
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este sábado que mantendrá el bloqueo a los puertos iraníes si no se alcanza un acuerdo de paz con Teherán y advirtió que podría no extender el alto el fuego una vez que expire, el miércoles de la próxima semana.
El régimen iraní reportó la supuesta reapertura del estrecho de Ormuz tras el acuerdo de alto el fuego entre Israel y el Líbano, aunque advirtió que podría volver a cerrar la vía marítima si persiste el bloqueo de las fuerzas estadounidenses en la región.
“Tal vez no lo extienda, pero el bloqueo se mantendrá. Desafortunadamente, tendremos que empezar a lanzar bombas de nuevo”, indicó Trump a los periodistas a bordo del Air Force One, en respuesta a consultas sobre la posible extensión de la tregua.
Consultado sobre la posibilidad de un acuerdo, Trump expresó: “Ya se enterarán. Simplemente creo que es algo que debería suceder… Creo que sucederá. Ya veremos qué pasa”. “Hace 20 minutos recibimos muy buenas noticias, pero parece que las cosas van muy bien en Medio Oriente con Irán”, detalló Trump.

No obstante, persisten diferencias fundamentales entre las exigencias de Washington y Teherán, que no lograron cerrar un entendimiento en las 21 horas de conversaciones indirectas celebradas en Islamabad, capital de Pakistán, la semana pasada.
“Estamos negociando durante el fin de semana… Espero que las cosas vayan bien. Muchas de estas cosas han sido negociadas y acordadas… Lo principal es que Irán no tendrá un arma nuclear. No se puede permitir que Irán tenga un arma nuclear, y eso prevalece sobre todo lo demás”, agregó Trump a bordo del avión presidencial.
El mandatario estadounidense también aseguró que Irán “no impondría peajes” a los barcos que crucen el estrecho de Ormuz, aludiendo a una propuesta previa planteada por la república islámica durante negociaciones anteriores sobre un acuerdo de paz.
Una periodista consultó a Trump de qué forma se llevaría de Irán el uranio enriquecido y el presidente contestó: “Si no lo hacemos (un acuerdo), lo conseguiremos en una forma diferente, en una forma mucho más hostil. Pero en cualquier caso, lo conseguiremos” .

Horas antes, el inquilino de la Casa Blanca anunció que su administración trabajará junto al régimen iraní para recuperar uranio enriquecido y trasladarlo a territorio estadounidense. En una entrevista telefónica, Trump declaró: “Vamos a entrar con Irán, con calma, y vamos a empezar a excavar con maquinaria pesada… Lo traeremos de vuelta a Estados Unidos”.
El mandatario se refirió al “polvo nuclear” que, según afirmó, quedó tras los bombardeos estadounidenses e israelíes sobre instalaciones nucleares iraníes en junio del año pasado y anticipó que la operación de recuperación se realizará “muy pronto”.
La respuesta de Irán fue inmediata. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmaeil Baqaei, rechazó que Teherán haya acordado transferir su uranio enriquecido a otro país.
“El uranio enriquecido de Irán no va a ser transferido a ningún lugar”, aseguró Baqaei durante una intervención en la televisión estatal. El funcionario subrayó que “la transferencia de uranio enriquecido a Estados Unidos nunca ha sido planteada en las negociaciones” y precisó que los últimos encuentros se centraron en la resolución del conflicto, no en la recuperación de material nuclear.

El intercambio público entre Trump y Baqaei pone de manifiesto la falta de acuerdo sobre uno de los temas más sensibles de la agenda bilateral: el futuro del programa nuclear iraní y el destino de un stock que, según la OEIA, antes de los ataques de junio de 2025 alcanzaba unos 440 kilogramos de uranio enriquecido al 60%. Desde esos ataques, la agencia internacional carece de acceso a los sitios afectados, ya que Irán no permite la entrada de sus inspectores.
Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), advirtió que la escalada de tensiones en torno al programa nuclear iraní representa un riesgo inédito para la estabilidad internacional.
En una entrevista con el programa Inside Geopolitics de The Economist, el diplomático explicó que, hasta días antes de la denominada “guerra de doce días” de 2025, el OIEA realizaba inspecciones regulares y llevaba registros precisos de ese material. “No sabemos ahora, y por eso necesitamos volver”, advirtió el miércoles pasado.

A su vez, indicó que, según la última evaluación técnica, el uranio sigue “donde estaba en ese momento”, pero subrayó la importancia de verificar de forma presencial los sellos que la agencia colocó en las instalaciones nucleares iraníes en junio del año pasado.

