
El Ejército de Estados Unidos realizó ataques el jueves contra objetivos iraníes en la zona del estrecho de Ormuz, según informaron funcionarios estadounidenses a Axios y Fox News. Las operaciones incluyeron bombardeos sobre el puerto de Qeshm y Bandar Abbas.
El funcionario estadounidense aseguró que los ataques no suponen una reanudación de la guerra con Irán ni el fin del alto el fuego anunciado el 7 de abril. La misma fuente explicó que las acciones ocurrieron mientras Washington aguardaba la respuesta iraní a una propuesta que busca detener los combates, aunque sin resolver cuestiones centrales como el programa nuclear de Irán.
Medios estatales iraníes, como IRIB y Mehr, comunicaron que las defensas aéreas se activaron en el oeste de Teherán tras los ataques. Fuentes militares citadas por IRIB afirmaron que Irán lanzó misiles contra “unidades enemigas” después de lo que describieron como un ataque estadounidense a un petrolero iraní en el estrecho de Ormuz. Según la versión oficial, estas unidades sufrieron daños y abandonaron la zona.
Estados Unidos atacó “un petrolero iraní que viajaba desde aguas costeras iraníes cerca de Jask hacia el estrecho de Ormuz, así como otro buque que ingresaba al estrecho de Ormuz cerca del puerto emiratí de Fujairah”, declaró un portavoz del Cuartel General Central de Irán, Khatam al-Anbiya, en un comunicado difundido por los medios estatales.
“Al mismo tiempo, con la cooperación de algunos países de la región, llevaron a cabo ataques aéreos contra zonas civiles a lo largo de las costas de Bandar Khamir, Sirik y la isla de Qeshm”.
Durante la madrugada, se registraron explosiones en Bandar Abbas y en la isla Qeshm, informó la agencia Mizan, que atribuyó los estallidos en Qeshm a la interceptación de varios drones por las defensas aéreas. También se reportó que dos drones fueron derribados en Bandar Abbas, según fuentes de Tasnim.
En el caso de Teherán, la agencia estatal IRNA reportó dos explosiones de gran magnitud en la parte occidental de la capital y la activación de las defensas aéreas. Varios residentes relataron que los estallidos los despertaron y provocaron pánico, mientras los medios iraníes relacionaron estos sucesos con los ataques reportados en el sur del país. Dos funcionarios iraníes responsabilizaron a los Emiratos Árabes Unidos por parte de los ataques en el sur.

Mientras Estados Unidos sostiene que los ataques no significan la reanudación del conflicto con Irán, las autoridades iraníes describen los hechos como una agresión directa a un petrolero nacional y una respuesta defensiva con misiles. Ambas partes reconocen enfrentamientos en puntos estratégicos del sur iraní, aunque difieren en la interpretación de los objetivos y consecuencias inmediatas de los bombardeos.
El episodio se produce en un contexto de negociaciones abiertas para frenar la escalada militar, aunque, según funcionarios estadounidenses, los temas más conflictivos, como el programa nuclear iraní, permanecen sin solución.
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