Un intercambio tenso entre el doctor en biología molecular y divulgador Estanislao Bachrach se dio con la conductora Nati Jota durante el programa Sería Increíble cuando fue como invitado al canal de streaming Olga.
Todo comenzó cuando la influencer le preguntó sobre los efectos del alcohol en la producción de serotonina, a lo que Bachrach respondió: “No lo sé”. La conductora insistió: “Ah, es que no lo sabés. Ok, perfecto. Bueno, Tani, gracias por haber venido”, lanzó, molesta con un ácido comentario.
La interacción se tornó polémica hacia el final de la columna de Bachrach, quien es conocido por su trabajo en neurociencia aplicada al comportamiento humano. La conductora expresó su incomodidad de manera directa al comentar: “Cuando te hago una pregunta me decís ‘no te quiero contestar’”. En ese momento el invitado lanzó una fuerte frase: “Eso es la Argentina. Cualquiera que tiene un micrófono dice cualquier pelotudez con tal de no decir ‘no sé’”.

“Acá viene gente que habla de todo, agarra la guitarra y si yo canto suena mucho peor”, manifestó el divulgador, que se dedica a la investigación del cerebro y su biología, los pensamientos y las emociones. Pero la conductora no ocultó su malestar: “Acá viene gente muy amorosa. Bueno, está bien, pero por eso ya se terminó la columna”. “Es un chiste, la columna es tuya”, acotó él. “Yo te pregunté un montón de cosas…”, señaló ella.
Toto Kirzner, también integrante del programa, quiso suavizar el momento, pero no fue posible. “Nati quiere cerrar, está apurada”, comentó Bachrach. “No, no estoy para nada apurada pero se terminó la columna. Gracias por haber venido”, finalizó Nati, mientras él saludaba y se quitaba los auriculares.

La revelación de Nati Jota sobre el cambio que decidió implementar en su vida sorprendió a su audiencia, especialmente por la honestidad con la que abordó sus luchas personales. La conductora utilizó su cuenta de X para contar el desafío que enfrenta: dejar de fumar.
En su mensaje, Nati compartió una reflexión sincera sobre el proceso: “Lo desesperante de la primera semana fue tener muchas ganas y pensar que ser exfumador es vivir con esas ganas sin concretarlas para siempre. No es así”, escribió, poniendo en palabras una ansiedad que comparten muchos que buscan abandonar el tabaco.
Dejar de fumar fue el objetivo que la periodista se propuso para mejorar su salud. Tras anunciarlo en redes, relató la dificultad de la abstinencia inicial y el temor a que el deseo de fumar nunca desaparezca. Sin embargo, transmitió un mensaje esperanzador al asegurar que esa sensación no es permanente y que con el tiempo disminuye.

Durante la primera semana, la incertidumbre y el deseo intenso marcaron cada jornada, pero Nati insistió en que “parece imposible la idea de algún día no tener tantas ganas, pero sucede”. Su sinceridad despertó una ola de respuestas de seguidores que agradecieron el gesto y compartieron sus propias historias.
No es la primera vez que la conductora de Olga decide abrir su intimidad y compartir desafíos personales. En noviembre del año pasado, Nati sorprendió al relatar con humor y detalle cómo vivió una cirugía ocular para corregir miopía y astigmatismo, abordando también la presión social y estética que la rodea.
A pesar de las recomendaciones de su equipo médico, la periodista confesó que cedió a la tentación de maquillarse por la presión de los comentarios externos. “No debí haber hecho eso, me delineé. Todavía mi oculista no me había permitido, pero no aguanté la presión social y sus críticas y sus comentarios pasivo-agresivos”, relató en Instagram.

Nati se preguntó en voz alta por qué decidió desobedecer la indicación médica: “No me delineaba porque no podía y hoy tampoco puedo, sin embargo lo hice. ¿Por qué?”. Entre risas, se respondió a sí misma: “Porque no me banqué el mainstream”.
Las confesiones de Nati suelen generar una respuesta inmediata de sus seguidores, entre consejos, advertencias y mensajes de apoyo. Ella misma reconoce la contradicción de recibir consejos bienintencionados que, en momentos de inseguridad, pueden volverse una presión adicional: “Sí, pero cuando no te podés delinear, entonces te quedás con otra parte del consejo que es ‘así te queda como el ort…’ y uno se está amigando con algo nuevo”.

