Griselda Siciliani, rotunda cuando le preguntaron por Luciano Castro: “Estamos separados hace ya un tiempo”

Griselda Siciliani, rotunda cuando le preguntaron por Luciano Castro: “Estamos separados hace ya un tiempo”

En medio de las versiones que comenzaron a circular en los últimos días sobre una posible reconciliación con Luciano Castro, Griselda Siciliani enfrentó los micrófonos y dejó una respuesta tan breve como contundente. La actriz, que evitó profundizar en su vida privada, fue clara al desmentir cualquier acercamiento con su expareja y marcó un límite frente a las preguntas insistentes: “No, no, no, no. No. Pero estoy muy bien. Muy bien”.

El momento se dio durante una nota con Los Profesionales de Siempre (El Nueve), donde la cronista intentó indagar en el presente sentimental de la protagonista de Envidiosa. Desde el inicio, Siciliani se mostró amable pero firme, con una actitud que dejó en evidencia su decisión de no volver a hablar del tema. Ante la consulta directa sobre cómo estaba su “corazón” y si existía alguna posibilidad de retomar el vínculo con Castro, respondió sin rodeos y con una sonrisa medida, pero sin abrir ninguna puerta.

“Estoy muy bien, sí, muy bien”, repitió, evitando cualquier tipo de ambigüedad. Sin embargo, cuando le preguntaron si mantenía contacto con el actor, su postura se volvió aún más tajante. “No, no, no, no. Lo mejor siempre, lo mejor siempre. Pero bueno, estamos separados ya hace un tiempo largo”, explicó, marcando distancia y dejando en claro que la relación pertenece al pasado.

La actriz Griselda Siciliani estableció límites claros sobre su vida privada y rechazó preguntas sobre un posible acercamiento sentimental con Luciano Castro

La escena dejó en evidencia algo más que una simple respuesta. Si bien Siciliani no se mostró incómoda ni evasiva, sí dejó ver una clara intención de no alimentar especulaciones. Cuando la periodista intentó ir un paso más allá y consultarle si la “puerta estaba cerrada”, la actriz respondió con una frase que funciona casi como un cierre definitivo: “Yo no hablo de esas cosas”.

Ese límite fue interpretado en el piso del programa como una señal clara. Flor de la V, conductora del ciclo, analizó la situación en vivo y destacó que la actriz sabía perfectamente qué preguntas iban a aparecer. “Se nota que no quiere hablar. Pero le agradezco que haya parado, porque sabe que la pregunta de Luciano es inevitable”, señaló. En la misma línea, remarcó que la actitud de Siciliani no fue la misma que suele tener en otras entrevistas, donde se muestra más distendida y abierta.

El contexto no es menor. La historia entre Siciliani y Castro estuvo atravesada por una fuerte exposición mediática desde el comienzo. La relación, que había sido confirmada en 2024, terminó en medio de un escándalo que incluyó rumores de infidelidad, filtraciones y un alto nivel de atención pública. Desde entonces, cada aparición de la actriz vuelve a reactivar las preguntas sobre su vínculo con el actor.

El vínculo entre Griselda Siciliani y Luciano Castro se caracterizó por una alta exposición mediática, rumores y filtraciones

En ese escenario, la reacción de Siciliani parece responder a una estrategia clara: preservar su intimidad y evitar quedar nuevamente atrapada en una narrativa mediática que ya atravesó. De hecho, su forma de responder —con frases cortas, sin desarrollo y sin abrir espacio a repreguntas— funcionó como un mensaje en sí mismo.

“No habla más del tema”, deslizaron en el programa tras ver el móvil, destacando que la actriz parece haber tomado una decisión definitiva respecto a su exposición. Incluso, algunos panelistas remarcaron que el tiempo transcurrido desde la separación no es tanto como parece, lo que explicaría la incomodidad o el deseo de no reabrir un capítulo reciente.

Así, con pocas palabras pero con una postura firme, Griselda Siciliani volvió a marcar distancia de Luciano Castro y dejó en claro que no está dispuesta a reabrir ese capítulo, al menos en el plano público. En tiempos donde cada gesto se analiza y cada silencio se interpreta, su respuesta fue tan contundente como elocuente: no hay reconciliación y, sobre todo, no hay más nada para decir.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *