La advertencia del Instituto Republicano Internacional sobre la infiltración de regímenes autoritarios en América Latina

La advertencia del Instituto Republicano Internacional sobre la infiltración de regímenes autoritarios en América Latina

El director regional del Instituto Republicano Internacional, Antonio Garrastazu (Crédito: Gustavo Gavotti)

La influencia de regímenes autoritarios en América Latina, a través de mecanismos como la desinformación, la presión política y la articulación con actores locales, constituye una de las principales preocupaciones del Instituto Republicano Internacional (IRI), según expuso su director para la región, Antonio Garrastazu, en el marco de una agenda de encuentros de alto nivel que se desarrollará el próximo 29 y 30 de abril en Buenos Aires, Argentina, con líderes políticos y especialistas de nueve países.

«Estamos en un momento muy complejo a nivel geopolítico, definitivamente“, afirmó Garrastazu en entrevista con Infobae al describir el escenario actual.

El directivo explicó que el IRI —fundado en 1983 por iniciativa del presidente Ronald Reagan para promover la democracia en el contexto de la Guerra Fría— busca fortalecer su trabajo en la región a partir de vínculos con gobiernos, legisladores, sociedad civil y medios de comunicación independientes.

“Para nosotros es imprescindible poder estar y colaborar en nuestra región”, señaló, y remarcó la interdependencia con Estados Unidos: “Todo lo que pasa en América Latina es clave para Estados Unidos y viceversa”.

En relación con la Argentina, destacó su rol dentro de la agenda del organismo. “Para nosotros es el centro, indiscutiblemente, un país donde vemos esos valores” de libertad, democracia y progreso.

En entrevista con Infobae, el director del IRI para la región, Antonio Garrastazu, evaluó el escenario geopolítico, se refirió a situación en Venezuela y advirtió sobre el deterioro de los sistemas políticos (Crédito: Gustavo Gavotti)

Desinformación e interferencia externa

Uno de los ejes principales de las investigaciones del IRI es la interferencia de regímenes autoritarios en las democracias de la región. Para Garrastazu, esa interferencia no opera de manera abstracta: tiene formas y actores plenamente identificados.

Al ser consultado sobre las “influencias malignas” que el organismo monitorea en el país, describió una operación de desinformación activa contra el gobierno de Javier Milei.

«Cuando digo influencias malignas, digo, por ejemplo, temas de Rusia. Ha habido historias de desinformación contra el gobierno de Milei por los rusos. Doscientos ochenta mil dólares que ganan. Es un tema preocupante para la democracia”, advirtió.

La preocupación del IRI no se limita a las operaciones informativas. Garrastazu también señaló la presencia física de estructuras vinculadas a regímenes autoritarios en suelo argentino, en referencia a una instalación que lleva años en el radar de los organismos de seguridad occidentales.

El tema no de China, sino del Partido Comunista, que tiene una base satélite aquí, es importante. Es preocupante”, afirmó a este medio.

La estación espacial de monitoreo profundo opera en la provincia argentina de Neuquén desde 2018, en el marco de un acuerdo firmado en 2012. La instalación, de 200 hectáreas, funciona bajo control exclusivo de la parte china con acceso restringido para las autoridades argentinas, una condición que fue cuestionada en su momento por el Comando Sur de Estados Unidos.

Antonio Garrastazu expuso sobre los desafíos en materia de seguridad y democracia en el contexto de actividades desarrolladas en Buenos Aires (Crédito: Gustavo Gavotti)

Según explicó Garrastazu, estas dinámicas forman parte de estrategias más amplias que buscan incidir en los procesos políticos y en la opinión pública. Frente a esto, el instituto desarrolla programas orientados a fortalecer capacidades locales.

Trabajamos con periodistas para que puedan identificar qué es la verdad y qué no, y puedan también contrarrestar la narrativa con datos”, precisó.

Crimen organizado transnacional

En relación con el avance del crimen organizado transnacional, Garrastazu identificó países específicos donde el fenómeno concentra mayor atención del organismo.

Nosotros estamos, particularmente, muy enfocados en República Dominicana, en Panamá y en Ecuador”, precisó. Sobre este último caso, describió el impacto en la seguridad interna debido a la violencia.

“En Ecuador, obviamente, en temas del crimen transnacional es importantísimo. En el sentido de lo que se está viendo en las calles. Hay un toque de queda en los diferentes departamentos del país”.

Según explicó, el objetivo del IRI es que esas experiencias puedan ser compartidas a nivel regional.

“Queremos que, por ejemplo, Ecuador intercambie lo que están haciendo, y lo que está haciendo República Dominicana en el tema de los puertos en el Caribe”.

Gustavo Gavotti

Mencionó, además, las misiones conjuntas entre Estados Unidos y Ecuador en el marco del Escudo de las Américas, un mecanismo de cooperación contra el narcotráfico y el crimen organizado impulsado por el presidente Donald Trump que también integran Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, República Dominicana, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago.

«Lo que queremos es, después de estas reuniones, tener un mapa de ruta“, explicó. El trabajo incluye la articulación con parlamentos para impulsar debates y proyectos de ley que aborden el problema desde una perspectiva regional y no solo nacional.

Los riesgos a futuro y la agenda en Buenos Aires

Al proyectarse hacia los próximos cinco años, Garrastazu incluyó entre sus preocupaciones el historial de regímenes hostiles que han marcado la región.

“Rusia e Irán nos preocupan muchísimo, particularmente qué va a pasar ahora con Irán y las negociaciones”, afirmó. En la misma línea, agregó: “A ver qué va a estar pasando, por ejemplo, con China. Porque China tiene un poder brutal y lo puedes ver en cada país”.

Además, señaló sus inquietudes sobre la dinámica interna de los sistemas políticos y la proliferación de organizaciones construidas alrededor de una sola figura, sin bases orgánicas ni mecanismos de renovación.

Me preocupa mucho el tema de los partidos políticos. Son los que hacen las políticas públicas, los que mueven las instituciones”, afirmó.

Donald Trump posa junto a presidentes de países de la región durante la cumbre

La agenda del IRI en Buenos Aires incluye un foro de seguridad hemisférica con la ministra de seguridad argentina, Alejandra Monteoliva; la vicepresidenta de Honduras, María Antonieta Mejía Sánchez; la ex vicepresidenta colombiana, Marta Lucía Ramírez y la senadora Patricia Bullrich, entre otros líderes, asesores y ministros regionales.

El organismo tiene previsto además un foro en la Patagonia el próximo mes, vinculado a la importancia geoestratégica de la región y al tema de los minerales críticos.

“Queremos acciones. Cómo se hacen políticas públicas para poder resolver temas de seguridad en la región”, concluyó Garrastazu.

La entrevista completa

– El Instituto Republicano Internacional lleva más de cuatro décadas trabajando por la democracia en más de 100 países. ¿Qué lectura hace el instituto sobre el estado actual de la democracia en América Latina, y por qué este momento justifica una agenda de alto nivel como la que desarrollan esta semana en Buenos Aires?

Nosotros estamos en un momento muy complejo a nivel geopolítico, definitivamente. América Latina y el Caribe es el centro, yo creo, de las políticas públicas, de las comunicaciones, de los procesos políticos. Y es una región, yo siendo norteamericano, viviendo en Estados Unidos y el IRI siendo una organización norteamericana, para nosotros es imprescindible poder estar, colaborar en nuestra región. Estamos con muchas ganas de estrechar estas relaciones, porque vemos que todo lo que pasa en América Latina es clave para Estados Unidos y viceversa. Tenemos unas alianzas políticas muy importantes, culturales, financieras. En Florida, en Miami particularmente, tienes unos enlaces militares muy importantes. Tienes la Escuela de las Américas, tienes el Plan Colombia en Colombia. Para nosotros, América Latina y el Caribe es clave. Y dentro de esta administración del presidente Trump y el secretario Rubio, han visto en su estrategia de seguridad nacional, que América Latina es clave para nuestra y vuestra, juntos, prosperidad. Sin uno u otro no podemos llegar a nada.

Nuestra seguridad es nuestra fortaleza y estamos invirtiendo en América Latina y en el Caribe muy fuertemente. Justo la semana pasada, estuvimos en Honduras con Azfura, un presidente muy aliado. Hemos estado en Ecuador, estamos trabajando de la mano con el presidente Paz en Bolivia. En estos temas de políticas públicas, es muy importante que el gobierno de Paz sea sobresaliente para que puedan ver, no solamente los bolivianos, sino América Latina, lo importante que es apoyar a gobiernos que creen en la prosperidad, en el Estado de derecho, en el sector privado.

Para nosotros, Argentina es el centro. Para nosotros es, indiscutiblemente, un país que vemos todos esos valores. En la política, el presidente Milei acaba de estar en Israel, otro aliado importante. Temas de seguridad, temas geopolíticos, temas de los minerales críticos, que eso es clave. Y yo creo que el presidente Milei y La Libertad Avanza, están viendo estos temas como un tema existencial.

Nosotros queremos estar aquí y por eso nos trae aquí esta semana cuatro grandes eventos en diferentes temas. Porque vemos aquí que hay también, aparte de estas oportunidades, en buen sentido de la palabra, hay mucha voluntad política a todos los niveles, que también nos ayuda a nosotros poder trabajar y colaborar con los diferentes entornos: gobierno, sector privado, sociedad civil, periodistas, para poder promover la democracia.

¿Por qué es tan importante invertir en América Latina y en Argentina Por el tema de la prosperidad, seguridad y la fortaleza regional.

– El IRI describe a Argentina como un “aliado estratégico de Occidente” y un actor central de la agenda hemisférica. ¿Qué cambió concretamente en el país para que ocupe ese lugar, y qué se espera de Buenos Aires en términos de liderazgo regional?

Aquí vemos varias oportunidades. La voluntad política, la cercanía del gobierno de Milei: un gobierno democráticamente elegido. Es un experimento muy fuerte de hace dos años que ahora está en otro entorno económico, político, de apertura. Entonces aquí vamos a tratar varios temas la semana que viene. Vamos a estar trabajando con nueve países alrededor de la región: República Dominicana, Paraguay, Ecuador, Honduras, Chile, Panamá. Con legisladores, para ver temas de políticas públicas, en cómo fortalecer la región y ver cuáles son las barreras que puede haber en temas geopolíticos, en minerales críticos, en seguridad, en contrarrestar influencias malignas. Cuando digo malignas, digo, por ejemplo, temas de Rusia.

Obviamente, ustedes tienen tremendo problema aquí (Argentina) con Rusia, por lo menos lo que he leído yo, que ha habido no sé cuántas historias de desinformación contra el gobierno de Milei por los rusos, no sé, doscientos ochenta mil dólares que ganan. Es un tema preocupante para la democracia.

El tema no de China, sino del Partido Comunista, que tiene una base satélite aquí (Argentina). Es importante. Es preocupante. Entonces, queremos hablar de esos temas dentro de los diferentes partidos, diferentes países, para ver cómo se ponen esas políticas públicas de los temas transnacionales de la región.

– El IRI identifica como una de sus prioridades regionales la lucha contra la influencia de regímenes autoritarios en las democracias latinoamericanas. ¿Puede describir cómo opera concretamente esa interferencia hoy y que ejemplos concretos nos puede dar?

Nosotros nacimos en el 83 con un llamado del presidente Reagan a nuestro Congreso, que hacía falta una organización que promoviera la democracia alrededor del mundo. Estamos hablando del tema de la Guerra Fría y con eso teníamos la Fundación Nacional para la Democracia, que nosotros somos parte importante.

Nosotros nos enfocamos particularmente en estos países autoritarios. Es nuestra razón de ser. Piensa en Cuba, Venezuela, Nicaragua, Rusia, China, Irán, Belarús, etcétera. Y nosotros ahí lo que hacemos, lo que empezamos ahí, que es muy importante trabajar, es en fortalecer la sociedad civil. En Venezuela, por ejemplo, la oposición, los partidos políticos, crear partidos políticos. En Cuba, aportar a los presos políticos alrededor de la región, pero particularmente en esos tres países, para que ellos puedan seguir su lucha contra los regímenes. La libertad de religión para nosotros es muy importante, particularmente en Cuba y Nicaragua, donde hay esta represión brutal.

Nosotros lo vemos no tanto como un tema de católicos o evangélicos, sino como un tema de derechos humanos, que uno puede escoger la religión que quiera. Trabajamos también con periodistas, como la voz, los oídos, los ojos de los ciudadanos, para contrarrestar estos mensajes que puedes ver en Cuba, Nicaragua y en China, que el Partido Comunista tiene unos, unos recursos brutales. Trabajamos con periodistas para también que ellos puedan identificar qué es la verdad, qué no, y puedan también contrarrestar la narrativa con datos.

Lo primordial para nosotros es trabajar con medios independientes. Por ejemplo, en Venezuela, donde puedan tener esta voz y puedan también contrarrestar la desinformación del régimen, en este caso ya no tanto de Maduro, sino del régimen de Venezuela en general.

La semana que viene vamos a trabajar aquí (Argentina) con líderes regionales, al nivel ejecutivo. Muchas son mujeres. Vamos a tener aquí a la vicepresidenta de Honduras, a la ex vicepresidente Marta Lucía Ramírez, de Colombia, que también fue diputada, ministra de Relaciones Exteriores, de Defensa. También ministras de Ecuador, Paraguay. Va a estar aquí también la ex ministra de Seguridad y actual senadora Patricia Bullrich. La ministra de Seguridad actual, que nos servirá como host o anfitriona. Va a estar con nosotros para hablar sobre los temas de seguridad y prosperidad, pero particularmente el tema de seguridad que nos preocupa en la región y ver cómo podemos buscar soluciones.

Entonces, nosotros somos esta organización que, obviamente, tenemos diálogos y veremos a todos estos líderes juntos para intercambiar buenas prácticas y lecciones aprendidas. Pero aparte de eso, queremos acciones. Cómo se hacen políticas públicas para poder resolver temas de seguridad en la región.

– ¿Qué diagnóstico comparten todos estos líderes que estarán presentes en BUenos Aires próximamente sobre el avance del crimen transnacional organizado en el hemisferio? ¿Qué mecanismos concretos pueden surgir de una mesa como esta

Mira, uno de los temas que nosotros nos enfocamos muchísimo es el tema del crimen transnacional y represión transnacional. ¿Qué están haciendo aquí en Argentina ¿Qué están haciendo en Ecuador? ¿Qué están haciendo en Paraguay? Para ver estas lecciones aprendidas y cuáles son las barreras que hay y cómo se puede trabajar regionalmente para poder cubrir esos huecos con leyes o políticas públicas y aprender uno de los otros. Lo que nosotros queremos es, después de estas reuniones, tener un mapa de ruta y ver cómo se puede lidiar con estos temas. Es poder reunir estos líderes y poder sacar unas políticas públicas. Entonces, nosotros como IRI, que una de nuestras especialidades es trabajar en las legislativas, en las, las asambleas nacionales o parlamentos, para poder pasar estas leyes o para poder que se discutan en comisión.

– El crimen organizado transnacional opera como una amenaza a la seguridad pública: financia campañas, penetra sistemas judiciales y captura territorios enteros. ¿En qué países de la región considera que estos actores están más avanzados?

Nosotros estamos, particularmente, muy enfocados en República Dominicana, en Panamá y en Ecuador.

En Ecuador, obviamente, en temas del crimen transnacional es importantísimo. En el sentido de lo que se está viendo en las calles. Hay un toque de queda en los diferentes departamentos del país. Estados Unidos, Ecuador, Panamá, Argentina, Paraguay forman parte del Escudo de las Américas, que una de sus prioridades es contrarrestar el tema transnacional. Estados Unidos y Ecuador están en misiones juntas para tratar de ver esos temas. Lo estamos viendo allí y queremos que, por ejemplo, Ecuador intercambie lo que están haciendo, y lo que está haciendo República Dominicana en el tema de los puertos en el Caribe. Se trata de que se pueda aprender uno del otro.

Y aparte de eso, uno de los temas muy importantes que estamos viendo alrededor de la región, pero en particular aquí en Argentina, también en Ecuador y en otros países, pero en Argentina, es el tema de los partidos políticos.

Una de las iniciativas que tenemos se llama el Democratic Markets Initiative, la Iniciativa de los Mercados Libres, y es trabajar con los partidos políticos para que puedan identificar cuáles son los mensajes que le van a estar dando a los ciudadanos de por qué es tan importante invertir en el libre comercio, por qué el desarrollo económico vía el libre comercio es tan importante y las ventajas. Estamos trabajando con los partidos políticos para identificar cuáles son estos temas y cómo el IDI puede aportar.

– El IRI trabaja con jóvenes líderes en toda América Latina promoviendo las ideas de libertad y libre mercado. El estudio regional que presentan esta semana en Argentina, ¿qué revela sobre cómo están recibiendo esas ideas las nuevas generaciones?

Mira, yo creo que bastante bien. Las nuevas generaciones están mucho más abiertas. En muchos países lo estamos viendo, tanto en Estados Unidos como en otros, son un poquitico más abiertos o no necesariamente piensan que el Estado les tiene que dar todo.

Por lo menos lo estamos viendo en diferentes generaciones, en diferentes líderes con los que estamos trabajando. Vemos una apertura.

Nosotros queremos enseñar por qué el libre comercio o la liberación de mercados, es tan clave para la prosperidad de las comunidades. Y lo queremos enseñar con datos y después ayudar a los partidos, a los actores políticos, a enfocar sus mensajes en campaña para sus bases o a otros.

La seguridad y la prosperidad es uno de los temas fundamentales. Y esto fue justo antes que la estrategia nacional de seguridad nacional de Estados Unidos. Nosotros hemos estado trabajando en estos temas.

– ¿Cómo cambió la región tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela

Eso es una pregunta espectacular. Para mí, como IRI, nosotros pensamos el tema de la transición y las elecciones, es fundamental para el estado de derecho, para los negocios, para la democracia, las instituciones, para que todo pueda ser viable y sustentable al futuro. Lo que pasó el tres de enero le ha dado una esperanza a los cubanos. Definitivamente, Díaz-Canel y los Castro están diciendo: “Pues los cubanitos que teníamos ahí no hicieron nada”. El armamento de Rusia no funcionó. Entonces, esto también psicológicamente ha dado una paliza a todo lo que se pensaba de Venezuela.

Cuba siempre ha sido el núcleo. Por ejemplo, con el tema de los médicos cubanos, que sirvió como tráfico humano, porque le pagaban tres mil dólares por cada cabeza al gobierno y a ellos le daban cien dólares y sus familias allá en Cuba no podían hacer nada.

Nicaragua empezó a soltar cincuenta presos políticos. Bahamas empezó a hablar un poco. Entonces, tienen como temor, que no pueden estar libremente haciendo lo que les da la gana. Ha tenido impacto, obviamente, con temas de China, Rusia, el petróleo. Lo que pasó fue impactante y yo creo que eso va a ayudar a la apertura y a la democracia alrededor de la región. Definitivamente

– Si tuviera que identificar el mayor riesgo para la democracia en América Latina en los próximos cinco años, ¿cuál sería, y qué debería hacer la comunidad internacional para prevenirlo?

Rusia e Irán, nos preocupan muchísimo, particularmente qué va a pasar ahora con Irán y las negociaciones. Eso es algo imprescindible y muy preocupante.

Todo ese tema geopolítico me preocupa muchísimo de aquí a cinco años. A ver qué va a estar pasando, por ejemplo, con China. Porque China tiene un poder brutal y lo puedes ver en cada país.

A mí me preocupa el tema de la democracia en el sentido de los partidos políticos. Me preocupa mucho los partidos políticos. Por eso nosotros estamos trabajando en los partidos políticos, porque vemos que los partidos políticos, muchos de ellos están deshaciendo de la democracia, que son los que no tienen oportunidades, crean otros partidos.

O sea, lo ves en Ecuador con el ADN, que se creó este partido alrededor de una persona. Eso me preocupa. Los partidos políticos son sumamente importantes porque son los que hacen las políticas públicas, los que mueven las cosas, las instituciones. Entonces, me gustaría que los partidos políticos sean mucho más fuertes y estén más institucionalizados y más democráticos, en el sentido que los que puedan subir por los rankings, que no sean siempre los más viejos, por ejemplo.

Una cosa con la que tengo mucha esperanza es con Venezuela. Nosotros como IRI hemos estado enfocados en Venezuela. La razón del IRI son los países autocráticos. Yo no veo elecciones este año. El timeline no lo pongo yo, eso ya es entre Venezuela y Estados Unidos. Pero sí creo que en los próximos cinco años vamos a tener una Venezuela fuerte, libre, con una transición electoral importante que creo que puede ser un ejemplo para la región. Pero hay que hacer muchas cosas, hay que transformar el CNE, hay que reformar la justicia, el registro de los votantes alrededor del mundo. Entonces, eso va a tomar tiempo, pero tengo mucha esperanza que por lo que pasó en Venezuela, que Cuba en un momento también se pueda poco a poco mover más hacia los países democráticos. Así que, hombre, no tengo más esperanza que tenía a lo mejor el año pasado o hace dos años.

– ¿Cómo evalúa las declaraciones de María Corina Machado sobre el riesgo de “anarquía” en Venezuela si no se define un cronograma electoral claro?

María Corina está en una situación complicada. Definitivamente, ella es la líder de los venezolanos y las encuestas lo dicen. Ella es muy popular, muy popular, mucho más popular que Delcy. Marco Rubio es más popular que Delcy. Trump también.

Ella yo creo que tiene que también lidiar mucho con los diferentes poderes que hay, tanto dentro de Venezuela, con la oposición, con el mundo, con la plataforma unitaria…Pero yo creo que, al final van a haber elecciones. Claro, el tema son las tres fases de Estados Unidos. Ahora están recuperando el país. Yo sé que eventualmente María Corina va a tener que regresar. A mí me gustaría que sea de la mano, si es posible, con Estados Unidos, porque claro, Estados Unidos es un gran aliado de Venezuela, siempre lo ha sido, de la región.

Estados Unidos está ahora diciendo: “Mira, tú eres la líder, pero vamos a llegar a un punto”. No sé cuánta paciencia va a tener. Yo sé que el presidente Trump, Marco Rubio dice que va a haber transición. Así que si él está encargado de eso, yo sé que lo va a haber. Ahora el tema es el tiempo. Ahí María Corina y su equipo van a tener que decidir cuándo es la mejor ventana de oportunidad para ellos. No sé si va a ser tan fácil, pero espero que la puedan encontrar.

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