Alimentos y bebidas que podrían ayudar a reducir el riesgo de cáncer, según un doctor de Harvard

Alimentos y bebidas que podrían ayudar a reducir el riesgo de cáncer, según un doctor de Harvard

El riesgo de cáncer está influido en gran medida por factores externos como la alimentación, el entorno y los hábitos de vida (Captura de video: YouTube/@joinZOE⁩ )

Más del 90% del riesgo de cáncer está asociado a factores externos como el entorno, la alimentación y el estilo de vida, según explicó el Dr. William Li. Durante su participación en el podcast ZOE, el especialista señaló que la aparición de células cancerosas es un proceso natural del organismo, pero que ciertos hábitos pueden fortalecer los mecanismos de defensa y reducir la probabilidad de que se desarrollen tumores.

En ese sentido, destacó que algunos alimentos cumplen un rol clave en la prevención. Entre los más recomendados mencionó la soja, el tomate, las manzanas, los frutos rojos y bebidas como el café y el té, en especial el matcha.

Estos productos, respaldados por evidencia científica, contienen compuestos que contribuyen a reforzar el sistema inmunitario y a disminuir la inflamación, dos factores centrales en la aparición del cáncer.

El sistema inmunitario elimina de forma constante células potencialmente cancerosas que el organismo produce diariamente (Captura de video: YouTube/@joinZOE⁩)

El investigador y licenciado en bioquímica de la Universidad de Harvard también explicó que el cuerpo humano genera diariamente alrededor de 10.000 células cancerosas. Sin embargo, en la mayoría de los casos no representan un riesgo, ya que el sistema inmunitario actúa de forma constante para detectarlas y eliminarlas.

Según indicó, solo entre el 5% y el 10% de los casos tienen origen genético, mientras que el resto se vincula con factores como el tabaquismo, la exposición a sustancias tóxicas, la dieta y la inflamación crónica.

Efectos protectores de la soja contra el cáncer

Li argumentó en base a distintos estudios que la soja favorece la salud gracias a su fibra vegetal y a las isoflavonas, compuestos que actúan como fitoestrógenos, en especial la genisteína. “Estos compuestos no imitan al estrógeno humano, sino que lo bloquean, actuando de forma similar a algunos medicamentos”, afirmó.

Citando un estudio hecho con 5.000 mujeres diagnosticadas con cáncer de mama, el doctor expresó: “Aquellas que consumieron una taza de leche de soja diaria y unos 10 gramos de proteína de soja, tuvieron un 30% menos de riesgo de morir por cáncer de mama”.

La soja, rica en fibra y isoflavonas, se asocia a un menor riesgo de muerte y recurrencia del cáncer de mama (Imagen Ilustrativa Infobae)

Añadió que el consumo regular también se asoció a una menor recurrencia de la enfermedad y que esta protección se observó tanto en mujeres como en hombres.

Tomate, licopeno y la reducción del riesgo de cáncer de próstata

El tomate es otro alimento clave, principalmente por su contenido en vitamina C y carotenoides, especialmente el licopeno. El experto subrayó que “el licopeno es un compuesto natural que interrumpe el flujo sanguíneo hacia los tumores y tiene potentes efectos anticancerígenos”.

Mencionó un estudio desarrollado en Harvard que siguió a más de 36.000 hombres durante dos décadas. “Quienes comían entre dos y tres porciones de tomates cocidos a la semana tuvieron un 30% menos de riesgo de desarrollar cáncer de próstata”, comentó. Además, señaló que en los casos en que la enfermedad se presentó, los hombres que incluían tomate en su dieta habitual desarrollaron tumores menos agresivos.

El consumo regular de tomates cocidos, por su contenido en licopeno y vitamina C, reduce un 30% el riesgo de cáncer de próstata (Imagen Ilustrativa Infobae)

Recomendó combinar el tomate cocido con aceite de oliva virgen extra para optimizar la absorción del licopeno, al señalar que los beneficios se potencian cuando los carotenoides se cocinan lentamente en aceite.

El papel de las manzanas y los polifenoles en la prevención

Sobre las manzanas, resaltó su riqueza en polifenoles, como el ácido clorogénico. “Este compuesto antiinflamatorio, junto con la fibra de la manzana, reduce los biomarcadores inflamatorios y nutre la microbiota intestinal”, explicó.

Detalló que la fibra permite que las bacterias intestinales produzcan ácidos grasos de cadena corta, clave para reducir aún más la inflamación, directamente relacionada con la promoción del cáncer.

Beneficios de los frutos rojos y su fibra para el organismo

En la cuarta posición, el especialista mencionó los frutos rojos, como frambuesas, frutillas y arándanos. Expuso que “el color intenso de estos frutos se debe a las antocianinas, pigmentos que relajan los vasos sanguíneos, actúan como antioxidantes y dificultan el suministro de sangre a los tumores”.

Los frutos rojos como frambuesas y arándanos ofrecen altos niveles de antocianinas y fibra, esenciales para bloquear el flujo sanguíneo a los tumores (Imagen Ilustrativa Infobae)

Destacó que estos alimentos aportan una gran cantidad de fibra, especialmente las frambuesas, y señaló que un puñado de ellas es la baya con mayor contenido de fibra, un nutriente esencial para la microbiota intestinal y para reducir la inflamación, considerada un factor clave.

Café, té y sus compuestos para fortalecer las defensas

El Dr. Li dedicó un espacio a bebidas como el café y el té. En base a diversas investigaciones, señaló que ambos tienen polifenoles de alto valor; el té aporta catequinas, que bloquean la irrigación sanguínea a los tumores y refuerzan el sistema inmune. El café contiene ácido clorogénico, presente también en las manzanas, que reduce la inflamación.

“Para obtener el mayor beneficio, el té matcha es el más potente porque incluye toda la fibra de la hoja. Esto promueve el equilibrio de la microbiota intestinal, muy vinculada a la protección frente al cáncer”, afirmó en el ZOE podcast.

Hábitos de vida y factores de riesgo asociados al cáncer

Durante el podcast insistió en la relevancia de evitar factores de riesgo habituales, como el tabaco, el exceso de alcohol y el consumo de alimentos ultraprocesados o carnes procesadas, tales como jamón, salchichas y embutidos.

Las carnes procesadas, como embutidos y fiambres, están asociadas a un mayor riesgo por su impacto inflamatorio y su alto nivel de aditivos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Alertó que los refrescos, colorantes, edulcorantes y conservantes artificiales incrementan la toxicidad y favorecen la inflamación persistente.

También llamó la atención sobre los microplásticos presentes en envases y botellas: “No necesitamos un ensayo clínico para actuar: la acumulación de plástico en el cuerpo, aunque tarde años, no puede considerarse inocua”.

El especialista recomendó priorizar una dieta de estilo mediterráneo o asiático, reducir los ultraprocesados y limitar el contacto con plásticos: “Eviten comer o beber en recipientes de plástico siempre que sea posible”.

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