Stanley Kubrick, antes de Hollywood: descubren fotos inéditas realizadas en el subte de Nueva York

Stanley Kubrick, antes de Hollywood: descubren fotos inéditas realizadas en el subte de Nueva York

Stanley Kubrick, su vida como fotógrafo antes de ser cineasta

Stanley Kubrick inició su carrera visual en los subterráneos de Nueva York mucho antes de convertirse en uno de los cineastas estadounidenses más influyentes del siglo XX.

Un conjunto inédito de 18 fotografías tempranas tomadas en el metro de la ciudad será exhibido por primera vez en la Photography Show de Nueva York. Estas imágenes, adquiridas y descubiertas recientemente por la galería Duncan Miller de Los Angeles, ofrecen una mirada singular al pulso social de la década de 1940 y a los primeros experimentos narrativos de Kubrick.

Aunque gran parte del archivo fotográfico de Kubrick ya había sido mostrado al público en la exposición itinerante Through A Different Lens inaugurada en el Museum of the City of New York hace ocho años, estas 18 tomas específicas —todas realizadas entre la medianoche y las 06:00 horas— nunca habían sido expuestas fuera de las páginas de la revista Look.

La galería Duncan Miller identificó 18 obras al analizar un lote reciente (Galería Duncan Miller)

La propia galería Duncan Miller identificó estas obras al analizar un lote reciente, como indicó su director Daniel Miller: “Estas impresiones de Kubrick estaban enterradas profundamente en una compra reciente”. Este hallazgo marca una diferencia frente a cualquier cobertura previa del legado fotográfico del director al poner en circulación imágenes inéditas para coleccionistas y críticos.

Kubrick, nacido y criado en el Bronx, comenzó a fotografiar profesionalmente incluso antes de terminar la secundaria, cuando en 1945 fue admitido como reportero gráfico en Look, una revista enfocada en el relato visual de la vida cotidiana. Su promedio académico le impedía el acceso universitario, pero logró canalizar su atención minuciosa hacia la observación de los demás a través del lente.

“En la escuela era un inadaptado. Tenía muy poco interés por lo que me enseñaban, la lectura estaba relacionada a las tareas escolares. Creo que recién comencé a leer por placer cuando terminé el secundario. Sin embargo, sí había algo que despertaba mi interés: la fotografía”, dijo el director de La Naranja Mecánica y Senderos de Gloria, entre otras.

Para lograr la espontaneidad deseada, el joven Kubrick utilizaba un método discreto: llevaba su cámara al cuello y había acoplado un disparador de cable dentro del bolsillo del abrigo (Galería Duncan Miller)

“Empecé simplemente tomando la cámara y sacaba fotos. Aprendí luego a armar un cuarto oscuro y todas las cuestiones técnicas, y así seguí. Hasta que llegó el momento en que empecé a buscar la manera de venderlas, de convertirme en un profesional”, recordó Kubrick en una entrevista sobre esta pasión que comenzó cuando un vecino, Marvin Traub, quien también era un aficionado a la fotografía, le regaló su primera cámara, con quien revelaba en un cuarto oscuro que tenía en su hogar en el Bronx.

Entonces, Kubrick admiraba a Arthur Fellig, conocido como Weegee, un fotógrafo y reportero gráfico ucraniano especializado en documentar el ambiente callejero de Nueva York de manera desgarradora.

Kubrick pasaba horas en las calles, y así fue consiguió la imagen que sería el principio de todo. En 1945, cuando tenía 16 años, capturó a un vendedor de periódicos en su puesto, en una actitud derrotada, desconsolada, tras la muerte del presidente Franklin D. Roosevelt.

La primera foto que publicó en la revista

Llevó la imagen a Helen O’Brian, jefa del departamento fotográfico de la revista Look, una publicación que intentaba competir con Life a partir de las imágenes. Salió del edificio con USD 25 en el bolsillo. Meses después, colaboraciones mediante, terminó el secundario e ingresó al staff de Look, para convertirse así en el fotógrafo más joven de la historia de la revista.

Durante los cinco años que permaneció en Look, documentó escenas tan diversas como la rutina de un lustrabotas, el entrenamiento del boxeador Walter Cartier o los ensayos de la vedette Rosemary Williams. Abandonó la publicación en 1951, año en el que también realizó sus dos primeras películas documentales y concluyó su matrimonio con su novia de la secundaria.

El valor documental de este grupo de 18 imágenes reside en su contexto nocturno y su carácter transversal: Kubrick retrató con igual curiosidad los vagones llenos de jóvenes conversando, a mujeres enfrascadas en proyectos textiles en pleno trayecto, y a figuras solitarias sentadas en asientos forrados, escenas que testimonian la variedad de interacciones sociales promovidas por el transporte subterráneo.

Kubrick describía el metro como “una sala de lectura sobre ruedas, un paseo de enamorados y, después de las 23:00 horas, un albergue improvisado” (Galería Duncan Miller)

Kubrick describía el metro como “una sala de lectura sobre ruedas, un paseo de enamorados y, después de las 23:00 horas, un albergue improvisado”. Esa pluralidad se manifiesta en gestos sutiles: miradas, evaluaciones silenciosas y hasta una mujer cubriéndose la nariz.

Para lograr la espontaneidad deseada, el joven Kubrick utilizaba un método discreto: llevaba su cámara al cuello y había acoplado un disparador de cable dentro del bolsillo del abrigo, de modo que podía fotografiar sin ser detectado, como relató Daniel Miller.

El futuro director de El resplandor, 2001: una odisea del espacio y The Full Metal Jacket, entre otras joyas, solía disparar rollos enteros de película para extraer de ellos apenas “un puñado de imágenes contundentes”. Esta búsqueda de la naturalidad anticipa la ética de observación que marcaría todo su cine posterior.

Las fotografías reunidas por Duncan Miller Gallery se presentan junto a obras de la fotógrafa contemporánea Jacqueline Woods, en una edición que fortalece la relación entre la investigación documental de la posguerra y los discursos visuales actuales. El proyecto de la galería, Your Daily Photo, lleva desde 2012 distribuyendo imágenes de archivo a suscriptores de todo el mundo y apostando por descubrimientos que, como en este caso, amplían el mapa histórico de la fotografía estadounidense.

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