
El estreno del documental Ronaldinho en Netflix volvió a poner en primer plano la figura del astro brasileño, pero también iluminó dos episodios relevantes de su historia: el vínculo con Lionel Messi en sus inicios en Barcelona y uno de los episodios más oscuros de su vida, su detención en Paraguay en 2020.
Las declaraciones de los protagonistas, en ambos casos, permitieron reconstruir desde adentro una relación que marcó una era y, al mismo tiempo, comprender el impacto personal de un proceso judicial que sorprendió al mundo del fútbol.
El origen de una sociedad inolvidable

El relato encuentra uno de sus puntos de partida en aquel 1 de mayo de 2005, cuando Messi marcó su primer gol oficial con la camiseta del Barcelona tras una exquisita asistencia de Ronaldinho en el Camp Nou. Aquella imagen del argentino subido a los hombros del brasileño dio la vuelta al mundo y simbolizó el traspaso de una era a otra.
En el documental, Messi recordó el contexto de aquel vestuario y el rol que ocupaba Ronaldinho en esos años: “Era un equipazo. Jugaba muy bien. Él era el más importante dentro del vestuario y la manera de acercarse a mí, de cómo me trató desde el primer día, me hizo que todo sea mucho más fácil, que me relaje, que disfrute de jugar, de estar ahí en ese vestuario, en esos momentos. Le agradezco mucho siempre todo y le tengo un aprecio especial”.
Por su parte, Ronaldinho también se detuvo en los comienzos de esa relación que, con el tiempo, se volvería histórica: “Él ya tenía talento y ya se destacaba en la categoría juvenil. Cuando él llegó nuestra amistad se dio naturalmente. Nos llevábamos bien dentro y fuera del campo”.
Lejos de cualquier construcción posterior, ambos coincidieron en que el vínculo fue espontáneo, natural, casi inevitable. El brasileño, ya consagrado, adoptó a un adolescente de 17 años que empezaba a asomar, y ese gesto marcó profundamente al rosarino.
Uno de los momentos más destacados del documental es el recuerdo de aquella jugada que quedó grabada en la memoria colectiva, tanto de los fanáticos del Barcelona como del fútbol en su totalidad. Leo revivió ese instante con detalles que revelan tanto la emoción como la influencia de Ronaldinho en su crecimiento.
“En ese partido había hecho el primer gol y me lo anularon por fuera de juego. Fue una locura después poder debutar en esa cancha, de poder hacer mi primer gol y puede ser que Dinho lo haya hecho a propósito y que haya hecho todo lo posible para que yo haga el gol en ese momento. Conociéndolo y sabiendo cómo es él”, contó.
El argentino también se detuvo en el icónico festejo: “El festejo fue muy espontáneo, muy natural. Quedamos ahí, me hizo subir a cocochito y yo en ese momento no entendía nada. Estaba en un sueño por haber hecho un gol en el Camp Nou, por haber estado en ese momento. Me subí y ese festejo dio la vuelta al mundo”.
Aquel partido frente al Albacete iba a comenzar a allanar el camino al título del equipo culé. Mientras que La Pulga ingresó desde el banco y convirtió sobre el final, el goleador de aquella camada, Samuel Eto’o, había abierto el marcador a los 66 minutos. Ese instante no solo significó el primer gol de Messi en la élite, sino también una muestra del liderazgo afectivo de Ronaldinho dentro del grupo.

El documental también abordó la etapa más compleja del brasileño en España: el declive del rendimiento de Ronaldinho en Barcelona y las críticas que recibió por su vida fuera del campo con la presión mediática que lo ponía en el foco de fiestas y reuniones extrafutbolísticas.
Messi no esquivó ese recuerdo y deja ver el impacto que le generó: “Me dolía mucho escuchar eso. Verlo en esa situación, después de todo lo que había hecho por mí, me dolía pero yo era muy joven y muchas cosas se me escapaban”.
El argentino incluso relató un episodio puntual que lo marcó: “No me voy a olvidar nunca que un día andaba con una molestia en un aductor, una lesión, y se decía que era mentira, que no quería entrenar y no quería jugar. Pero salió a un entrenamiento con molestias y se terminó de romper, él lo sabía, pero salió como para decir ‘ven que no era mentira’. Fueron difíciles esos momentos. Lo vi sufrir injustamente porque él hizo que el Barcelona vuelva a ser grande otra vez”.

El capítulo más oscuro: Paraguay
Otro gran eje del documental se sitúa en marzo de 2020, cuando Ronaldinho y su hermano Roberto ingresaron a Paraguay con documentos falsos. El viaje tenía como objetivo participar en actividades benéficas y compromisos comerciales, pero rápidamente se transformó en un escándalo judicial.
El 4 de marzo de ese año arribaron a Asunción, y apenas dos días después, tras un allanamiento en su suite del Hotel Yacht & Golf Club, las autoridades encontraron pasaportes y documentos paraguayos apócrifos. La Justicia consideró que existía riesgo de fuga y ordenó la prisión preventiva.
Así, Ronaldinho fue trasladado a la Agrupación Especializada, una sede policial de máxima seguridad, donde permaneció durante 32 días. Luego, tras el pago de una fianza de 1.6 millones de dólares, pasó a cumplir arresto domiciliario en un hotel del centro de Asunción, donde permaneció bajo estricta vigilancia durante varios meses. Finalmente, el 24 de agosto de 2020, tras un total de 171 días de detención, fue liberado bajo la figura de suspensión condicional del procedimiento, con el pago de una multa económica.
En el documental, Ronaldinho revivió ese período con crudeza: “Mi hermano siempre se ha encargado de mis cosas desde el principio. Es como un padre para mí. Creo que estar preso en Paraguay fue el peor momento, sin duda. ¿Por qué tenía ese pasaporte? Porque me lo dieron. Esa persona fue a mi casa a llevármelo”.

Pese a la gravedad del contexto, también contó cómo intentó sobrellevar la situación dentro de la cárcel: “En la cárcel hice amigos, todos jugaban al fútbol, todos practicaban ese deporte y haber jugado un partido entre presos y policías era una forma de olvidar lo que estaba pasando, haciendo lo que más me gustaba. Fui campeón ahí también», bromeó sobre aquel duelo que recorrió el mundo y en el cual su equipo se impuso por 11-2.
Sin embargo, dejó en claro su postura sobre el caso: “Estuve preso por una situación en la que no tuve nada que ver, por lo que es horrible”.
Su hermano, Roberto, aportó su versión: “Fue muy loco lo que sucedió, nunca nos imaginamos pasar por una situación como esa. Vivir una situación así. Fue un viaje… importante, todo fue muy rápido. Confías en alguien y esa persona no cumple con su palabra. Estaba sorprendido. Nos declararon inocentes, no tuvimos nada que ver con eso. Nos vimos involucrados en una situación que no nos competía, no teníamos nada que ver. Yo asumo toda la responsabilidad porque quizás debí haber estado más alerta, haber tenido otra postura, pero fui negligente y confié”.

Desde la investigación, el fiscal Federico Delfino recordó el impacto del caso: “Había una alteración social por la llegada de Ronaldinho a Paraguay. Lo primero que me pasan es la fotografía de un pasaporte, de Ronaldinho, paraguayo… me llamó la atención. Ronaldinho estaba en la suite presidencial jugando a la Playstation sin entender lo que pasaba. Se lo imputa y se pide su prisión preventiva por asociación criminal y uso de documentos públicos falsos. Ronaldinho y su hermano, a día de hoy, no tienen cuentas pendientes con la justicia paraguaya”.
El periodista Jorge Vera, por su parte, dejó una reflexión que atravesó toda la cobertura y sembró la duda sobre el trasfondo desconocido de aquella situación: “Todos nos preguntábamos cuál era la necesidad que él, siendo Ronaldinho, brasileño, reconocido mundialmente, tenga un documento que no es suyo”.

