajeros y vehículos, ingreso coordinado de unidades de rescate y despliegue estratégico del personal operativo en diferentes puntos del ferry.
Durante el simulacro participaron diez bomberos especializados en atención de emergencias, ocho miembros de la tripulación del Tambor III y las unidades M-125 y M-83 del Cuerpo de Bomberos, que ingresaron a la embarcación para ejecutar maniobras de respuesta y evaluación de riesgos.
Uno de los aspectos más relevantes de la práctica fue la coordinación simultánea entre los equipos de rescate y el personal de la naviera, especialmente en zonas de acceso limitado dentro del ferry y durante las maniobras de evacuación vehicular.
Además, se trabajó en la ubicación estratégica de los equipos sobre la rampa principal de la embarcación, con el objetivo de optimizar tiempos de reacción y garantizar un abordaje ordenado en caso de una emergencia real.
Las autoridades explicaron que este tipo de ejercicios permite identificar fortalezas y posibles puntos de mejora en los protocolos de respuesta, así como fortalecer la comunicación entre instituciones que deben actuar de forma conjunta durante situaciones críticas.

El ferry Tambor III forma parte de una de las principales rutas marítimas del país y diariamente moviliza una importante cantidad de pasajeros, vehículos particulares, transporte de carga y turistas que se desplazan entre distintos puntos del Pacífico costarricense.
Debido al alto flujo de usuarios y a las condiciones propias de las operaciones marítimas, las autoridades consideran fundamental mantener entrenamientos constantes para reducir riesgos y garantizar una respuesta rápida ante posibles incendios, accidentes mecánicos, colisiones o evacuaciones de emergencia.
La coordinación entre cuerpos de emergencia y empresas navieras ha tomado mayor relevancia en los últimos años, especialmente ante el incremento del tránsito marítimo y la necesidad de reforzar los protocolos de seguridad en puertos y terminales de ferry.
En ese contexto, ejercicios como el desarrollado en Paquera buscan no solo capacitar al personal operativo, sino también poner a prueba la capacidad logística de las instituciones involucradas para responder de forma efectiva bajo presión y en escenarios complejos.

El Benemérito Cuerpo de Bomberos de Costa Rica ha venido impulsando distintos programas de capacitación interinstitucional en áreas estratégicas del país, incluyendo aeropuertos, puertos, industrias y centros de alta concentración de personas.
Según explicaron fuentes operativas, la intención de estas prácticas es que todos los actores involucrados conozcan de antemano los procedimientos, rutas de evacuación, sistemas de comunicación y funciones específicas que deben desempeñar durante una contingencia.
En emergencias marítimas, el tiempo de reacción es considerado uno de los factores más importantes para evitar consecuencias mayores, especialmente cuando se trata de embarcaciones que transportan decenas de pasajeros y vehículos en espacios reducidos.
Por ello, el simulacro también incluyó ejercicios de desplazamiento rápido del personal, verificación de accesos, revisión de protocolos de seguridad y coordinación de ingreso y salida de unidades de emergencia.

Las autoridades destacaron que la preparación constante resulta clave para proteger tanto a usuarios como a trabajadores del sector marítimo, especialmente en rutas de alta demanda turística y comercial.
Asimismo, recalcaron que este tipo de entrenamientos permite generar mayor confianza entre las instituciones participantes y facilita una respuesta más organizada ante cualquier eventualidad.
El Puerto de Paquera es uno de los principales puntos de conexión marítima del país y representa una vía estratégica para la movilidad entre la Península de Nicoya y el resto del territorio nacional.

