
La Policía Control de Drogas (PCD) de Costa Rica detuvo este martes a 17 integrantes de una estructura criminal dedicada a la venta de drogas en las inmediaciones de centros educativos en diferentes barrios de Puntarenas, como resultado de una investigación iniciada en marzo de 2024. El operativo, realizado en 23 allanamientos simultáneos y con el apoyo de unidades especiales, permitió desarticular una red que, tras una serie de conflictos internos y violentos cambios de liderazgo, venía operando en la zona de Caldera y extendiéndose hacia Barranca y Chacarita.
Entre los resultados de este despliegue coordinado, la PCD decomisó 1.683.5 gramos de marihuana, 114 dosis de marihuana, 749.2 gramos de cocaína, 195 dosis de crack, un millón 897 mil colones, USD 4,459, 10 armas de fuego y 349 municiones, además de radios de comunicación, implementos para dosificación, una moledora eléctrica, dos cajas fuertes y 240 pares de artículos deportivos. Estos datos confirman la magnitud operativa y logística de la organización, cuyos miembros eran principalmente jóvenes entre 18 y 33 años.

Violento relevo en el liderazgo y expansión territorial de la red
El grupo criminal fue originalmente dirigido por Garbanzo Rodríguez, conocido como “Mufasa” y residente de Pavas, San José. Según la PCD, Mufasa tenía conexiones con estructuras como la de Marco Antonio Zamora Solórzano(“Indio”), Los Paveños y Los Myrie, lo que facilitó la distribución de cocaína, marihuana y crack en Caldera durante más de cinco años. En ese periodo, Mufasa se apropió de viviendas ajenas con el objetivo de controlar puntos de venta, incluso desplazando a vecinos que rechazaban involucrarse.
El 15 de agosto de 2025, Mufasa fue asesinado en un bar de Santa Ana en medio de disputas territoriales. Tras su homicidio, el liderazgo recayó en Rojas Rodríguez, alias “Moti”, hermano de Mufasa, quien, con el apoyo de otros miembros, dirigió una etapa de expansión hacia Barranca y Chacarita en Puntarenas. Este cambio precipitó divisiones internas y episodios violentos.
La fragmentación de la organización provocó al menos tres víctimas mortales en 2025: el propio Garbanzo Rodríguez(“Mufasa”) en agosto, Vargas Montero (“Pingo”) en noviembre y Cordero Mora el 20 de diciembre. Además, Moti sobrevivió a un atentado en diciembre de ese mismo año.

La organización y su operación criminal en detalle
La PCD detalló que la estructura estaba integrada por hombres y mujeres jóvenes que cumplían roles diferenciados. Además de Mufasa y Moti, entre los líderes se identificó a Monge Ramírez (28 años), encargado de abastecer el principal punto de venta y con antecedentes por receptación y tenencia de drogas; aunque, según las investigaciones, posteriormente se habría desligado del grupo.
Como vendedores participaron personas de entre 18 y 36 años, como Serrano Montero (“Calufa”, 21), Araya Rodríguez (“Chino”, 22), Montoya Arroyo (diversos registros de edad y antecedentes), Bustos Montero (20), Jiménez Bejarano (29), Chaves Núñez (20) y García Medina (36), la mayoría con antecedentes policiales por infracción a las leyes de tenencia y consumo de drogas. Entre las mujeres identificadas como vendedoras figuran las hermanas Rodríguez Montero (19 y 23 años) y Cabrera Araya (20), aunque no todas registraban antecedentes previos.
La administración del dinero recaía en Obando Guerrero, alias “Gamuza” (34 años), encargado, según las pesquisas, de gestionar préstamos bajo el esquema conocido como “Gota a Gota”.

Objetivos y alcance del operativo policial en Puntarenas
La intervención en Caldera y barrios aledaños, Salinas, Mata de Limón, Villanueva, Cambalache y Santa Marta— incluyó el allanamiento de 23 viviendas vinculadas a la red investigada. El despliegue contó con la participación de G-TRES, la Unidad de Intervención del Ministerio de la Presidencia, la Unidad Especial de Apoyo, la Dirección de Inteligencia y Análisis Criminal (DIAC), Guardacostas y Fuerza Pública, en coordinación con la Policía Control de Drogas.
De acuerdo con el reporte oficial de la PCD, el objetivo de las acciones fue recolectar pruebas y detener a sospechosos de liderar o participar en el narcomenudeo local. En 2023, la policía había intervenido puntos asociados a esta red y detenido a tres personas vinculadas al mismo entramado delictivo.

El operativo de este martes permitió desarticular en su totalidad a los 17 objetivos identificados por la investigación policial. La acción estuvo dirigida a reforzar la seguridad de las comunidades cercanas a centros educativos y contener la expansión de células criminales que, según la PCD, habían desarrollado una estructura compleja y eran capaces de reciclar sus liderazgos tras episodios violentos, además de articularse con otras organizaciones para la distribución de drogas en la provincia de Puntarenas.

