Un estudio reveló que el café, incluso descafeinado, mejora el bienestar emocional y cognitivo

Un estudio reveló que el café, incluso descafeinado, mejora el bienestar emocional y cognitivo

Estudios científicos destacan el impacto positivo del café en el estado de ánimo y la función cognitiva, incluso en opciones descafeinadas (Imagen Ilustrativa Infobae)

El interés científico por la relación entre beber café y estado de ánimo ha crecido tras la publicación de estudios que muestran mejoras en el bienestar emocional y la función cognitiva tanto con café con cafeína como descafeinado.

Investigaciones difundidas por New Scientist y Nature Communications revelan que los efectos positivos del café exceden la acción de la cafeína y se deben también a compuestos como los polifenoles, que actúan sobre el microbioma intestinal y repercuten en la comunicación entre el intestino y el cerebro.

Según los estudios publicados por New Scientist y la revista científica Nature Communications, el consumo regular de café, con o sin cafeína, se asocia a mejores resultados en pruebas de memoria, atención y calidad del sueño, así como a una menor percepción de ansiedad, estrés y síntomas depresivos.

Los efectos benéficos se atribuyen tanto a la cafeína como a los polifenoles y otras sustancias vegetales presentes en la bebida, que favorecen el vínculo entre el aparato digestivo y el sistema nervioso central.

El consumo regular de café, con o sin cafeína, mejora las pruebas de memoria, atención y calidad del sueño según estudios recientes (Imagen Ilustrativa Infobae)

Equipos de la University College Cork, la Universidad de Parma y la Universidad de Trento analizaron en decenas de participantes los cambios rápidos en la composición del microbioma intestinal tras la introducción de diferentes tipos de café en la dieta, según detalla New Scientist.

Los datos muestran que la cafeína mejora la atención y reduce la ansiedad en consumidores habituales, mientras que el café descafeinado se vincula a una mejor memoria y un sueño más reparador. Ambos tipos presentan una asociación con niveles más bajos de estrés y depresión, lo que indica que existen compuestos adicionales con efectos relevantes.

El papel de los polifenoles en el café

El café se considera una de las fuentes más abundantes en polifenoles, compuestos de origen vegetal que el cuerpo transforma en metabolitos con efectos biológicos diversos. Tanto New Scientist como Nature Communications explican que los polifenoles poseen propiedades antiinflamatorias y pueden influir en la función cerebral.

Especialistas señalan que los polifenoles presentes en el café, incluidos los ácidos fenólicos y las melanoidinas formadas durante el tueste, participan en la producción de metabolitos vinculados a la microbiota intestinal. Estos metabolitos pueden atravesar la barrera intestinal y llegar al cerebro, incidiendo en la salud física, emocional y en la capacidad de adaptación al estrés.

Los estudios identifican una relación entre la presencia de metabolitos derivados de polifenoles en la orina de los participantes y la mejora en indicadores cognitivos. Estos resultados refuerzan el papel modulador de los polifenoles en el vínculo entre dieta, microbioma y estado mental, según destaca New Scientist.

El café es una fuente rica en polifenoles, compuestos vegetales reconocidos por sus beneficios en la salud cerebral y física (Imagen Ilustrativa Infobae)

Daniele Del Rio, investigador de la Universidad de Parma citado por New Scientist, subraya que “no todo el café es igual: incluso el grado de tueste influye notablemente en su composición química”. Por ello, la variedad y el método de preparación determinan el impacto de los polifenoles y sus beneficios asociados.

Interacción entre el café y el microbioma intestinal

Ambas publicaciones resaltan que el café contiene compuestos como melanoidinas y ácidos fenólicos que favorecen la diversidad microbiana y modulan la composición de las bacterias intestinales.

Estos componentes estimulan el crecimiento de bacterias beneficiosas, en particular de los géneros Lactobacillus y Bifidobacterium, reconocidos por su papel positivo en la salud digestiva y mental.

Además, estudios recientes detectan un aumento de bacterias productoras de butirato, como Lawsonibacter asaccharolyticus, tras el consumo continuado de café.

La modificación rápida de la microbiota al retirar y reintroducir el café fue calificada de “sorprendente” por John Cryan, de la University College Cork, en declaraciones a New Scientist. Tanto el café con cafeína como el descafeinado provocan cambios agudos en la composición bacteriana, lo que refuerza su efecto prebiótico y su influencia en el eje intestino-cerebro.

El café contiene melanoidinas y ácidos fenólicos que favorecen la diversidad de la microbiota intestinal, según estudios recientes (Imagen Ilustrativa Infobae)

Este eje representa una vía de comunicación bidireccional entre el aparato digestivo y el sistema nervioso central. Telmo Pievani, de la Universidad de Padua, señaló a New Scientist que “la influencia del café sobre el eje microbiota-intestino-cerebro puede ayudar a explicar la adaptación humana a diferentes dietas”, sugiriendo que estos cambios pueden producirse sin modificaciones genéticas, solo por ajustes en el ecosistema intestinal.

Impactos cognitivos y emocionales más allá de la cafeína

Nature Communications subraya que tanto el café descafeinado como el regular generan beneficios en memoria, atención y resiliencia frente al estrés. Estos efectos se observan en pruebas cognitivas, valoraciones sobre el estado de ánimo y cuestionarios acerca de la calidad del sueño e impulsividad.

La investigación muestra que los consumidores de café habitual presentan menor ansiedad y mayor atención, mientras que el descafeinado favorece la memoria y el sueño, según el equipo de New Scientist.

Tanto en consumidores habituales como en quienes no acostumbran a tomar café, ambos tipos de bebida contribuyeron a reducir los índices de depresión y estrés, aunque quienes no consumen café obtuvieron resultados levemente superiores en memoria.

Las mejoras cognitivas y emocionales se relacionan en mayor medida con la presencia de metabolitos de polifenoles que con la cafeína, lo que sugiere una acción conjunta de varios compuestos bioactivos del café. Estos hallazgos abren nuevas perspectivas para la prevención o tratamiento de trastornos mentales relacionados con el estilo de vida, según las publicaciones.

Variabilidad individual y perspectiva científica

Investigadores advierten sobre las limitaciones del estudio debido al tamaño reducido de la muestra y la heterogeneidad de los participantes (Imagen Ilustrativa Infobae)

La respuesta al café depende tanto de la composición del microbioma de cada persona como de la variedad y el método de preparación, según Nature Communications. La cantidad de polifenoles y otras sustancias activas varía según el origen del grano y el nivel de tueste, de modo que los efectos sobre la salud no son idénticos en todos los cafés.

El metabolismo de estos compuestos lo determinan las bacterias intestinales, y la diversidad microbiana explica por qué los beneficios del café se manifiestan con mayor intensidad en ciertos individuos.

Los investigadores advierten sobre las limitaciones del estudio por el tamaño reducido de la muestra y la heterogeneidad de los participantes; por ello, es necesario continuar investigando para precisar el papel del café en la salud mental y fisiológica a gran escala.

En ese sentido, Nicola Segata, de la Universidad de Trento, remarcó en New Scientist que la interpretación de los resultados debe hacerse con cautela debido al número limitado de participantes.

Por su parte, Pievani, desde la Universidad de Padua, consideró que estos hallazgos ilustran el potencial adaptativo del microbioma ante cambios en la dieta sin necesidad de evolución genética: los compuestos bioactivos del café podrían emplearse como herramientas de modulación en poblaciones diversas.

Aunque la evidencia sobre estos beneficios aumenta, el alcance de los resultados podría no ser universal y depender del perfil microbiológico individual, lo que subraya la necesidad de estudios más amplios y detallados para determinar la magnitud de los efectos y su relevancia en salud pública.

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