
El aceite de oliva extra virgen, tradicional de la dieta mediterránea, ha ganado protagonismo en la investigación médica internacional por sus efectos positivos en la salud cardiovascular. De acuerdo con estudios recientes, el consumo regular de aceite de oliva extra virgen se relaciona con una reducción de la mortalidad por enfermedades cardíacas, resultado que ha captado la atención de instituciones como la Harvard T.H. Chan School of Public Health y publicaciones especializadas como The American Journal of Clinical Nutrition.
Este alimento, distinguido por su alta concentración de antioxidantes y grasas monoinsaturadas, se posiciona como un aliado clave en la prevención de enfermedades crónicas. Expertos de Harvard destacan que el aceite de oliva extra virgen no solo sobresale por su sabor y versatilidad culinaria, sino también por su método de extracción, que garantiza la conservación de compuestos bioactivos.
La definición de extra virgen exige prensado en frío, sin intervención de procesos químicos ni calor excesivo, conservando un bajo nivel de ácidos grasos libres y una elevada presencia de polifenoles.
Cómo ayuda el aceite de oliva extra virgen a disminuir la mortalidad cardiovascular
La relación entre el consumo de aceite de oliva extra virgen y la salud cardiovascular se ha consolidado a partir de evidencia científica recogida por universidades de referencia mundial. Según la Harvard T.H. Chan School of Public Health, la inclusión habitual de aceite de oliva extra virgen en la alimentación contribuye a reducir el riesgo de enfermedades cardíacas y mortalidad asociada.
Esta afirmación se sustenta en estudios difundidos por The American Journal of Clinical Nutrition, los cuales muestran que quienes incorporan este aceite en su dieta presentan menores tasas de mortalidad por causas cardiovasculares en comparación con los que optan por otras fuentes de grasa.

El efecto protector se atribuye a la combinación de polifenoles y ácido oleico, un ácido graso monoinsaturado que compone cerca del 75% del perfil lipídico del aceite de oliva extra virgen. Los polifenoles, según describe Harvard, actúan como antioxidantes que protegen las células del daño oxidativo, a la vez que disminuyen la inflamación sistémica, un factor de riesgo clave para la progresión de la enfermedad arterial coronaria.
En palabras de Marta Guasch-Ferre, investigadora de salud pública en Harvard University citada por medios especializados, “las personas que consumen mayor cantidad de aceite de oliva extra virgen tienen menos riesgo de muerte debido a enfermedades cardiovasculares que quienes casi nunca lo consumen”.
La institución también recomienda priorizar el aceite de oliva extra virgen frente a otros aceites vegetales refinados, por su capacidad para mantener los fitonutrientes que contribuyen a la salud cardiometabólica.
Cuál es la relación entre el aceite de oliva extra virgen y la grasa abdominal
El interés por los efectos del aceite de oliva extra virgen en la composición corporal, y en particular en la grasa abdominal, se ha intensificado en los últimos años. Según un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el consumo regular de grasas saludables, entre las que se incluye el aceite de oliva extra virgen, forma parte de las recomendaciones para una alimentación equilibrada.
Algunas investigaciones sugieren que incorporar unas tres cucharadas diarias de aceite de oliva extra virgen puede favorecer la pérdida de peso. Este beneficio se atribuye a la capacidad del aceite para acelerar el metabolismo, reducir la inflamación y facilitar procesos digestivos naturales. Sin embargo, el vínculo directo entre el consumo de aceite de oliva extra virgen y la reducción específica de la grasa abdominal todavía se encuentra bajo estudio.

Havard Medical School señala que el aceite de oliva extra virgen puede favorecer la redistribución de la grasa abdominal, aunque este efecto se observa principalmente en personas con síndrome metabólico o esteatosis hepática. A su vez, enfatiza que la mejor estrategia para reducir la grasa abdominal descansa en un plan integral que combine alimentación saludable con actividad física regular, especialmente ejercicios de fuerza.
Otros beneficios del aceite de oliva extra virgen para la salud
Además de su impacto en la salud cardiovascular, el aceite de oliva extra virgen ofrece otros beneficios respaldados por la ciencia. Según Harvard, su consumo regular ayuda a prevenir diabetes tipo 2, obesidad y deterioro cognitivo, y mejora el perfil lipídico al reducir el colesterol LDL y aumentar el HDL.
Los polifenoles del aceite de oliva extra virgen contribuyen a proteger frente al estrés oxidativo y al envejecimiento celular, mientras que la vitamina E y otros antioxidantes refuerzan la salud cerebral.

Para aprovechar estos efectos, Harvard aconseja elegir aceites extra virgen y verificar su método de extracción y frescura. Su uso versátil en la cocina facilita su inclusión en una alimentación saludable, con el respaldo de organismos internacionales.

