Los 70 de Imanol Arias: el delito que casi lo lleva a prisión, su amor de la adultez y el secreto para que no le ”entre el viejo”

Los 70 de Imanol Arias: el delito que casi lo lleva a prisión, su amor de la adultez y el secreto para que no le ”entre el viejo”

Imanol Arias

Los últimos años, puede decirse, han sido los más turbulentos en la vida de Imanol Arias. Principalmente, por los conflictos legales que mantuvo con la Hacienda de España y por los que la Justicia de su país terminó condenándolo a dos años y dos meses de cárcel. ¿El delito? La utilización de estructuras fiscales al margen de la legalidad para evitar la correcta tributación de sus impuestos. Es verdad que, tras un pacto previo con la Fiscalía Anticorrupción, en el que asumió su error y se comprometió al pago de la deuda, el actor pudo evitar la prisión. Sin embargo, al terminar semejante proceso, dijo haber superado un “cáncer moral”. Y es que, de verdad, la situación fue demasiado dura para el actor que este domingo está celebrando sus 70 años.

Entonces llegó para él una etapa de reconstrucción, en la que buscó perdonar su pasado y aprender a disfrutar de su presente. “Se trata de no caer en la edad. Impedir que el viejo entre en mí“, había dicho entonces. Esta etapa incluyó la meditación cuántica, además de una suerte de limpieza de contactos. Habló de “amistades dañinas” que había dejado de lado. Y hasta se jactó de estar solo asegurando: “He descubierto que soy el hombre de mi vida”. En otras palabras, parecía que había encontrado la paz consigo mismo y, por lo que declaraba, no tenía ninguna intención de volver a compartir su vida con nadie más.

Sin embargo, después de un largo tiempo en soledad, Imanol volvió a apostar al amor y se casó por cuarta vez con la argentina Nélida Inés Grajales. “No quiero comentar nada”, le dijo a los periodistas apostados en la puerta de su casa de Madrid cuando, a mediados del mes de enero de este año, se conoció la noticia de su boda y su inminente luna de miel a Bilbao. ¿Quién es la mujer que se ganó el corazón otoñal de Arias? Se trata de una abogada experta en derechos humanos, recibida en la Universidad Nacional de la Plata, que trabajó como administrativa en la Cámara de Diputados de la Nación y como asesora en el Senado entre 2013 y 2021.

Imanol Arias saliendo de la Audiencia donde llegó a un acuerdo con el fisco (EUROPA ESPAÑA SOCIEDAD)

Por lo que se supo, el actor y su actual esposa se habían conocido hace ya varios años, pero se reencontraron en un festival de Punta del Este y terminaron comenzando la relación en Buenos Aires en 2024, cuando él estaba protagonizando la obra Mejor no decirlo, junto a Mercedes Morán, en el Paseo La Plaza. “Resultó que éramos vecinos. Y al final, hemos decidido que vamos a cuidarnos y a estar juntos lo que nos queda”, dijo cuando la información sobre su matrimonio ya había ilustrado los portales de noticias de todo el mundo.

En ese lapso en el que Imanol se había instalado en la Argentina, donde en 1984 había protagonizado Camila, producción nominada a los Premios Oscar como Mejor Película de habla no inglesa, junto a Susú Pecoraro y Héctor Alterio, no sólo se habló del gran afecto que el español siente por esta tierra. También se hizo hincapié en su necesidad de tomar distancia de los escándalos que lo tenían como protagonista en su patria y que no lo dejaban vivir en tranquilidad. “Hacía tiempo que me había propuesto pasar una temporada en Buenos Aires y se me hacía ideal, porque es el único sitio en el que puedo pegar otro mood, muy lejos de aquel trajín laboral de dos décadas y de aquella constante presión mediática que tanto he padecido”, explicó.

Según su descargo, Imanol pecó de inocente. Sabía cómo ganar dinero con su trabajo, pero no sabía nada de inversiones. Y así, por estar mal asesorado, terminó con un juicio que duró más de una década. La causa en la que estuvo involucrado se conoció como Nummaria y fue un fraude fiscal que incluyó a 31 imputados. Según un escrito, el bufete de abogados presidido por Fernando Peña diseñó “estructuras societarias” para ocultar parte de las “rentas” de sus clientes. “No era consciente de lo sucedido, pero soy responsable. Devolveré hasta el último centavo”, declaró Arias, quien le tuvo que reintegrar al fisco la suma de 2 millones y medio de euros y así evitar una pena en expectativa de 28 años de prisión.

El actor junto a su esposa Nélida Grajales (EUROPA ESPAÑA SOCIEDAD)

Lo cierto es que, tratando de escapar del escarnio y del acoso mediático, Imanol cruzó el Atlántico. Y aquí, se encontró con una nueva oportunidad en el amor. La cuarta, si de relaciones estables se trata. Su primera vez en un Registro Civil había sido en 1980, cuando se casó con la actriz Socorro Anadón, de quien se divorció tres años más tarde. En tanto, en 1984 comenzó una relación con la periodista y actriz Pastora Vega, madre de sus hijos Jon y Daniel, con quien estuvo hasta 2009 sin firmar ningún papel. Y, en 2010, inició un romance con la fotógrafa Irene Meritxell, con quien se casó en 2017 y se separó cuatro años más tarde.

Nacido el 26 de abril de 1956 en Riaño, León, España, Manuel María Arias Domínguez -tal su verdadero nombre-, era el mayor de cuatro hermanos. Su padre era marino. Y, siendo un niño, se trasladó junto a su familia a la localidad vizcaína de Ermua, en País Vasco. Allí cursó sus estudios hasta llegar a anotarse en la carrera de peritaje industrial. Sin embargo, con 19 años, decidió abandonar las aulas para trasladarse a Madrid y empezar a probar suerte como actor, su verdadera vocación. Y mal no le fue: películas como Laberinto de pasiones, La muerte de Mikel o El Lute: camina o revienta y series de televisión como Anillos de oro, Brigada Central y Cuéntame cómo pasó, son la prueba de ello.

Según contó, su profesión y la consecuente fama, fue lo que le permitió dejar atrás una infancia donde se recordaba como un niño infeliz. “Mis padres nunca me besaban, ni acariciaban, ni mucho menos pronunciaban ‘te quiero’. Tal vez esa es la razón por la que hoy soy un hombre lleno de amor que requiere de abrazos”, dijo sobre esa época en la que debía ocupar el rol de hombre de la casa cada vez que su padre zarpaba. Y agregó: “La popularidad me sanó, luego me confundió, pero finalmente me hizo sentir muy querido“.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *