
El mapa sanitario argentino se sacude con un movimiento estratégico que, antes de su estreno, origina polémica a su alrededor. Remediar, el programa emblema de acceso a medicamentos, se transforma y no se elimina -como circuló en los últimos días- para priorizar la atención de enfermedades crónicas de alta prevalencia como diabetes, hipertensión, cardiopatías y otras que marcan la vida de millones de pacientes. Además, excluye fármacos de bajo costo y venta libre, el core del viejo Remediar.
La decisión sobre el relanzamiento del programa —que comenzará a regir plenamente a partir del mes de septiembre— se inscribe en el marco de redefinir prioridades para volver cada vez más sostenible la atención, en una geografía vasta y heterogénea como es la del territorio argentino.
El objetivo es priorizar la inversión con criterio sanitario. Hace un año, en el marco del Consejo Federal de Salud (COFESA) —el organismo máximo de articulación sanitaria en Argentina— se anticipó que Remediar iba a atravesar modificaciones, y esa definición fue ratificada en marzo de este año con la presentación formal del nuevo esquema.
Cómo será el nuevo esquema

Según pudo saber Infobae de fuentes del Ministerio de Salud, a partir de septiembre 2026 el plan priorizará la provisión gratuita de fármacos para patologías como cardiopatías isquémicas, accidentes vasculares cerebrales e hipertensión arterial, mientras que la adquisición de medicamentos de bajo costo y venta libre quedará bajo responsabilidad de las provincias.
El nuevo Remediar apuesta a fortalecer el acompañamiento estatal donde el impacto es mayor, mientras delega a las provincias el pulso cotidiano de la atención básica.
Según estimaciones oficiales, las enfermedades crónicas no transmisibles representan el 73% de las muertes en Argentina y la hipertensión afecta a uno de cada tres adultos.
El Ministerio estableció como líneas de cuidado prioritarias la prevención y el tratamiento de estos cuadros, centralizando la compra de drogas y combinaciones como losartán con amlodipina, hidroclorotiazida y rosuvastatina.

El objetivo del rediseño, de acuerdo con fuentes oficiales, es asegurar una inversión eficiente y sostenible de los recursos públicos, concentrando la cobertura en tratamientos de mayor complejidad.
Durante 2025, la inversión en Remediar alcanzó los $121.000 millones de pesos; y en el primer trimestre de 2026, se destinaron más de 50.000 millones de pesos a medicamentos de alto costo, con una proyección anual superior a 200.000 millones de pesos.
Con el nuevo esquema, los medicamentos excluidos incluyen antihistamínicos y analgésicos. Cada provincia deberá definir su vademécum y cubrir estos insumos según la prevalencia y demanda local.
Según consignó Infobae, el Ministerio de Salud coordina mesas regionales para facilitar la transición y que cada jurisdicción adapte la cobertura a sus particularidades epidemiológicas.

Alcances y criterios del programa
El programa original Remediar, creado en 2002, afrontó históricamente problemas de trazabilidad y control, lo que derivó en malversación de kits, venta ilegal de medicamentos y usos por fuera del sistema de salud. El vademécum incluía analgésicos, antibióticos, antiácidos, antiasmáticos, corticoides, antiespasmódicos, ginecológicos y cardiovasculares.
Menos del 10% de los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) reportaba el uso de los medicamentos recibidos, dificultando el monitoreo sanitario.
En la nueva etapa, solo los CAPS que garanticen la trazabilidad de los tratamientos, implementen receta electrónica y apliquen guías clínicas nacionales y monitoreo de indicadores; podrán participar de la distribución de medicamentos priorizados.
Según pudo saber Infobae, estos controles buscan fortalecer la transparencia y asegurar que la inversión estatal beneficie a quienes más lo requieren.

Atención en salud por jurisdicciones, como dice la Constitución
La reconfiguración del programa responde a una redefinición de competencias entre Nación y provincias, una idea que repite el ministro Mario Lugones a quien quiera oirlo: “La descentralización de la salud y empoderar a las provincias, a los territorios jurisdiccionales, cada uno con sus propias agendas”.
“La Constitución Argentina establece que la responsabilidad primaria sobre la atención de la salud recae en las jurisdicciones, mientras la Nación ejerce un rol rector y complementario», explicó Lugones a Infobae.
El nuevo esquema refuerza este modelo, asignando a las provincias la gestión de los medicamentos excluidos y consolidando la sostenibilidad del sistema público.

Fuentes del Ministerio remarcaron a Infobae que ordenar el sistema implica priorizar la inversión para asegurar la continuidad del acompañamiento estatal en tratamientos complejos y adaptar la cobertura a las necesidades de cada región.
Mediante su disponibilidad en los Centros de Atención Primaria de la Salud, se buscará abordar los factores de riesgo persistentes y prevenir la evolución hacia formas más graves de estas enfermedades. El objetivo es realizar una inversión eficiente para reducir el impacto que estas enfermedades tienen en el sistema de salud.
Los medicamentos que ya no se incluirán en el Plan Remediar son de bajo costo, e incluso, algunos de venta libre, como antihistamínicos y analgésicos. Todos ellos pueden ser adquiridos por cada jurisdicción teniendo en cuenta la prevalencia de enfermedades de su población y las particularidades de cada región.
“Es necesario que las provincias tengan mayor responsabilidad sobre la atención primaria en sus territorios”, reforzaron a Infobae fuentes de Salud.

